BOLETÍN  
DE LA ACADEMIA  
NACIONAL DE HISTORIA  
Volumen XCVIII Nº 204  
Enero–junio 2020  
Quito–Ecuador  
ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA  
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BOLETÍN de la A.N.H.  
Vol XCVIII  
Nº 204  
Julio–diciembre 2020  
©
ꢀ Academia Nacional de Historia del Ecuador  
ISSN Nº 1390-079X  
eISSN 2773-7381  
Portada  
Luis A. Martínez  
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Quito  
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marzo2021  
Esta edición es auspiciada por el Ministerio de Educación  
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2
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BOLETÍN AC ADEMIA NACIONAL DE HISTORIA DEL ECUADOR  
Nº 204–Vol XCVIII • julio–diciembre 2020  
CELEBRACIÓN DEL FLORECIMIENTO  
EN LA NACIÓN PURUHÁ:  
ORIGEN Y EVOLUCIÓN EN EL ROL EDUCATIVO  
1
Pascual Ramiro Yépez Morocho2  
Resumen  
Este trabajo investigativo pretende traer a la memoria la im-  
portancia sobre la Celebración del Florecimiento, sus prácticas an-  
cestrales como el compartir y enseñar, porque su propósito es no  
abandonar, sino fortalecer nuestra cosmovivencia de hermandad y  
3
fraternidad de vida . Es el tiempo de democratizar los conocimientos  
del pensar, estar, hacer y ser indígena. Esta cosmovisión, en los tiem-  
pos pasados, estaba relegada; sin embargo, en estos estos últimos 50  
años, se ha venido fortaleciendo, no solo en la cultura puruhua, sino  
que todas las culturas de Abya Yala se han interesado en regresar al  
origen de la vida.  
Para los pueblos y nacionalidades, las celebraciones tales  
como la celebración de la fertilidad en septiembre, la celebración de  
la cosecha en junio, la celebración del renacimiento del sol en diciem-  
bre y la celebración del florecimiento en marzo, están en armonía  
con los cuatro elementos de la vida: tierra, fuego, aire y agua.  
1
2
Recibido: 15-04-2020 // Aceptado: 30-11-2020  
Pertenece a la cultura Puruhá-Quichua, comunidad Bayubug, muy cerca de un lugar de altí-  
simo valor energético, la montaña sagrada Chimborazo. Experto en Cosmovisión Andina-  
Amazónica; investigador sobre la intraculturalidad, interculturalidad, plurinacionalidad y  
trasculturalidad; emprendedor, cultivador y promotor cultural, patrimonial y espiritual, con  
23 años de experiencia. Miembro del Comité Científico de Chakiñan, Revista de Ciencias So-  
ciales y Humanidades de la Universidad Nacional de Chimborazo; Miembro de la Academia  
Nacional de Historia del Ecuador; Miembro de promotor de la Casa de la Cultura Ecuatoriana,  
Núcleo de Pichincha. Docente en el Instituto de Saberes Ancestrales y Nueva Conciencia “Jatun  
Yachay Wasi”; Docente del Instituto Tecnológico Superior “Los Andes de Estudios Sociales”;  
Analista en temas Culturales, Patrimoniales y Turísticos del Ministerio de Relaciones Exterio-  
res y Movilidad Humana, conferencista internacional. Posee una Maestría en Ciencias Sociales  
con mención en Antropología en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-Ecuador.  
Pascual Yépez, La cosmovisión de los pueblos y nacionalidades indígenas, Abya-Yala, Quito, 2015.  
3
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Pascual RamiroYépez Morocho  
En este contexto, se reflexiona sobre la peculiaridad de la in-  
4
formación de los pueblos y las comunidades de la nación Puruhá ,  
sus formas de celebrar, pero sobre todo el espíritu de la solemnidad  
5
del Pawkar como material educativo, para la enseñanza en la edu-  
cación actual. Se detallará la riqueza espiritual, cultural, política, eco-  
nómica y educativa desde los principios de solidaridad, unidad,  
complementariedad, reciprocidad e integración social.  
Palabras clave: Nación Puruhuá, memoria oral, tradición milenaria,  
patrimonio inmaterial, potencial cultural, representaciones sim-  
bólicas.  
Abstract  
This investigative work aims to bring to mind the impor-  
tance of the Celebration of Blossoming, its ancestral practices such  
as sharing and teaching because its purpose is not to abandon, but  
to strengthen our cosmovery of brotherhood and fraternity of life. It  
is the time to democratize the knowledge of thinking, being, doing  
and being indigenous. This worldview, in times past, was relegated;  
however, in these last 50 years it has been strengthening, not only in  
the Puruhua culture, but in all the cultures of Abya Yala they have  
been interested in returning to the origin of life.  
For peoples and nationalities celebrations such as: the cele-  
bration of fertility in September, the celebration of the harvest in  
June, the celebration of the rebirth of the sun in December and the  
celebration of flowering in March, are in harmony with the four ele-  
ments of life: earth, fire, air and water.  
In this context, it is going to reflect on the peculiarity of the  
information of the peoples and communities of the Puruhá nation,  
4
La nación Puruha, según nuestros abuelos, antes de la llegada de los incas y españoles era  
un señorío que tenía su propio territorio (hoy provincias de: Chimborazo, Bolívar, Tungura-  
hua y Cotopaxi), estructura de gobierno, su sistema lingüístico, político, económico, cultural  
y educativo, cargado de mitos, ritos, signos, símbolos, costumbres y tradiciones.  
Pawkar significa lo primero, primer contacto entre la energía de la tierra con la energía del sol,  
primeras flores, primeros frutos; así mismo la continuidad del contacto del agua y viento; todo  
de forma armónica.  
5
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
their ways of celebrating, but above all the spirit of the Solemnity of  
the Pawkar as educational material, for teaching in education cu-  
rrent. The spiritual, cultural, political, economic, and educational  
wealth will be detailed from the principles of: solidarity, unity, com-  
plementarity, reciprocity and social integration.  
Keywords: Puruhuá nation, oral memory, ancient tradition, intangi-  
ble heritage, cultural potential, symbolic.  
Marzo mes de la mitad de la maduración  
Las comunas, comunidades y pueblos originarios que cohabi-  
tamos a lo largo y ancho del territorio de la nación Puruhá celebra-  
mos cada 20 de marzo, el Chaupi pukuy killa, también conocido como  
época de florecimiento (sisa pacha), equinoccio de primavera. Asi-  
mismo, otras comunidades realizan estas celebraciones y se conocen  
con otros nombres: año nuevo andino, tomina o juegos de gallos.  
