BOLETÍN  
DE LA ACADEMIA  
NACIONAL DE HISTORIA  
Volumen C  
Nº 208–B  
Julio–diciembre 2022  
Quito–Ecuador  
BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA  
Vol. C – Nº. 208-B  
Julio–diciembre 2022  
TRASCENDENCIA DEL  
DR. ALFREDO BAQUERIZO MORENO  
Y DEL DR. CARLOS JULIO AROSEMENA MONROY  
EN LA HISTORIA ECUATORIANA  
–DISCURSO DE INCORPORACIÓN–  
César Baquerizo Arosemena1  
¿
Para qué sirve conocer la historia?  
Quizá debemos comenzar con esta inquietud natural de la  
mayoría de las personas.  
Un país con ciudadanos que desconocen su historia, que no  
entienden sus problemas, no los podrán solucionar.  
Conociendo la historia podemos actuar, mínimo, con los  
altos estándares de los mejores ciudadanos que nos precedieron. De  
hecho, el doctor Alfredo Baquerizo Moreno, explicaba cómo se debe  
honrar correctamente a los antepasados y a los próceres:  
No con palabras, no con aplausos solamente, honremos la memoria de  
nuestros gloriosos antepasados. Nos dieron una lección, practicaron  
una enseñanza. Nosotros como herederos, como sucesores en el mag-  
nífico tesoro espiritual de la Libertad y su hermana la Justicia, no olvi-  
demos la lección...2  
En esta ponencia voy a conversarles sobre dos personajes  
muy importantes e influyentes, a quienes no debemos olvidar, que  
1
César Baquerizo Arosemena, autor de este libro, es Ingeniero Civil. Fue Vicedirector del Ar-  
chivo Histórico del Guayas. Catedrático universitario. Ha escrito las siguientes obras: Lo que  
el residente de obra debe saber, 2012; El Bien Común: Pensamientos, consejos y filosofía de vida, 2007,  
2011; Carlos Julio Arosemena Tola: Un hombre Ordinario pero con principios cimentados en roca, 2009;  
Gerencia de proyectos para constructores e inmobiliarias, 2007; Código de diseño y construcción: apli-  
cado a las personas con capacidades especiales para el Ecuador, 2007; Alfredo Baquerizo Moreno: Busca  
la felicidad y la grandeza en tu propia perfección, 2019; Carlos Julio Arosemena Monroy: Las memorias  
que nunca escribí, 2021.  
César Baquerizo Arosemena, Alfredo Baquerizo Moreno: Busca la felicidad y la grandeza en tu propia  
perfección, Offset Abad, Guayaquil, 2019, p. 89.  
2
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César Baquerizo Arosemena  
vivieron en el siglo pasado. El primero, Alfredo Baquerizo Moreno  
quien participó intensamente en la vida política del país en la pri-  
mera mitad del siglo XX; y el segundo, el doctor Carlos Julio Arose-  
mena Monroy, quien hizo lo propio en la segunda mitad del mismo  
siglo.  
Cierto es que siempre ha habido episodios complejos, tanto  
para el conjunto de la sociedad como para cada ser humano, pero,  
en el siglo XX, los cambios fueron muy acelerados, tanto que el ser  
humano no lo supo quizá manejar a la altura que correspondía.  
No es coincidencia que en ese siglo haya habido dos guerras  
mundiales, más una tercera que fue conocida como la Guerra Fría  
con enfrentamientos armados en zonas y países específicos; no de-  
bemos olvidar la guerra internacional que se dio en Corea para tratar  
de mantener divididos el Norte y el Sur, o la guerra en Alemania  
cuando el lado comunista quería pasar al lado libre, e incluso la gue-  
rra en Vietnam por motivos similares, y tantas otras.  
El siglo XX tuvo cargas ideológicas muy grandes, que em-  
pezó con la xenofobia y el autoritarismo contra quienes querían ser  
libres; y luego pasó a ser entre el comunismo totalitario y el capita-  
lismo que buscaba libertad. Incluso al final del siglo, entre el mismo  
capitalismo hubo que buscar un equilibrio para poder encontrar la  
ansiada libertad y justicia social.  
Desde el punto de vista económico, el mundo padeció terri-  
blemente los grandes efectos causados por grandes depresiones eco-  
nómicas, especialmente la de 1929 que arrancó en los Estados Unidos  
de América, pero nos afectó a todos los países con gran intensidad.  
Estos eventos afectaron la frágil economía ecuatoriana, en es-  
pecial, porque no se podía exportar ya que no había compañía de se-  
guros que quiera asegurar los barcos porque en época de guerra los  
hundían y en época de crisis no había quién compre los productos.  
No es raro entonces que el siglo haya terminado con un fe-  
riado bancario; una tragedia no producida por un solo hombre ni  
por un solo gobierno, sino por una acumulación de hechos. Menos  
aún es raro esperar que haya tenido que desaparecer el sucre como  
moneda, y sea reemplazada por el dólar de los Estados Unidos de  
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
y del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana  
América, lo cual fue una buena decisión luego de ver cómo se ma-  
nejaba la moneda propia. Quizá la mejor decisión que se pudo tomar  
para cerrar el siglo.  
Ahora, lo ofrecido anteriormente: procedo a enfocarme en  
dos personajes que prácticamente dedicaron su vida a las causas no-  
bles a través de la política.  
Alfredo Baquerizo Moreno  
Alfredo Baquerizo Moreno nació en Guayaquil en 1859; pero  
en su niñez se fue a vivir a Quito por el trabajo de su padre. Desde  
pequeño mostró su inclinación hacia la intelectualidad como herra-  
mienta para ayudar a los demás. Además, no hubo ni un día en su  
vida, que él tenga recuerdo, en que haya leído menos de dos horas.  