Adicionalmente, la celebración del florecimiento, para los in-  
dígenas, es la celebración de la alegría. Por eso, para los comuneros  
de la cultura Puruhua, estos días son días especiales. Para ellos, es  
tiempo para alegrarse con la madre tierra, agua, viento, fuego, árbo-  
les, granos, yerbas, flores. En esos días, los agricultores no laboran,  
porque son días de descanso.  
Este tiempo es dedicado a las mujeres, porque ellas generan  
vida, viven de corazón, las que dan vida como los árboles, como las  
flores. Por eso, el maestro Fichamba hablando de la flor, en el libro  
del hermano Patricio Guerrero, en castellano dice: “Pa ustedes la flor  
es un concepto, una cosa, por eso cuando la describen, matan la flor y el  
perfume. Para nuestra sabiduría, la Flor es la flor, es el ser que muestra la  
belleza poética con que está pintada la vida, pero sobre todo es la evidencia  
de la sabiduría del gran Misterio.6  
6
Cfr. Fichamba, octubre 2008, citado en: Patricio Guerrero, La Chakana del Corazonar desde las es-  
piritualidades y las sabidurías insurgentes, Abya Yala, Quito, 2018, p. 109.  
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En las zonas altas (páramos), las plantas de maíz están en flo-  
recimientos y las mazorcas ya tienen frutos; entonces, nos dedica-  
mos a cuidar para que los pájaros, zorros, zorrillos, perros, venados  
y ladrones (sara shwa) no arruinen las chacras. En la actualidad, tanto  
los mestizos como indígenas modernos no comprenden, no aman a  
la madre tierra y no les gusta esta cosmovivencia porque han des-  
continuado con los conocimientos ancestrales.  
Mientras que, en las zonas bajas (valles), este es el mes de la  
gran maduración de las frutas como uvas, manzanas, capulíes, peras,  
duraznos, abridores, ciruelas, etc. Por eso en la comunidad no falta  
comida, incluso es tiempo de criar ganado vacuno y ovino para en-  
gordar, así como el ganado porcino y caprino, porque en los páramos  
y valles hay abundante comida tanto para el consumo humano como  
para el de los animales. En otras palabras, tanto a frutos como a yer-  
bas pueden acceder los pobres y los ricos para consumir, asimismo  
para alimentar a los animales sin peligro alguno, porque ya están  
maduros. Es decir, había producción que permitía abastecer no solo  
para la sustentación familiar, sino el mercado local y nacional.  
Los días de la celebración del florecimiento hay hermosas  
verduras, flores y granos tiernos, tanto en los valles, en los páramos,  
como en las quebradas, por eso nuestros abuelos celebran esta festi-  
vidad con abundante comida, y bebida, no poco para compartir entre  
los seres humanos sino también con los animales y la madre natura-  
leza. Asimismo, los indígenas se visten trajes típicos y nuevos para  
danzar de casa en casa en agradecimiento a la madre tierra, agua,  
aire y el sol, tal como nos muestra en las fotografías Yaku Heredia,  
los mismos que podemos apreciar.  
Para garantizar la prolongación de los alimentos para todo  
el año, especialmente el maíz, alverja, frejol y otros cereales, los an-  
cianos controlan el consumo o daño de granos tiernos. En este mes  
también los animales como ganado bovino, ovino y porcino, en su  
mayoría, paren sus crías y también son buenos tiempos para cebar  
engordar– estos animales, porque hay suficiente comida para ellos.  
Por esto, los abuelos de nuestras comunidades decían que debemos  
agradecer a nuestra madre tierra.  
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
Yaku Heredia kumpidashka shuyu, 10.03.2018  
Foto: Yaku Heredia, 10.03.2018  
En el mes de marzo, hay permanentes lluvias, la tierra está  
bien húmeda y, lógicamente las corrientes de los ríos son caudalosas.  
Por eso, en las comunidades, las personas adultas aconsejan a los  
niños, adolescentes y ancianos “no acercarse a las orillas de los ríos y  
menos cruzar porque puede llevarlos la corriente”. Igual, había que poner  
a buen recaudo a los animales a la hora de pastar, para evitar las tra-  
gedias.  
En las comunidades, con esta festividad nos reunimos para  
recibir de los dirigentes noticias que vienen nuevos tiempos. Por eso  
todos, con canticos de avivamiento agradecemos a la madre tierra, a  
la lluvia. Asimismo, se entonan cantos invocando al padre sol, al  
viento, para que se maduren los granos, las verduras y flores, para  
cosechar esos productos secos en los meses de junio y julio. Hom-  
bres, mujeres, niños, jóvenes, adolescentes, ancianos danzan con gui-  
tarras, charangos, rondadores, rondines, pingullos, tambores,  
garuchas, flautas y arpas.  
Para otros pueblos andinos, la fiesta del fortalecimiento es  
una fiesta solemne de alegría que tienen miles y miles de años y vie-  
nen celebrando, como tradición ancestral en Puno (ahora Perú), los  
tiahuanacus (hoy Bolivia), los nazcas (hoy territorio Perú), incas (hoy  
Perú), los aymaras (hoy Bolivia, Chile y Perú). Asimismo, en la cul-  
tura Puruwa celebran esta festividad antes de exportar la costumbre  
a las ciudades grandes del país.  
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Pascual RamiroYépez Morocho  
Ritualidades celebrativos y relaciones ancestrales  
El pensamiento indígena permanece en el tiempo a través de  
las prácticas y las demostraciones. Por eso, nosotros podemos señalar  
7
donde y como se debe vivir. Asimismo, hasta la actualidad, la cele-  
bración del florecimiento es para unirnos entre nosotros y con otros:  
mestizos, negros, cholos, entre comunidades vecinas y visitantes de  
países extranjeros.  
Desde el pensamiento o visión cósmica de los pueblos andi-  
nos, los puruhuaes sabemos leer los signos de los tiempos y admi-  
nistrar los alimentos para todo el año, por eso la importancia de  
controlar el consumo o daño de granos tiernos, por ejemplo. En mi  
trabajo antropológico de muchos años con los pueblos y comunida-  
des de la cultura Puruhá, cuando empieza a dar los primeros granos  
tiernos, como habas, alverja, maíz cebada, lenteja, frejol, avena, ellos  
consumen con medida, no desperdician; tampoco sacan al mercado  
estos granos tiernos, sino no están buenos precios, así cuidan hasta  
que estos se maduren, para cosechar en granos secos. Por otra parte,  
los pueblos originarios, por naturaleza, somos grandes comerciantes,  
realizamos intercambios trascendentales (trueques), no solo de pro-  
ductos sino de saberes ancestrales y conocimientos tradicionales  
entre los pueblos de la zona alta y baja así como con los pueblos de  
todo el Tahuantinsuyo.  