Huérfano de padre a sus 11 años; y de madre, a sus 25. Se gradúo de  
doctor en jurisprudencia. Más adelante fue juez de lo civil, Luego  
síndico procurador de la Municipalidad de Guayaquil.  
A sus 35 años fue ministro juez de la Corte Superior y recién  
ese año hubo energía eléctrica en Guayaquil. Por varios años fue pro-  
fesor de Literatura en el colegio San Vicente del Guayas, actualmente  
llamado Vicente Rocafuerte. A sus 40 años, fue designado presidente  
de la Corte Superior de Justicia.  
En 1902, siendo catedrático de la Universidad de Guayaquil  
y ejerciendo su profesión de forma privada, fue llamado por el pre-  
sidente Leonidas Plaza a Quito para que sea su ministro de Relacio-  
nes Exteriores y luego ministro plenipotenciario en Cuba y en  
Colombia y Ministro representante en los Estados Unidos de Amé-  
rica. Para lo cual estuvo en Washington D. C.  
Fue nombrado también miembro de la Academia Nacional  
de Historia de Venezuela; antes de que exista la Academia Nacional  
de Historia de Ecuador que nos une hoy en este histórico recinto. Ese  
mismo año 1902, el presidente Leonidas Plaza nombró a don Alfredo  
Baquerizo Moreno, vicepresidente de la República. Entre sus funcio-  
nes estuvieron el ser presidente de la Junta de Crédito Público y tam-  
bién presidente del Consejo de Estado. Varias veces estuvo encar-  
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César Baquerizo Arosemena  
gado del poder, ya que cada vez que el presidente salía de Quito, el  
vicepresidente tenía que reemplazarlo. Y en esa época el general  
Plaza tenía que ir constantemente a calmar revueltas.  
Lizardo García fue elegido sucesor del presidente Plaza y Al-  
fredo Baquerizo Moreno fue elegido nuevamente vicepresidente de  
la República del Ecuador, esta vez para el período de 1905 a 1909.  
En Guayaquil se requería de un ferrocarril para turismo y  
mejorar la salud y el Congreso creó la ley para obtener recursos para  
dicha obra. Luego hubo la necesidad de constituir la Junta del Fe-  
rrocarril a la Costa y Alfredo Baquerizo Moreno fue uno de sus  
3
miembros.  
En 1911 Alfredo Baquerizo Moreno se lanzó a la presidencia  
de la República. No ganó las elecciones. Pero el siguiente año resultó  
elegido presidente del Senado y automáticamente presidente del  
Congreso. En esa época comenzaron los trabajos del ferrocarril de  
Guayaquil a la Costa y se inauguró en Guayaquil la oficina central  
de telégrafos.4  
Pero en 1914 empezó la Primera Guerra Mundial en Europa,  
e internamente en el Ecuador había una guerra civil que generó una  
gran cantidad de víctimas directas y un gran endeudamiento del Es-  
tado con los bancos privados para financiar la campaña del gobierno  
de Plaza.5  
En 1915 varios sectores propusieron a don Alfredo Baquerizo  
Moreno para ocupar la Presidencia de la República. Se conocía de su  
fama de hombre honesto y de paz, y esto era lo que necesitaba y cla-  
maba el Ecuador; decía Alfredo Baquerizo:  
Si hemos de edificar, hay que iluminar las almas y que encender los co-  
razones. Rasguemos el velo espeso de sombras y prejuicios y soberbias  
que se llama ignorancia; que con rasgarlo sólo, la conciencia en plena  
luz gritará de suyo que no hay espada como la de la verdad, ni escudo  
como el de la justicia. Volvámonos hacia los pobres, los ignorantes, los  
desheredados, hagamos de manera que todos, todos, podamos ir …  
3
César Baquerizo Arosemena, Alfredo Baquerizo Moreno: Busca la felicidad y la grandeza en tu propia  
perfección, Offset Abad, Guayaquil, 2019, p. 49.  
Ibíd., p. 57.  
Ibíd., p. 60.  
4
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
y del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana  
juntos, unidos, al gran banquete de la civilización, al beneficio común  
6
de la ciencia, del trabajo, del progreso y del orden…  
El resultado de la elección presidencial del 16 de agosto de  
916 fue que Baquerizo Moreno ganó abrumadoramente con el  
3.6 %. Nunca un candidato a la Presidencia del Ecuador ha alcan-  
1
9
zado un porcentaje más alto. Ejerció la Presidencia de la República  
de 1916 a 1920, mientras el Ecuador estaba entrando en una de las  
crisis económicas más graves de su historia, derivada de la Primera  
Guerra Mundial. En 1917 se convirtió en el primer presidente en vi-  
sitar el Archipiélago de Galápagos. Ahí fundó Puerto Chico en la isla  
San Cristóbal, hoy es la capital de la provincia llamada Puerto Ba-  
querizo Moreno. Con esto ejerció la soberanía ecuatoriana sobre el  
Archipiélago, muy codiciado por varios países.  
El 10 de agosto de 1917 hizo lo que ningún presidente antes  
de él había hecho: fue al Congreso Nacional a dar el Mensaje a la Na-  
ción en persona, iniciando esta costumbre. Su gobierno puso especial  
atención en proteger a las diversas sociedades fundadas con el objeto  
de impulsar a la construcción de caminos al Oriente.  
Respecto a justicia social, una de las cosas que hizo fue de-  
cretar la jornada máxima de ocho horas diarias de trabajo; y para be-  
neficio de los indígenas en 1918, sancionó la ley de abolición del  
7
concertaje mediante la supresión de la prisión por deudas. Alfredo  
Baquerizo pronunció estas palabras: “No sólo Dios es grande. Un pueblo  
puede tener piedras, garrotes, pistolas o cañones; aun así, si no tiene libros  
8
y deseo de aprender está completamente desarmado”.  
En diciembre de 1917 rompió relaciones diplomáticas y co-  
merciales con Alemania por la guerra. A la par, consiguió la visita de  
la Comisión Sanitaria, enviada por la Fundación Rockefeller, con el  
objeto de estudiar y erradicar la fiebre amarilla. Dicha Comisión es-  
tuvo compuesta, entre otros, por Hideyo Noguchi y logró vencer la  
9
enfermedad. En uno de sus mensajes a la nación pronunció:  
6
7
8
9
César Baquerizo Arosemena, op. cit., p. 73.  
Ibíd., p. 150.  
Ibíd., p. 152.  
Ibíd., p. 158, p. 175.  
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César Baquerizo Arosemena  
Desde los comienzos de mi Administración he puesto particular em-  
peño en el ramo de Instrucción Pública, convencido como estoy de que  
de él depende, en su mayor parte, el mejoramiento mental, moral y ma-  
terial del País. QUE el libro no resulte un estorbo, un perjuicio; que de  
nuestras aulas salgan jóvenes educados de modo que tengan la con-  
fianza de su fuerza y de su triunfo en cada uno de los pasos que den  
hacia adelante por caminos que sigan o descubran. La democracia no  
10  
llenará sus fines mientras no formemos y no eduquemos …  
En otra ocasión decía:  
No busquemos providenciales, porque no los hallaremos. Será difícil  
encontrarlos y que puedan manejar hechos, cosas y hombres que están  
fuera del alcance de su mano y su poder. El trabajo, la producción, la  
exportación, he ahí la providencia, la verdadera y única providencia  
en estos momentos en que el trabajo enriquece y en que la exportación  
de artículos alimenticios vale más que el oro que buscamos con incul-  
paciones y pareceres, que no hacen otra cosa que manifestar por lo ge-  
neral nuestra idiosincrasia de críticos, tan distante y apartada de  
aquella otra que, principalmente, es acción y es voluntad de hacer y de  
crear. No busquemos salvaciones egoístas; no pongamos el yo antes  
que las necesidades generales; no esquivemos servicios y responsabi-  
lidades.11  
Entre otras muchas obras que se ejecutaron en esta administración  
están: el Hospital de Cayambe, el Hospital en Zaruma, el Hospital Mi-  
litar en Quito, el Hospital en Milagro, la Carretera Milagro-Naranjito,  
el Cuartel de Caballería y Cárcel para Babahoyo, Agua Potable en Loja,  
telégrafo inalámbrico entre Quito y Guayaquil, teléfonos en Riobamba,  
nueva Planta Telefónica en Quito, teléfono inalámbrico en Santa Elena,  
luz eléctrica para Vinces, luz Eléctrica en Aloag, Tambillo, Uyumbicho  
y Jipijapa, el Monumento a los Próceres de 1820 en Guayaquil, el Pala-  
cio Municipal en Latacunga, construyó la Estación del Ferrocarril en  
Chimbacalle en Quito, así también como muchos puentes, entre estos  
el puente sobre río Cutuchi en la capital de la provincia de Cotopaxi.  
12  
Saneó también el puerto de Guayaquil.  
1
1
1
0 Ibíd., pp. 159 y 161.  
1 Ibíd., p. 173.  
2 César Baquerizo Arosemena, op. cit., p. 176.  
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
y del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana  
La paz de la República no ha sido perturbada. He puesto en ello par-  
ticular empeño, desentendiéndome de rumores más o menos alarman-  
tes, de insultos, de burlas y de injurias que dejo pasar y que, si me  
duelen en lo hondo, no es porque me hieran, me dañen o lastimen; no,  
sino porque revelan tristemente plumas, y a las veces conciencias, sin  
pudor y sin verdad”.13  
(
…) NUNCApor cierto alcanzó la prensa en sus varias manifestaciones  
más desarrollo que hoy, ni acaso se registre, en tiempos anteriores, un  
mayor movimiento literario en todas las secciones de la República  
14  
...). La prensa es ya un gigante, comparada con esos comienzos de  
(
su infancia. Que su crecimiento y desarrollo subsistan siempre para  
bien de la República y apoyo y desenvolvimiento de las instituciones  
democráticas.15  
(
…) Necesitamos enseñanza no para cerebros de intelectuales única-  
mente, sino para corazones nobles y patriotas y conciencias rectas y  
desinteresadas. Nadie nos salvará, nada nos empujará hacia horizontes  
de progreso y bienestar, sino la educación y la enseñanza, (…), que  
quite hambres y sombras en los pobres, en los ignorantes (...) Forme-  
16  
mos el carácter de nuestros hombres en la gran masa popular (…)  
Decretó el 13 de abril como el día del Maestro.  