Desde la cosmovisión andina, los comerciantes indígenas, en  
general, son verdaderos diplomáticos y siempre existe la curiosidad  
en ellos por las culturas de los otros pueblos originarios que visitan,  
porque al momento de relacionarse en el intercambio veían en ellos  
otras formas de vida, pese a ser pueblos de un mismo sistema ayllu.  
Podemos decir, que así se ha ido enriqueciendo mutuamente la vida  
cultural y política antes, durante y después de la llegada de la socie-  
dad inca a nuestros territorios.  
Estos relacionamientos han permitido que los conocimientos  
y las prácticas de vida de nuestros abuelos estén en permanente ac-  
tualización, pero, sobre todo, vigentes en el tiempo, en distintas co-  
7
Pascual Yépez, La recuperación de la memoria de los pueblos indígenas, Editorial Casa de la Cultura  
Ecuatoriana Benjamín Carrión, Quito, 2018  
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
munas, comunidades, pueblos de la nación Puruhá. Por lo que hay  
suficiente motivo para celebrar con todo el júbilo el Pawkar o flore-  
cimiento, mismo que ya realizaban desde antes de la llegada de los  
Incas a nuestros territorios ancestrales. Asimismo aseguramos que  
antes de los incas y españoles esta celebración no se llamaba Pawkar,  
8
sino con otro nombre en la lengua Puruhá.  
Los conocimientos y prácticas de nuestros abuelos están  
vigentes desde miles de años, por eso en las distintas comunas, comu-  
nidades y pueblos de la nación Puruhá celebrábamos esta festividad  
con toda la solemnidad. En este momento nos relacionamos, inter-  
cambiamos las diferentes formas de vida, pese a ser pueblos de un  
mismo sistema ayllu. Con la llegada de la sociedad inca a nuestros  
territorios estas maneras de vida se han ido recreando, pero con la in-  
vasión española estas prácticas se han visto vulneradas, paganizadas,  
hasta imponiendo otra fiesta occidental llamada “carnaval” para rem-  
plazar el sisay pacha raymi, que antes de la llegada de este último  
grupo social, esta celebración ancestral estaba dedicada a la madre  
tierra y al padre sol.  
El festival del carnaval mestizo ha pretendido debilitar y ale-  
jar de la celebración ancestral de nuestros ancestros, por eso, nuestros  
rituales de purificación con agua en las vertientes, ríos y cascadas  
han sido remplazados por juegos espantosos. Se hecha una olla, la-  
vacara o caneca de agua al transeúnte, mojando parcial o totalmen-  
te a conocidos y desconocidos, algunos de ellos están enfermos,  
ancianos, bebés, por lo que este acto es peligroso.  
Hablando del carnaval de Guaranda, Núñez menciona: Car-  
naval fue, pues, un hermoso aporte de la cultura popular europea a la cul-  
tura popular americana, de su “gente común” a nuestra “gente de abajo”…  
pero no es menos cierto que nuestra cultura popular no se limitó a recibir…  
9
sino que lo enriquecieron con sus propios símbolos y signos festivos”. Estas  
ritualidades celebrativas vigentes son en reconocimiento a esas dei-  
dades por su fertilidad y fecundidad, que también comparten todos  
8
Los yachaks señalan que el idioma principal del pueblo Puruha tenía el mismo nombre y se  
habla en todo el territorio que ahora está extinta, aunque todavía están presentes algunos to-  
pónimos en la lengua kichwa.  
9
Jorge Núñez, El carnaval de Guaranda: una fiesta popular andina, 4° edición, PPL impresores,  
Quito, 2017  
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los seres vivientes: naturaleza, animales, plantas y personas. En otras  
palabras, la tierra y el sol para los pueblos ancestrales amerindios  
son deidades superiores que generan vida así como el agua y el aire,  
por eso en el calendario ecológico-agrícola, en el mes de marzo cele-  
bramos esta festividad espiritual con danzas, música, comidas, be-  
bidas y ofrendas típicas de cada zona en agradecimiento a la  
Pachamama e Inti Tayta, deidades complementarios.  
En esta conmemoración se transmite la alegría de recibir el  
primer grano tierno, animales tiernos, que generan optimismo y per-  
severancia. En consecuencia, tiene que ver con el anhelo de la ma-  
duración de estos y la prosperidad familiar. Por ejemplo, las cosechas  
de: habas, choclos, alverjas, papas tiernas, para los comuneros y sus  
familias es motivo de mucho gozo porque se despierta la esperanza  
de un buen año.  
Adicionalmente, como la mezcla de granos tiernos con los  
granos maduros significa que los indígenas debemos tener corazones  
fuertes, manos trabajadoras, y buenos pensamientos no solo en la  
cultura Puruhá, en la nación ecuatoriana sino en Abya Yala, y en  
todos los pueblos de América latina. Debemos difundir a todas las  
personas sobre los conocimientos tradicionales de nuestras vidas, fa-  
milias, festividades, practicas, para que esta cosmovivencia no se  
muera, pierda o se invisibilice.  
Por supuesto, para esa fecha, el mes de marzo, la madre tie-  
rra provee sus primeros frutos tiernos, por eso esta celebración tiene  
tanta importancia en la cosmovisión de los pueblos indígenas no solo  
de la Nación Puruhá, ni solo del Ecuador, sino de toda la Abya Yala  
(Latinoamérica). Para los pueblos indígenas que habitan en Latino-  
américa las celebraciones ancestrales tienen gran relevancia espi-  
ritual, histórica, política, económica, social, educativa, médica y  
científica.  
En este punto, distintas etnias de la nación Puruhá, alrededor  
de esta celebración ancestral, demuestran alta reverencia y tributo a  
los elementos como: agua, fuego, aire, y tierra desde el principio de  
la reciprocidad, solidaridad, armonía y consenso. El tributo a la  
madre tierra siempre está acompañado de danzas, músicas, gastro-  
nomías y vestimentas propias aunque con la colonialidad occidental  
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
globalizada estas características se han modificado, recreando, in-  
cluso algunas de ellas se están extinguiendo. Por ejemplo, la vesti-  
menta se va perdiendo, la gastronomía está siendo remplazada por  
alimentos industrializados y las danzas por bailes urbanos.  