Enseñar al que no sabe es tan bello como aquel mandamiento del De-  
cálogo que dice: Dad de comer al hambriento. Mirada desde este ele-  
vado concepto la labor de los maestros en general, no cabe vacilación  
para proclamarlos como los seres selectos de la humanidad. Porque  
evidentemente, ellos son los que al margen del aplauso, silenciosa-  
mente, día tras día, enseñan sin cesar a la niñez…” y continuó: “Si hay  
alguna persona a cuyo paso debemos descubrirnos rendidamente, es  
un maestro de escuela; y si es maestra, pues esperar que pase, sombrero  
en mano.17  
13 Ibíd., p. 181.  
14 Ibíd., p. 192.  
15 Ibíd., p. 193.  
16 Ibíd., p. 198.  
17 Ibíd., p. 211.  
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César Baquerizo Arosemena  
En su gobierno se empezaron, hicieron y/o continuaron las  
siguientes líneas de ferrocarriles:  
Quito a Esmeraldas  
Guayaquil a la Costa de Salinas  
Guayaquil a Quito  
Ambato al Curaray  
Huigra a Cuenca  
Sibambe a Cuenca  
Babahoyo a Guaranda  
Babahoyo a Balzapamba  
San Juan Chico a Riobamba  
Bahía a Chone y de este lugar a Quito  
Manta a Santa Ana18  
El 10 de agosto de 1920 se presentó para dar su último men-  
saje a la nación:  
(
…) No hay manera normal ni segura de abaratar el pan, sino sem-  
brando trigo; ni modo de reducir los precios de alquiler sino edifi-  
cando; ni de aumentar la producción en medida adecuada a la  
exportación sin cultivar antes, en todo o en su mayor parte, esa bien  
considerable extensión de tierras, que están incultas por falta de brazos  
y por la necesidad, en muchas regiones, de una mayor división de la  
propiedad territorial (…).19  
Once años más adelante, en 1931, el doctor Alfredo Baque-  
rizo Moreno ocupaba nuevamente la presidencia del Congreso Na-  
cional, esta vez nominado por la prensa para participar en las  
elecciones donde salió triunfante. Pero, tras la renuncia del presi-  
dente Isidro Ayora, y dos meses después la renuncia del Ministro del  
Interior Luis Larrea Alba, quien sustituyó a Ayora en la presidencia,  
el 15 de octubre de 1931 fue posesionado nuevamente Alfredo Ba-  
20  
querizo Moreno como presidente de la República, esta vez Interino.  
1
1
2
8 César Baquerizo Arosemena, op. cit., pp. 218-220.  
9 Ibíd., p. 231.  
0 Ibíd., p. 269.  
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
y del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana  
Esto mientras el mundo pasaba por una de las crisis económicas más  
grandes de la historia de la humanidad: La Gran Depresión que ini-  
ció en 1929. Le tocó convocar a elecciones para el siguiente período.  
Éstas fueron las primeras elecciones en que pudieron sufragar las  
21  
mujeres.  
Al presidente no le quedó más que retirar al país del sistema  
2
2
cambiario mundial conocido como “Patrón Oro” el 3 de julio de  
931, al igual que lo hicieron muchos otros países por las presiones  
1
de las crisis económicas. Se enteró, por medio de una carta de la pre-  
sidencia de Colombia, que había sido escogido para recibir la Gran  
Cruz Extraordinaria de la Orden de Boyacá por su gestión de unir a  
las dos naciones cuando fue presidente.23  
Fue reconocido como un gran novelista y poeta ecuatoriano.  
Luego de una fructífera vida de ayuda continua para con el  
país y sus semejantes, falleció el 20 de marzo de 1951 a sus 91 años  
de edad.  
Carlos Julio Arosemena Monroy  
Hijo del expresidente Carlos Julio Arosemena Tola, Carlos  
Julio Arosemena Monroy nació en Guayaquil, el 24 de agosto de  
1
919; justo durante la presidencia de don Alfredo Baquerizo Moreno.  
Tenía una personalidad singular. Pronunció frases como:  
Todo el mundo sabe que a mis palabras no las inspira modestia alguna.”,  
24  
y “Yo no doy buenos ejemplos, pero sí buenos consejos”. Decía él:  
2
1 Convocatoria elecciones ver en: Jorge Icaza, Huasipungo, Libresa, Quito, 2007, p. 38. (Art. 168);  
voto femenino (primera vez en la historia). En: Juan Paz y Miño, La Revolución Juliana en  
Ecuador (1925-1931). Políticas económicas, Ministerio Coordinador de Política Económica,  
Quito, 2013, p. 92.  
2
2 El Patrón Oro tuvo su origen en el uso de las monedas de oro como dinero genuino, esto es,  
como medio de cambio, unidad de cuenta y depósito de valor. A pesar de que el oro fue  
usado para estos propósitos desde tiempos muy antiguos, el Patrón Oro, en tanto institución  
legal, tuvo su inicio “oficial” en 1819 (…) (el Ecuador lo hizo en 1898). En: Marco Naranjo,  
“El Patrón Oro en el Ecuador, 1898-1932”, Cuestiones económicas, Vol. 30, Núm.1, Banco Cen-  
tral del Ecuador, Quito, 2020, p.3. Ver en: https://estudioseconomicos.bce.fin.ec/index.  
php/RevistaCE/article/view/84/185 (07-11-2022).  
3 María Gabriela Venegas, La novela del Ecuador desde el espacio anfibio de la ciudad por-  
2
tuaria y su relación con el liberalismo ecuatoriano: tres casos representativos entre 1855 y  
1944, 2017, p. 130. Ver en: https://escholarship.org/uc/item/7wj8s7ms (07-11-2022).  
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César Baquerizo Arosemena  
soy un hombre permanentemente insatisfecho. Ese es otro de mis de-  
fectos o fortalezas. ¡Permanentemente insatisfecho! Siempre buscando  
algo más. Por eso es que nunca tengo un minuto para descansar. Yo he  
vivido la vida intensamente. Siempre he sido como aquel personaje de  
Dostoievski que le gustaba ir más allá del límite. Es que uno tiene que  
25  
rebasar su límite para conocer su límite.  
Después de graduarse como doctor en Jurisprudencia, y tra-  
bajar como abogado un tiempo, en 1945 fue Segundo Secretario de  
la Embajada del Ecuador en Río de Janeiro, y luego fue ascendido a  
Primer Secretario. Fue enviado después a la Embajada de los Estados  
Unidos en 1946.26  
En 1952 fue Diputado por la provincia del Guayas. Y el día  
de su posesión fue nombrado como presidente del Congreso Nacio-  
nal. Pero meses después, el presidente José María Velasco Ibarra, en  
su tercera administración lo nombró su Ministro de Defensa. Sin em-  
27  
bargo, por un mal entendido con el presidente, renunció.  
En 1953 fue candidato a la alcaldía de Guayaquil, elección  
que no ganó, pero una de sus frases quedó para la posteridad: “Ser  
guayaquileño no es ostentar una papeleta de una partida de nacimiento. Ser  
guayaquileño es tener una actitud ante la vida y una resolución ante la  
28  
muerte”. En 1958 fue elegido nuevamente Diputado por la provincia  
del Guayas.  
Posteriormente, en 1960 y 1961 fue vicepresidente de la Re-  
pública con el presidente Velasco Ibarra. El 18 de junio de 1961, como  
vicepresidente de la República, fue por invitación del Parlamento de  
la Unión Soviética a visitar su país, Checoslovaquia y Polonia. El  
2
2
2
2
4 César Baquerizo Arosemena, Carlos Julio Arosemena Monroy: Las memorias que nunca escribí,  
Offset Abad, Guayaquil, 2021, p. 17.  
5 César Baquerizo Arosemena, Carlos Julio Arosemena Monroy: Las memorias que nunca escribí,  
Offset Abad, Guayaquil, 2021, p. 18.  
6 Quién es quién en Venezuela, Panama, Ecuador, Colombia, Vol.1, Oliverio Perry, Bogotá, 1952, p.  
1068.  
7 Efrén Avilés Pino, Arosemena Monroy Dr. Carlos Julio, Enciclopedia del Ecuador. Ver en:  
https://www.enciclopediadelecuador.com/personajes-historicos/dr-carlos-julio-arose-  
mena-monroy/ (08-11-2022).  
28 Cfr. Carlos Arosemena en: Redacción El Universo, Memorias de Carlos Julio, El Universo, 04  
de septiembre de 2019. Ver en: https://www.eluniverso.com/opinion/2019/09/04/nota/  
7500525/memorias-carlos-julio/ (08-11-2022).  
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
y del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana  
mundo se encontraba en plena Guerra Fría y las dos potencias mun-  
diales enfrentadas se peleaban por juntar a otros países a sus  
29  
bandos.  
Luego de que el pueblo derrocara a Velasco, y éste metiera  
en la cárcel al vicepresidente y a varios diputados, en medio de una  
revuelta popular y un país incendiado, fue nombrado presidente de  
la Republica don Carlos Julio Arosemena Monroy. Literalmente salió  
de la cárcel directo al Palacio Presidencial, donde lo posesionaron el  
7
de noviembre de 1961.  
Era la época del comunismo vs el capitalismo y por eso ex-  
presó:  
El actual gobierno del Ecuador no es de derecha ni de izquierda; es  
simplemente un gobierno constitucional que trata de resolver innume-  
rables problemas a los que se enfrenta el pueblo ecuatoriano. Como  
todos los países que están en desarrollo, Ecuador tiene numerosísimas  
e imperiosas necesidades que hay que ir resolviendo con un sentido  
de prioridad muy difícil de establecer.30  
Recibió el Gran Collar de la Orden Nacional de San Lorenzo,  
que es la más alta Condecoración de Ecuador, tanto en el campo civil  
como militar.3  
1
La OEA se reunió en Punta del Este, Uruguay en enero de  
962. El Canciller ecuatoriano tenía la orden de abstenerse de sacar  
1
a Cuba puesto que para Carlos Julio Arosemena era ilegal su expul-  
sión, esto, a pesar de la presión internacional. Esto hacía dar la im-  
presión de que el presidente estaba del lado de los comunistas.  
Pero en julio visitó Venezuela, Estados Unidos de América y  
Panamá. Él tenía 42 años y el presidente Kennedy, 45. Entre las cosas  
que hizo en dicha visita fue tratar de impulsar la ayuda de los Esta-  
dos Unidos de América a Ecuador, especialmente con el plan de  
3
2
Alianza para el Progreso, para ayudar a los países en vías de desa-  
29 Ibídem.  
30 César Baquerizo Arosemena, Carlos Julio Arosemena Monroy: Las memorias que nunca escribí,  
Offset Abad, Guayaquil, 2021, p. 116.  
31 Ibíd., p. 119.  
32 Kennedy propuso en 1961 un programa de ayuda económica y social para la región. Deno-  
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César Baquerizo Arosemena  
rrollo, propuesto por el presidente Kennedy. El presidente Carlos  
Julio Arosemena dio un discurso muy importante en la OEA, consi-  
guió un préstamo de los Estados Unidos de América en buenas con-  
diciones y firmó convenios bilaterales con Venezuela y Panamá.  