Todos los rituales y protocolos tienen su significado propio  
y su propósito de enseñanza sobre luchas por la defensa de la madre  
tierra, fuego, aire y agua; también por: la familia, alimentación,  
idioma, música, danza y medicina. Por ejemplo, la danza de esta fes-  
tividad es muy diferente en los bailes; se danza en familia de casa en  
casa, en las chacras, en los caminos cruceros; los pasos, los movi-  
mientos y las vestimentas de los danzantes son específicos, como el  
warmi tukushka, karitukushka, venado, garuchado, abanderado (wipa-  
10  
lata apak), y tiene su significado. Es decir, en los pueblos danzamos  
en círculo, en forma espiral, todo es comunitario, inclusivo, iguali-  
tario, armónico; estamos hombres, mujeres, niños, adolescentes, an-  
cianos y adultos. Bebemos la chicha del mismo balde y con el mismo  
vaso. Servimos los alimentos de una misma vasija.  
Sin embargo, por estar mezclado con el carnaval traído por  
los europeos se ha producido un choque cultural: la gente se disfraza  
de hombres salvajes, don Carlos, señora salvadora, payasos, perros.  
Algunos docentes mestizos intentan enseñar no solo en las institu-  
ciones educativas sino también en las comunidades organizadas e  
iglesias. Con esto, ellos escriben aduciendo que los indígenas son  
personas de corazón abierto para todos, el corazón pero, no han con-  
sultado al pueblo si en la fiesta del tiempo de florecimiento ponemos  
personajes del carnaval como el don carnaval, esto es, don Carlos,  
doña Shalva. Ellos, los docentes en alianza con los sacerdotes pre-  
tenden desaparecer toda esta celebración digna y espiritualidad co-  
lectiva, hablando barbaridades de esta hermosa festividad ancestral;  
1
0 La cultura Puruhuá es una sociedad colectivista y lineal, en fechas especiales como este, los  
comportamientos sociales e individuales responde a romper todo lo establecido por la cul-  
tura occidental, representado el hombre a la mujer, mujer al hombre, personas a los animales  
míticos, lideres ancestrales y símbolos regionales, porque quieren representar a estos perso-  
najes que en la cotidianidad son invisibilizados y también jerarquizados: superior, inferior,  
humano, animal, cuando en el pasado para la cosmovisión andina la relación de todos los  
seres vivos era lineal y con acto simbólico están emitiendo el mensaje de que el bien del todo  
es más importante que el bien de una parte.  
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así hacernos olvidarnos el significado. Para comprender sobre esto,  
miremos la fotografía del hermano Yaku.  
Yaku Heredia kumpidashka shuyu, 10.03.2018  
En las comunidades indígenas danzamos en círculo y en es-  
piral, todos demostramos esta unidad para la familia, la organización  
y para la vida. Hombres, mujeres, niños, jóvenes, adultos somos  
como una sola mano. Bebemos la chicha en un mismo vaso, come-  
mos unidos los alimentos de una sola olla.  
Pero también hay que indicar que algunos indígenas para  
danzar se disfrazan de hacendados, militares, gamonales, curas, per-  
sonajes que en la colonización y en el sistema republicano han ve-  
nido a cometer actos de injusticia, opresión, exclusión y hasta  
genocidios en los pueblos indígenas. Con estas manifestaciones no  
solo se satiriza su presencia en el territorio ancestral, sino el poder y  
11  
el control desde pensamiento occidental con el propósito hacer me-  
moria es reeducar a la presente y futura generación desde cómo era  
el trato y cómo han tenido que padecer y enfrentar nuestros abuelos  
a este sistema cruel, hasta cómo retomar nuestros valores, saberes,  
costumbres, tradiciones, mitos, ritos y símbolos que son elementos  
impor- tantes de la pertenencia identitaria de los puruhaes.  
1
1 Frank Salomon, Los señores étnicos de Quito en la época de los Incas. La economía política de los se-  
ñoríos andinos, Segunda edición, Instituto Metropolitano de Patrimonio/ Universidad Andina  
Simón Bolívar, Quito, 2011.  
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
Dentro de la sabiduría indígena, el momento y el lugar de  
danza es la representación de una lucha de sana competencia y co-  
hesión, porque en este rito se demuestra quien ha sido constante en  
las actividades agrícolas, reuniones y servicio a la comunidad (minka  
y dirigencia). Esto se ve en la prenda de vestir (ropa nueva de alta  
gama), los contenidos de los cánticos, el ritmo de la música, la fuerza  
del zapateo, el número de grupo que compone. Hay dos o más gru-  
pos que llegan a un punto de encuentro y estos van iguales pero  
nunca se cruzan, menos en contravía, porque en la visión cósmica  
de los pueblos indígenas todos nos consideramos que somos sujetos  
complementarios.  
En este ritual se encuentran las dos energías: telúrica y cós-  
mica; física y espiritual, masculina y femenina para la verdadera co-  
hesión, equilibrio y fortaleza, a fin de ser ilustrativo, tomo como  
ejemplo, los cables que transportan energía unos son positivos y  
otros negativos, si unes estos dos tienes electricidad y hace funcionar  
todos los artículos electrónicos; si unimos solo positivo o solo nega-  
tivo no sirve para nada. Lo mismo sucede en este ritual celebrativo  
simbólico, es como el diálogo que entablan dos o más personas, es  
tiempo de acuerdos y compromisos. Una vez terminada el ritual de  
música y danza, cada grupo se va retirando, para compartir la  
pampa mesa en el que comenta de su actuación en comparación con  
el de otro u otros grupos.  
En la fiesta de florecimiento no falta el almuerzo comunita-  
rio, allí las familias preparan papas con cascara, papas con achote,  
queso, carne de res, carne de cuy, carne de borrego, carne de gallina,  
carne de chancho, melloco, oca, mashua, mote de maíz, choclos, al-  
verja tierna, frejol tierno, papas con machica, maíz tostado, habas  
tostadas, habas remojadas, frutas dulces, chicha de quinua, chicha  
de cebada, arroz de cebada, arroz de quinua, arroz de trigo, pan de  
trigo, pan de maíz, colada de maíz.  
Lo mismo sucede con el ritual de purificación con agua, que  
se llama Tumarina, en cada lugar son diferentes; por ejemplo, en al-  
gunos lugares hacen a modo de juego con el agua, otros se van a  
bañar porque es un elemento importante de purificación, incluso en  
lugares calientes van los ríos para jugar y bañarse, aquellos que no  
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Pascual RamiroYépez Morocho  
tienen ríos van a las vertientes y lagunas. Las personas que viven en  
las ciudades se mojan con agua del grifo, etc. Otro ritual es el de ga-  
llos colgados, cuyes enterrados, chanchos encebados, corrida de  
toros y borregos. El ritual típico del sacrificio del gallo es como  
ofrenda a la madre tierra con la sangre de esta ave. Esto se realiza en  
la plaza principal o en la casa de la hacienda o de la comunidad,  
12  
como demostración de la alegría y reciprocidad.  
Estas ritualidades se hacen en esta fecha como en las otras  
tres, porque los pueblos en la cotidianidad siempre se cometen al-  
gunas acciones desacertadas y destruyen la armonía de la ecología,  
entonces para armonizar entre la naturaleza y el cosmos, se utiliza  
los elementos arriba mencionados, incluso se purifican y ofrecen a  
la madre tierra fuego y primicias de las plantas como parte del prin-  
cipio de la reciprocidad (ranti-ranti).  
Los danzantes unos días antes de la celebración en peregri-  
nación suben a los cerros, a las lagunas, a los volcanes, ríos y casca-  
das, con su instrumento, para tomar fuerza del cosmos para realizar  
rituales de energización, por ejemplo, suben al cerro de Alajahuan,  
al nevado Chimborazo, a la laguna de Colta, a la laguna de Atillos.  
Unos pasaban al menos una noche y un día, otros más, pero con la  
colonización española y posterior a ella ha sido sustituido con la  
Misa y Cultos. Entonces, la mayoría de los habitantes de los pueblos  
indígenas ya no acuden a esos lugares, porque el cura o el pastor  
adoctrina, señalado que estas celebraciones son paganas. Sin em-  
bargo, en las comunidades indígenas no han logrado los doctrineros  
terminar del todo con la tradición; todavía acudimos a nuestros lu-  
gares sagrados para purificar y energizar.  
Para ejemplificar esta realidad, describo lo que pasa con el  
pueblo Calpi,1 este tiene dos delimitaciones: Calpipampa (parte  
baja) y Calpiloma (parte alta); en el primer territorio esta celebración  
está muy débil, mientras que en el segundo lugar todavía se celebra  
3
1
2 Los pueblos originarios de Abya Yala, en sus inicios sacrificaban a sus primeros animales y  
lo ofrendaban a la madre tierra como gratitud por la fertilidad y la producción de frutos.  
Por tanto, en esta fecha no es una excepción realizar este ritual a la madre tierra por dar los  
primeros frutos: granos tiernos, frutas tiernas, animales tiernos, vegetales y verduras.  
3 Calpi es una cabecera parroquial rural civil, que habitan mestizos en su mayoría. Por favor  
indicar dónde se encuentra ubicada.  
1
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
la fiesta del florecimiento con todos los rituales, protocolos, signos y  
símbolos. Incluso la comunidad Calpi Loma y otras comunidades  
que pertenecen a Calpi vienen a la toma de plaza central.  
Pero también hay que indicar que estos lugares sagrados  
donde están las deidades, han tomado los colonos, construyendo las  
iglesias, templos, capillas, santuarios marianos, especialmente en las  
ciudades, aunque en el campo no han logrado del todo, por eso los  
danzantes se concentran para dar tributo a las deidades. Todo es  
dual y en armonía porque esto permite cargar las energías. A su re-  
greso los danzantes realizan la visita de casa en casa con canticos,  
coplas y loas para invitar a salir el día señalado a la plaza, parque o  
casa comunal para los rituales arriba señalados.  
Con estos autos representaciones, estamos haciendo un lla-  
mado de atención a los grupos débiles por sus desorganizaciones,  
perezas, descuidos, poco influyentes, que es un buen momento de  
autoevaluación y retomar fuerza para la reflexión, negociación, com-  
promiso para fortalecer la cohesión social y la oportunidad que per-  
mite abrir caminos de unidad en la diversidad.  
Protocolo tradicional en la celebración de florecimiento  
Esta celebración es la continuidad de las otras tres celebra-  
ciones mayores antes señalados, donde se aprecia los aspectos como  
la inclusión, participación, unidad y reciprocidad, también se pro-  
fundiza los lazos familiares consanguíneas extendidas, cuyo único  
objetivo es hermanarnos los pueblos étnicos. Es una de las fechas,  
donde se generan alianzas importantes de mediano y largo plazo,  
porque esta festividad de florecimiento se vive en circuito; es decir,  
a lo largo y ancho de la región interandina del Ecuador.  
En cada pueblo se puede apreciar el proceso y la capacidad  
organizativa de la comunidad, el rol del líder (tayta), experto  
(amawta), sabio (yachak) la fuerza de cohesión social, ya que toda  
actividad está acompañada de rituales propios, gastronomías pro-  
pias, protocolos propios y diplomacia indígena bien marcada que se  
practica antes, durante y después de las actividades celebrativas y  
agrícolas.  
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Pascual RamiroYépez Morocho  
La celebración del Pawka Raymi es el resultado de toda la ac-  
ción estratégica propia que tiene un profundo contenido político, es-  
piritual, agrícola, educativo y económico profundo. Por su puesto,  
en pro de la unidad de la comunidad para defensa, del legado patri-  
monial y memoria histórica de los pueblos indígenas, por eso es hora  
de posicionar esta celebración cosmovivencial en el continente y en  
el mundo, porque este acontecimiento mayor se vive con calidez, fra-  
ternidad, armonía y seguridad que los propios y extraños son bien  
recibidos, incluso tienen un rol preponderante en el desarrollo de  
estos pueblos.  
La muestra de esto: en las comunidades preparamos buenos  
grupos de música y danzantes, los mejores instrumentos, canticos,  
su fuerza para danzar, las típicas gastronomías y rituales así demos-  
trar señal de su fortaleza. En este contexto, hacemos un llamado a  
los medios de comunicación social (radio, televisión, prensa y redes  
sociales), que en su mayoría, presentan dos o tres aspectos de las ce-  
lebraciones ancestrales que generan opinión en el público, mas no  
de forma integral.  