Asimismo, suscribió con el representante de la Agencia para el De-  
sarrollo Internacional un préstamo de $ 5.000.000, destinados al fo-  
mento de la industria ecuatoriana.33  
A su regreso, el Concejo de Guayaquil lo declaró Hijo Ilustre  
de la Ciudad y también le otorgaron la Medalla Nueve de Octubre.  
En un discurso que pareciera dado el día de hoy indicó:  
De todos vosotros es conocida la situación financiera que soporta el  
Ecuador. Las fuerzas productivas del país dan una impresión estática  
si se comparan con el dinamismo que prevalece en las naciones circun-  
dantes…. El mercado interno es menos que estrecho, ínfimo. Una ate-  
morizadora porción de ecuatorianos vegeta en condiciones atrasadas,  
propias de la economía tribal... La capacidad del ahorro nacional y por  
tanto de la formación de capitales domésticos es mínimo. …. Nuestra  
tierra se distingue por la vehemencia de sus habitantes en celebrar efe-  
mérides y buscar días feriados, en sustraer horas, minutos y segundos  
a la faena diaria. No soy un fatalista, confronto hechos… Matando a la  
34  
propiedad privada, sin utilidad para nadie, nada se habrá alcanzado.  
Creó el Banco Ecuatoriano de la Vivienda (BEV), para lo cual  
consiguió un préstamo de 10.600.000 dólares del Banco Interameri-  
cano de Desarrollo (BID) para desarrollar vivienda barata. Creó el  
Instituto Ecuatoriano de Electrificación (INECEL), la Flota Naviera  
Ecuatoriana, la Comisión Nacional de Reforma Agraria en 1961, y  
en 1962, el Centro de Desarrollo Industrial del Ecuador (CENDES),  
y la Empresa de Transportes Aéreos y Militares Ecuatorianos  
(TAME).  
minado Alianza para el Progreso, este se propuso mejorar las condiciones sanitarias, ampliar  
el acceso a la educación y la vivienda, controlar la inflación e incrementar la productividad  
agrícola mediante la reforma agraria. En: Alianza para el Progreso, Biblioteca Nacional de  
Chile. Ver en: https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-94594.html (08-11-2022)  
3 Carlos Julio Arosemena Monroy, Mensaje al H. Congreso Nacional de 1962, Talleres Gráficos  
Nacionales, Quito, 1962, p. 30.  
3
3
4 César Baquerizo Arosemena, Carlos Julio Arosemena Monroy: Las memorias que nunca escribí,  
Offset Abad, Guayaquil, 2021, p. 250.  
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
y del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana  
Inauguró el aeropuerto de la ciudad de Guayaquil, reempla-  
zando al inadecuado de Panagra para impulsar el turismo interna-  
cional. Pero en su discurso aclaró que: “fue también obra de los  
gobiernos que presidieron: los doctores Ponce y Velasco Ibarra; nosotros lo  
35  
hemos podido terminar”. Consiguió que el Comité de Vialidad destine  
fondos para construir el puente sobre el río Guayas.  
Avanzó las obras del Puerto Marítimo de Guayaquil.  
Su gobierno realizó el Plan Integral de la Educación, a fin de  
contar con un organismo técnico que asesore al Ministerio del Ramo.  
Construyó 11.000 aulas y formó 11.000 maestros. Puso en funciona-  
miento 900 centros de alfabetización para 27,000 adultos. Respecto de  
las Escuelas Politécnicas de Quito y Guayaquil cabe decir que inicia-  
ron una nueva etapa; la primera, gracias al apoyo del Fondo Especial  
de las Naciones Unidas; y la segunda, por las reformas introducidas  
36  
en su administración, ya que se contrató profesores franceses.  
Creó la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, la  
Universidad Laica en Guayaquil y también a la Universidad Libre  
en Quito que la Junta Militar posteriormente cerró. Expresó: “Un pue-  
37  
blo que no tiene educación no puede salir adelante”.  
En lo personal, siempre decía: “Yo quiero aprender, mi sed de  
aprender es eterna, y el hombre aprende desde que nace hasta cuando  
muere”.3  
8
Reformó la Ley de Inquilinato que ya estaba caduca. Fundó  
el club deportivo el Nacional para que los militares participen contra  
los civiles en el fútbol y demás deportes. Se construyó en su gobierno  
el Coliseo Cerrado de Guayaquil y fue inaugurado en 1963.  
Realizó el segundo censo nacional de población de la historia  
del país. Decía: “Teníamos que saber cuántos éramos para tener informa-  
39  
ción y poder tomar decisiones acertadas”. El primer censo fue realizado  
en la presidencia de Galo Plaza Lasso en 1950.  
3
3
3
5 Ibíd., p. 227.  
6 Ibíd., p. 260.  
7 César Baquerizo Arosemena, Carlos Julio Arosemena Monroy: Las memorias que nunca escribí,  
Offset Abad, Guayaquil, 2021, p. 306.  
8 Ibíd., p. 329.  
9 Ibíd., p. 292.  
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César Baquerizo Arosemena  
Luchó acérrimamente por que se cumpla la tesis de las 200  
millas marinas. Enunció:  
Fundamental en mi gobierno para el país fue el respeto a todos los ciu-  
dadanos, la tolerancia con todos los credos, mi deseo de que ante el altar  
de la Patria todos fueran iguales; mi respeto a los derechos humanos y  
mi indiscutible deseo de servir a las clases menos favorecidas económi-  
40  
camente, comenzando por la creación de un décimo tercer sueldo.  