Los medios de comunicación ponen como noticia: “la lucha  
de poderes positivos internos que se ponen de manifiesto al externo”, lo  
cual, son legítimos estos hechos en el proceso de reivindicaciones de  
las cosmovivencias; incluso los pueblos indígenas aprovechan estas  
celebraciones para criticar, ridiculizar y llamar la atención al mundo  
occidental y el rechazo a la imposición de su sistema en el mundo  
indígena, pero de estas manifestaciones ritualizadas, los medios de  
comunicación no dicen nada.  
Recordemos que toda actividad de los pueblos indígenas  
está ligada al que hacer político y diplomático. En otras palabras,  
desde la existencia de la humanidad toda acción es protocolar donde  
se visibiliza la política de: resistencia, apaciguamiento y negocia-  
ciones.  
Estos procesos tienen fines comunitarios propios que se pue-  
den ver con más claridad en esta celebración, por ejemplo, para eje-  
cutar esta celebración u otras, en la nación Puruhá, primero: un líder  
de la comunidad, con don de convencimiento y de manera diplomá-  
tica debe acercarse a conversar con una persona en particular, o  
BOLETÍN ANH Nº 204–Vol XCVIII • 85–106  
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
puede ser con el cabildo indígena de otras comunidades o autori-  
dades gubernamentales, donde solicita apoyo. Esta acción de pre-  
acercamiento y relacionamiento surte efecto; pero en el caso de no  
lograr este cometido sube el nivel de autoridad para continuar con  
el diálogo y negociación ya con presencia de un experto reconocido  
con poder político más fuerte hasta llegar a consensos desde el allí  
kay (Buen ser), allí llankak (buen obrar) y el ranti-ranti (reciprocidad).  
Las celebraciones ancestrales duran varios días, semanas,  
por eso el Pawkar Raymi es una de las celebraciones espirituales que  
dura 8 días en los pueblos de la nación Puruhá. Todos son bienve-  
nidos a participar de manera gratuita y comunitaria. También hay  
que manifestar que se ha sincretizado los elementos ancestrales con  
los occidentales, pero cada pueblo étnico ha marcado las diferencias  
en las formas de celebrar esta fecha. De todas estas diversas formas  
protocolares de celebrar el Pawkar Raymi, lo que nos une a todos es  
la etapa de una transición de desarrollo de las plantas a la produc-  
ción. Todos los rituales y protocolos tienen su significado propio y  
en un determinado tiempo y espacio que no pueden faltar en la vida  
agrícola, espiritual y emocional, siendo este tiempo de primavera.  
Aunque en estos pueblos reconocemos oficialmente que  
tenemos dos estaciones (invierno y verano), pero, en la práctica, te-  
nemos cuatro estaciones (invierno, primavera, verano y otoño). Esto  
no se nota por la cuestión geográfica, por eso, cuando festejamos las  
cuatro principales celebraciones que el calendario agrícola ancestral  
nos señala estamos celebrando uno en cada estación, aunque esto no  
se puede visibilizar con exactitud por la ubicación geográfica, tanto  
de la nación Puruhá como del Ecuador en general.  
El rol educativo desde los saberes ancestrales y conocimientos tra-  
dicionales  
La Iglesia es una institución colonial que mete las manos  
donde no debe, que provoca división en el seno de las familias, co-  
munidades. Está donde no se le llama, con cualquier trampa. En  
otras palabras, esta institución impone sus principios so pretexto de  
enseñar a escribir y leer. En nombre de Dios, de la Virgen, y de los  
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Pascual RamiroYépez Morocho  
santos, los sacerdotes o pastores obligan a abandonar nuestros sabe-  
res y conocimientos. Con sus rezos, doctrinas y elementos como la  
cruz, la Biblia pretenden hacer desaparecer nuestros conocimientos,  
pero para los pueblos indígenas estos no tienen el mismo valor edu-  
cativo, porque no hay resistencia para que permanezca con la cultura  
ancestral.1  
4
El Estado, desde la época republicana (1830), también  
consideraba que nuestras celebraciones, rituales, signos y símbolos  
son paganas, desde el punto de vista cristiano; con este pretexto han  
sometido en su trampa, con el aval de la Iglesia, aunque para los pue-  
blos originarios estas manifestaciones rituales que son cosmoviven-  
ciales, profundamente espirituales y políticas (es parte de esencial  
del modo de vida del runa). Mientras que, el comportamiento errado  
de los españoles y sus fiestas “santas’ se sigue difundiendo; para el  
criterio de nuestros yachaks: “Los comportamientos y actos de los inva-  
15  
sores si son verdaderamente paganas”. Los gobiernos y las iglesias han  
comercializado todos los ritos occidentales; así como la invasión de  
nuestro territorio ancestral, nuestros recursos naturales y bienes pa-  
trimoniales aún son saqueados.  
Quiero decir que han decapitado y desarticulado nuestros  
saberes y conocimientos, idiomas y celebraciones ancestrales, porque  
han impuesto sus lenguas (castellano, Inglés, francés), filosofías, re-  
ligión y educación occidental, así como la política, economía y otros  
comportamientos individuales.  
Los pueblos indígenas tenemos los desafíos de reeducar y  
reenseñar desde la perspectiva espiritual. No somos religiosos al es-  
tilo romano, pero si conocemos como estar en armonía con la Pacha-  
mama y Pachatayta, apu Inti y mama Killa, mama yaku, tayta wayra; así  
como los principios del Sumak Kawsay y sus normas: allí kay (buen  
ser), allí yachay (buen saber), allí munay (amor del bien), allí llankak (el  
buen obrar) y el ranti-ranti (reciprocidad), con el que debemos desco-  
lonizar estas imposiciones coloniales, desde la educación familiar e  
institucional que tienen roles trascendentales, porque se debe utilizar  
los signos y símbolos de los pueblos y nacionalidades para considerar  
14 Pascual Yépez, La cosmovisión…, op. cit.  
15 Entrevista a Damian Caral, yachak del Instituto Jatun Yachay Wasi. 20.06.2018.  
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
como acto sagrado y no como manifestaciones folclóricas.  
Para reforzar esta celebración ancestral todos los padres, abue-  
los, niños, maestros, líderes, estudiantes y profesionales que habita-  
mos en el territorio ecuatoriano, asi como en todos los pueblos de  
Abya Yala debemos unirnos para acercarnos al conocimiento de su  
espiritualidad a fin de participar en esta festividad. Consecuen-  
temente, es importante liberarnos de ese sistema de invasión cultural  
externa, para reconstruir la identidad desde una nueva conciencia  
renovadora que el quehacer cultural, político y económico que sea  
autónoma. Abandonar el pensamiento occidental consumista y con-  
trolador que ha causado desequilibrio y desarmonización, encauzar  
a tomar acción educativa conjunta de los indígenas desde el princi-  
pio de resistencia, negociación y empoderamiento de signos, símbo-  
los, ropa y comida que el sistema globalizante-mutilador ha afectado  
tanto el aspecto espiritual, emocional, afectivo y moral de los pueblos  
ancestrales del Ecuador.  
Estos desequilibrios se ven en la cotidianidad de los pueblos  
y comunidades de la nación Puruhá. En la actualidad, hay tanto in-  
dividualismo, consumismo, egoísmo entre los miembros de las co-  
munidades de la cultura ancestral. En algunas comunidades se ha  
dejado de celebrar el Pawkar Raymi y otras festividades espirituales;  
escasamente se comen platos típicos. En uno de mis libros titulado  
La cosmovisión de los pueblos y nacionalidades indígenas su permanencia  
16  
en el Ecuador intercultural y plurinacional estos alimentos se han mez-  
clado con los alimentos occidentales, lo que ha debilitado su impor-  
tancia simbólica.  
Asimismo, nuestras vestimentas e idiomas se han visto debili-  
tados por la imposición de la cultura del occidente. Ante esta rea-  
lidad, los profesores-investigadores mestizos dictan cátedras en las  
universidades, aduciendo que dentro del sistema de globalización  
para el año 2030 las celebraciones indígenas desaparecerán, por lo  
17  
que justifican la importancia de investigar. Me pregunto, ¿porqué-  
16 Pascual Yépez, La cosmovisión de los pueblos y nacionalidades indígenas, Abya-Yala, Quito, 2015,  
p.63.  
1
1
7 Avelina Rogel, pueblo Panzaleo, entrevistada 25.09.2017.  
8 Yépez Satán Pascual, entrevistado 20.02.2020  
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Pascual RamiroYépez Morocho  
desaparecerán estas prácticas ancestrales?, nuestros padres aseveran  
que: “Los pensamientos, celebraciones, ropa, idiomas, comidas, comuni-  
18  
dades practicamos con mucha fuerza”. Pero el maestro Salas en una-  
conversación al respecto señala: “A pesar que los mayores practican,  
pero desde el exterior y en el exterior no tiene suficiente credibilidad, adu-  
ciendo que no tienen pruebas racionales y demostrables y esto debilita toda  
la sabiduría milenaria”.19  
Ante esta realidad, es urgente exigir al sistema de educación  
que cumplan su rol, en base a la Constitución 2018, respetar los de-  
rechos de las comunidades, pueblos y nacionalidades, en materia de  
educación: “Sistemas de educación bilingüe, con criterios de calidad, con-  
forme a la diversidad cultural, para el cuidado y preservación de las identi-  
20  
dades, representantes en los organismos oficiales de determine la ley”.  
En otras palabras, la educación tiene una gran deuda histó-  
rica con los pueblos originarios; muchos educadores saben la gran  
falta que han cometido y las consecuencias que esto tiene en la vida  
cotidiana de nuestros pueblos. Los “educadores” desconocen esta  
realidad, nos hacemos los desentendidos, sordos y mudos. Hay que  
resarcir estas diferencias tanto en el espacio educativo como en la  
vida cotidiana y celebrativa.  
Esto implica romper las actuaciones de doble moral, sabe-  
mos que el destino de nuestra identidad está en peligro, pero por  
nuestra vanidad de creernos que hemos capitalizado el status quo  
del occidente y/o por acomplejamientos estamos transfiriendo el os-  
curantismo y aculturación a las nuevas generaciones.  
Por su parte, otras instituciones públicas quieren hablar, rei-  
vindicar y celebrar las fechas, ritos y ritmos en las fechas importantes  
de los pueblos indígenas, pero lo único que hacen es poner parche  
más no una solución sin embargo, hay conciencia de esta circunstan-  
cia. No existe un esfuerzo sistemático para remediar desde raíz el  
problema de la aculturación. Esto demuestra que ni los pueblos in-  
dígenas, ni las estancias públicas quieren ser protagonistas ni actores  
del cambio desde el marco de la descolonización ideológica, sino  
mantener el sistema cultural homogéneo y folclorizante.  
19 Salas, entrevistado, 21.02.2020  
20 Constitución 2018. Por favor indicar en que artículo de la constitución del 2018 indica.  
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
Todos debemos ser autores y actores del cambio con una  
educación sana, holística, en provecho de la vida, de acuerdo a las  
pertenencias identitarias. Caso contrario tendremos deterioro de la  
vida, siendo los efectos cada vez más graves. Es decir, si no actuamos  
con oportunidad y eficiencia esto afecta directamente al sistema agrí-  
cola, salud, ecología, política y económico de nuestros pueblos. Hoy  
mismo la producción agropecuaria está vulnerada, el masivo desem-  
pleo en las comunidades, el analfabetismo total de la prevención an-  
cestral de las enfermedades y el olvido de la tecnología andina.  
Sin embargo, de nosotros depende despertarnos del adorme-  
cimiento del corazón y de la mente para organizarnos entre investi-  
gadores, docentes, escritores, líderes, creadores, estudiantes, para  
entender, demostrar y cumplir esta cosmovivencia indígena que es  
nuestra. Todos tenemos que custodiar por esta vivencia cósmica  
21  
hasta que llegue a cumplirse la dimensión de la vida del corazón.  
Para cumplir con la filosofía de la cruz del sur, como dice el hermano  
Guerrero: “… pero desde las espiritualidades y sabidurías insurgentes de  
22  
Abya Yala”  
En estos últimos días me produce, tristeza, el indígena vive  
pensando solo en cómo tener dinero, carro, casa, Televisión Plasma,  
Celular inteligente, así como el deseo de llegar al poder, todo ello  
producto de la educación occidental, con esto se pretende terminar  
con la vida del mundo indígena, porque hay interés de optar por el  
estilo de vida mestiza globalizada. Ante esta realidad, los invito a  
todos a despertar nuestra conciencia adormecida, no vivamos como  
ciegos, sordos y mudos. Veamos cómo se mueren nuestros saberes,  
conocimientos, y prácticas, se están muriendo como las flores, como  
los árboles, como frutos, y como los animales en el campo.  