Fue el creador de los décimos tercer, décimo cuarto y décimo  
quinto sueldos. Ya que en época de la moneda Sucre, la inflación era  
galopante y los sueldos eran casi estáticos y los décimos eran una  
manera de compensar. Su padre, muchos años antes de ser presi-  
dente, ya pagaba décimo tercero y cuarto sueldos, varias décadas  
antes de que sea obligación, cuando gerenciaba un banco ya que él  
decía que el ecuatoriano no tenía la cultura de ahorro y esa era una  
manera de ayudar a sus empleados. En julio de 1963 derrocaron a  
su gobierno. Pero esto no lo sacó de la arena política, ni lo desanimó  
siquiera. De 1966 a 1967 fue miembro de la Asamblea Constituyente,  
una vez que salieron los dictadores. Posteriormente fue Diputado  
del Congreso Nacional de 1968 a 1972, luego en el período de 1979 a  
41  
1984 y también de 1992 a 1994.  
Como diputado peleó prácticamente sin apoyo por las 40  
horas laborables a la semana, y con los años lo terminó consiguiendo  
a través de una ley. Respondía a las críticas a su proyecto de ley:  
Yo no estoy patrocinando que los ecuatorianos trabajen menos. Creo  
que en el Ecuador todos tenemos que trabajar más. Pero no acepto que  
al hombre se lo convierta en carburante biológico. Existen industrias y  
actividades de orden económico en general que no solamente no pue-  
den paralizarse los días sábados y domingos, sino que tienen que ejer-  
cerse los trescientos sesenta y cinco días y durante las veinte y cuatro  
horas; para eso están los turnos y los pagos de las horas extraordinarias.  
42  
No debemos confundir la fiebre con la sábana.  
4
4
4
0 Carlos Julio Arosemena Monroy, Carlos Calderón Chico, “No me importa el juicio de la historia”:  
(conversaciones con Carlos Julio Arosemena), Planeta, 2003, p. 31.  
1 César Baquerizo Arosemena, Carlos Julio Arosemena Monroy: Las memorias que nunca escribí,  
Offset Abad, Guayaquil, 2021, p. varias.  
2 Ibíd., p. 365.  
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
y del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana  
En octubre de 1979, la Municipalidad de Guayaquil, le  
otorgó la condecoración Estrella de Octubre por sus relevantes ser-  
vicios permanentes y por la defensa constante de Guayaquil. En al-  
guna ocasión refiriéndose a comentarios negativos respecto a los  
guayaquileños pronunció:  
Ciertos tontos afirman despectivamente que Guayaquil es un pueblo  
de comerciantes. Para el comercio se requiere imaginación, inteligencia  
y audacia. Lo mejor, lo perfecto es la meta. Y esos tontos desconocen  
que en la historia del heroísmo, nadie ha superado a los fenicios y a los  
hebreos… Pero, además los guayaquileños, somos agricultores no  
puede concebirse a nuestra Patria sin el cacao. Pero también los gua-  
yaquileños somos industriales. Que lo digan los astilleros y sus naves.  
Pero asimismo los guayaquileños somos inventores. Recordemos al Hi-  
43  
popótamo de José Rodríguez Labandera…  
De 1994 a 1997 se desempeñó como ministro juez de la Corte  
Suprema de Justicia. Con esto, tanto don Carlos Julio Arosemena  
Monroy como don Alfredo Baquerizo Moreno estuvieron en los tres  
poderes del Estado. Y esto por seguir la máxima: “Si crees que falta  
44  
un hombre. Sé tú ese hombre”. Fue un idealista. El dinero no lo mo-  
tivó. Fue un hombre de gran conciencia social; la mayoría de sus  
clientes, como abogado, eran personas sin recursos económicos, por  
lo que no les cobraba. Ellos le pagaban simbólicamente con pavos y  
lo que podían.  
Leía a gran velocidad, más de 400 palabras por minuto. Su  
lectura no se limitó a temas jurídicos, sino que conocía la historia  
universal, literatura inglesa y estadounidense, además de muchos  
otros temas. Cuando le solicitaron a Carlos Julio Arosemena Monroy,  
que dé un consejo a la juventud ecuatoriana, dijo: “Mi consejo para la  
juventud es sencillo: estudien y no roben”.45  
43 César Baquerizo Arosemena, Carlos Julio Arosemena Monroy: Las memorias que nunca escribí,  
Offset Abad, Guayaquil, 2021, p. 412.  
4 Ibíd., p. 495.  
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5 Redacción El Universo, La última entrevista con Carlos Julio Arosemena Monroy, 07 de marzo  
de 2004. Ver en: https://www.eluniverso.com/2004/03/07/0001/8/1106B1B2447541E388  
ADC F8116D7C3E2.html (08-11-2022).  
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César Baquerizo Arosemena  
Ya concluyendo mi intervención, y a pesar de tener claro que,  
lamentablemente, siguen vigentes las palabras de uno de los perso-  
najes de la novela Tierra Adentro del expresidente Baquerizo Moreno  
que dijo: “No medran mucho que digamos las personas de letras en nuestra  
República incipiente. El terreno no está abonado aún para ese cultivo. El  
producto se desperdicia por escasez de consumidores. Es como un Mar  
Muerto de libros”. 46  
Decía, que a pesar de saber que esas palabras siguen vigen-  
tes, no puedo dejar de mencionar el hecho de que la Academia Na-  
cional de Historia del Ecuador, una institución muy prestigiosa y de  
gran importancia en nuestro querido país me invite a ser uno de sus  
Miembros, tiene un doble significado para mí: por un lado, es un  
gran honor participar en la Academia Nacional de Historia en la  
noble y trascendental misión de investigar la historia de la República  
del Ecuador y, a través de esto, permitir educar a todo un país, así  
sea de persona en persona; y por otro lado, también tiene otro signi-  
ficado, es un reconocimiento a un usualmente ingrato esfuerzo de  
mi parte de investigar varios años para cada libro publicado con el  
afán de que quizá alguna persona, en algún momento lo lea y le en-  
cuentre utilidad para su vida y la de la patria.  