Con esta vida materialista, y viendo al futuro: no le quitemos  
el bien vivir de los hijos de nuestros hijos, ellos vivirán esta quinta  
dimensión, o la vida del corazón. En mi comunidad Bayubug, terri-  
torio Puruhua han construido fabricas industriales (Empresa ce-  
2
1 Pascual Yépez, “Historia de los movimientos indígenas desde los saberes ancestrales y co-  
nocimientos tradicionales”, Boletín Academia Nacional de Historia, N°197, enero-junio 2017,  
Academia Nacional de Historia, PPL Impresores, 2018.  
22 Patricio Guerrero, op. cit., 2018.  
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Pascual RamiroYépez Morocho  
mento Chimborazo, Empresa Pública de Prefabircados). Con ellos,  
no solo están desapareciendo las celebraciones ancestrales como la  
Fiesta del Florecimiento, sino que se está destruyendo todo: la vida  
comunitaria, la madre tierra, el agua, el fuego, el aire, los animales,  
la vegetación y alimentación la vida comunitaria con la contami-  
nación.  
Ya no existen los que fabrican ropa artesanalmente, no hay  
oca, melloco, mashua, las aves y otros animales se han ido, porque  
los mestizos con poder económico han destruido el entorno natural,  
porque imponen el pensamiento capitalista y buscan como generar  
réditos económicos. Frente a esta realidad me pregunto: ¿Estamos  
yendo por buena dirección con estas acciones? ¿Debemos agradecer  
con aplausos a las autoridades y maestros por traer la evolución cien-  
tífica, técnica e industrial? Asimismo cuestionémonos: ¿Por qué des-  
truyen la vida comunitaria con las prácticas de la supuesta vida para  
el futuro?  
Podemos revertir la filosofía de la enseñanza, para esto debe-  
mos conocer de la vida ancestral, el cultivo de la tierra, el cuidado  
de los animales, el pensamiento del abuelo, abuela antes que mue-  
ran, porque cuando ellos se mueran no podremos resucitar ni su me-  
moria. Entonces, todos abramos los ojos para trascurrir por los  
caminos de los saberes ancestrales y de la nueva consciencia.  
A manera de conclusión  
La celebración del florecimiento del mes de marzo es la fiesta  
del primer contacto entre la energía de la tierra con la energía del  
sol, primeras flores, primeros frutos; asimismo la continuidad del  
contacto de los cuatro elementos tierra, fuego, agua y aire de forma  
armónica. Para entender estos verdaderos momentos integración es  
importante que tomemos como referencia los saberes, signos, ritos y  
símbolos ancestrales desde los cuatro principios: complementa-  
riedad, reciprocidad, consenso y equilibrio que no deben faltar en la  
vida del runa del ser humano, en este tiempo de primavera.  
Esta celebración tiene mucho que enseñar por estar vigente  
por miles y miles de años, por eso debemos escuchar a los mayores  
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Celebración del florecimiento en la nación Puruhá:  
origen y evolución en el rol educativo  
y maestros con toda la concentración, ellos despertarán nuestra  
mente y corazón. Debemos practicar nuestros cantos, músicas, dan-  
zas, alimentos. Anivel de los Andes, los capitalistas están debilitando  
esta celebración de florecimiento, por eso los indígenas actuales ya  
no se alimentan con superalimentos producidos por la madre tierra,  
no se visten con ropa hecha a mano, no escuchan a los ancianos o a  
los abuelos. Hacen solo lo que les conviene a ellos. Impera el  
egoísmo.  
No permitamos que muera la cosmovisión indígena, si se  
mueren nuestros abuelos ¿quien nos dirá de dónde venimos?, quié-  
nes somos, qué estamos haciendo, a dónde estamos yendo? Nuestros  
padres ya están mayores, y enfermos. En estos tiempos, a los líderes  
nadie les respeta y los indígenas de hoy viven como si fueran huér-  
fanos. Por eso, con estas investigaciones anhelamos que la cosmovi-  
sión de los pueblos indígenas se fortalezca, así mismo, con este  
articulo podemos utilizar para instruir a los líderes.  
Alejémonos de las ideologías que nos desgracian, de los ali-  
mentos que nos enferman, de las tecnologías que nos matan, de los  
hechos que nos alejan. Curemos a nuestra madre tierra, madre agua,  
abuelo viento, medre fuego. No consumamos los productos conta-  
minados importados. Recordemos como nuestros abuelos con sus  
conocimientos curaban, cuidaban y producían animales, plantas y  
frutos. Así debemos retornar al camino recto, no solo los originarios  
de la cultura Puruhá, sino todos los que vivimos en este globo terrá-  
queo. No quedes inerte con estas palabras, como si no fuera con  
usted al contrario, usted también ponga su mano, corazón y mente  
para tener una vida plena. No diga que aquí ya no hay nada que  
hacer. Sí hay que hacer y mucho.  
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1
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020/01/archivo-revista-el-porteno-parte-9.html  
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–––––, La recuperación de la memoria de los pueblos indígenas, Editorial Casa de la  
Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Quito – Ecuador, 2018.  
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106  
La Academia Nacional de Historia es una  
institución intelectual  
y
científica,  
destinada a la investigación de Historia  
en las diversas ramas del conocimiento  
humano, por ello está al servicio de los  
mejores  
intereses  
nacionales  
e
internacionales en el área de las  
Ciencias Sociales. Esta institución es  
ajena a banderías políticas, filiaciones  
religiosas,  
intereses  
locales  
o
aspiraciones individuales. La Academia  
Nacional de Historia busca responder a  
ese  
carácter  
científico,  
laico  
y
democrático, por ello, busca una  
creciente profesionalización de la  
entidad, eligiendo como sus miembros a  
historiadores  
profesionales,  
entendiéndose por tales a quienes  
acrediten estudios de historia y ciencias  
humanas y sociales o que, poseyendo  
otra formación profesional, laboren en  
investigación histórica y hayan realizado  
aportes al mejor conocimiento de  
nuestro pasado.  
Forma sugerida de citar este artículo: Yépez Morocho, Pascual,  
"
Celebración del florecimiento en la Nación Puruhá: Origen y  
evolución en el rol educativo", Boletín de la Academia Nacional de  
Historia, vol. XCVIII, Nº. 204, julio - diciembre 2020, Academia  
Nacional de Historia, Quito, 2021, pp.85-106