Por supuesto que acepto esta nominación. La acepto con  
mucha humildad. Es un orgullo ser miembro de la Academia Nacio-  
nal de Historia porque creo que también están vigentes otras pala-  
bras de Baquerizo Moreno:  
El Libro es una iluminación. Abridlo. Abrid cuantos podáis… Donde  
no hay libro, hay sombra; sombra espesa, palpable; y donde la sombra  
triunfa, en la calle o el hogar, el mal triunfa también pues triunfarán  
con ella la ignorancia y la violencia... Y en tanto el libro prevalezca entre  
nosotros, las emboscadas del mal no prevalecerán, no podrá prevalecer  
47  
sobre la cultura, la belleza, el saber y la virtud del alma ecuatoriana.  
4
6 Alfredo Baquerizo Moreno, Tierra adentro: la novela de un viaje, Editorial Ecuatoriana, Quito,  
937.  
7 César Baquerizo Arosemena, Alfredo… op. cit., p. 254.  
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
y del Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana  
La historia ecuatoriana, la historia de la humanidad incluso,  
nos está gritando la necesidad de un nuevo Renacimiento. No de la  
razón y el conocimiento, que son muy importantes, sino un cambio  
radical en cuanto al avance de aplicación de conceptos más valiosos  
que el oro, perdidos en el tiempo: la ética, la educación generosa, la  
cívica y la moral en general.  
Ante la realidad nacional actual, ¿podemos decirle a un men-  
digo que nunca tuvo educación ni buena alimentación y que no tiene  
manos:“!Ponte a trabajar, en vez de mendigar!”, cuando hemos sido in-  
capaces de crearle las oportunidades para que consiga empleo o  
pueda emprender algún negocio?  
Sabemos que la mayoría de los ecuatorianos viven en una  
pobreza esclavizante que no les permite acceder a servicios elemen-  
tales. ¿Cómo pueden ellos, habiéndose criado en esas condiciones,  
salir adelante por sí mismos? Dejemos de exigir derechos y servicios  
a un estado que claramente no sabe cómo darlos. Mas bien empece-  
mos a analizar cómo podemos servir a nuestro país desde donde nos  
encontremos. No se necesita un título ni cargo para servir, ni siquiera  
se necesita llegar a mucha gente con nuestro servicio, con que ayu-  
demos a una persona, con que seamos ejemplo para los demás,  
vamos a poder cambiar la realidad atormentadora de la mayoría de  
los ecuatorianos.  
Debemos entender que guayaquileño es quien ama la histo-  
ria heroica de Guayaquil; y está dispuesto a continuar defendiendo  
su libertad y la de sus semejantes con la misma valentía entereza y  
perseverancia que nuestros antepasados. Y para esto, es menester  
conocer la historia.  
Y ya para concluir, el mensaje que les quiero dejar, y que los  
exhorto a que lo interioricen, es el siguiente: aumentemos el esfuerzo,  
no perdamos la esperanza, el Ecuador tiene que salir adelante, pero  
esto depende de nosotros, y recordemos que lo que hagamos o deje-  
mos de hacer será parte de la historia; y de alguna manera afectará  
a las futuras generaciones. No descansemos hasta conseguir un país  
con un horizonte claro: donde la cívica y la ética sean temas de im-  
portancia y donde reine, para todos nuestros compatriotas: la justi-  
cia, la paz y la libertad. Muchas gracias.  
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César Baquerizo Arosemena  
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Trascendencia del Dr.Alfredo Baquerizo Moreno  
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VENEGAS, María Gabriela, La novela del Ecuador desde el espacio anfibio de  
la ciudad portuaria y su relación con el liberalismo ecuatoriano: tres casos  
representativos entre 1855 y 1944, 2017. Ver en: https://escholarship.org/  
uc/item/7wj8s7ms (07-11-2022)  
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La Academia Nacional de Historia es  
una institución intelectual y científica,  
destinada a la investigación de Historia  
en las diversas ramas del conocimiento  
humano, por ello está al servicio de los  
mejores  
intereses  
nacionales  
e
internacionales en el área de las  
Ciencias Sociales. Esta institución es  
ajena a banderías políticas, filiaciones  
religiosas,  
intereses  
locales  
o
aspiraciones individuales. La Academia  
Nacional de Historia busca responder a  
ese  
carácter  
científico,  
laico  
y
democrático, por ello, busca una  
creciente profesionalización de la  
entidad, eligiendo como sus miembros  
a
historiadores  
profesionales,  
quienes  
entendiéndose por tales  
a
acrediten estudios de historia y ciencias  
humanas y sociales o que, poseyendo  
otra formación profesional, laboren en  
investigación  
histórica  
y
hayan  
realizado aportes al mejor conocimiento  
de nuestro pasado.  
Forma sugerida de citar este artículo: Baquerizo Arosemena,  
César, "Trascendencia del Dr. Alfredo Baquerizo Moreno y del Dr.  
Julio Arosemena Monroy en la historia ecuatoriana", Boletín de la  
Academia Nacional de Historia, vol. C, Nº. 208-B, julio - diciembre  
2022, Academia Nacional de Historia, Quito, 2023, pp.217-235