BOLETÍN  
DE LA ACADEMIA  
NACIONAL DE HISTORIA  
Volumen XCVII Nº 202  
Julio–diciembre 2019  
Quito–Ecuador  
BOLETÍN  
DE LA ACADEMIA  
NACIONAL DE HISTORIA  
Volumen XCVII  
Nº 202  
Julio–diciembre 2019  
Quito–Ecuador  
ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA  
Director  
Dr. Franklin Barriga Lopéz  
Subdirector  
Dr. Cesar Alarcón Costta  
Secretario  
Ac. Diego Moscoso Peñaherrera  
Dr. Eduardo Muñoz Borrero, H.C.  
Mtra. Jenny Londoño López  
Dra. Rocío Rosero Jácome, Msc.  
Dr. Claudio Creamer Guillén  
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COMITÉ EDITORIAL  
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Dra. Libertad Regalado Espinoza Universidad Laica Eloy Alfaro-Manabí  
Dr. Rogelio de la Mora Valencia Universidad Veracruzana-México  
Dra. Maria Luisa Laviana Cuetos Consejo Superior Investigaciones Científicas-España  
Dr. Jorge Ortiz Sotelo  
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EDITORA  
Dra. Rocío Rosero Jácome, Msc.  
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Universidad de los Andes-Colombia  
Universidade do Estado do Rio de Janeiro-Brasil  
BOLETÍN de la A.N.H.  
Vol XCVII  
Nº 202  
Julio–diciembre 2019  
©
Academia Nacional de Historia del Ecuador  
IpS-ISSNSNN: 1º319309-007-90X79X  
e-ISSN: 2773-7381  
Portada  
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Quito  
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enero 2020  
Esta edición es auspiciada por el Ministerio de Educación  
BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA  
Vol XCVII – Nº 202  
Julio–Diciembre 2019  
BIENVENIDA A ÁNGELES RAMOS BAQUERO  
Y ALFREDO CASTILLERO CALVO,  
COMO MIEMBROS CORRESPONDIENTES EXTRANJEROS  
DE LA ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA  
Franklin Barriga López1  
Muy grato es presentar nuestro saludo cordial y afectuoso a  
todos ustedes, damas y caballeros, que se han dignado asistir a este  
acto de trascendencia no solamente histórica sino de reconocimiento  
académico.  
La institución que tengo la honra de presidir, fue creada en  
Quito, el 24 de julio de 1909 con el nombre de Sociedad Ecuatoriana de  
Estudios Históricos Americanos que, en septiembre de 1920, por reso-  
lución del H. Congreso Nacional, adquirió la alta categoría de Aca-  
demia Nacional de Historia, según expresa el pertinente Decreto  
2
haciendo merecida justicia a su fecunda y patriótica labor”.  
El mentor de esta realización magnífica fue Federico Gonzá-  
lez Suárez (1844-1917), al que acompañaron jóvenes estudiosos, quie-  
nes, con el paso de los años y el ejercicio de rigurosa investigación,  
llegaron a convertirse en destacados historiadores.  
González Suárez, Arzobispo de Quito, uno de los principales  
valores humanos ecuatorianos y, sobre todo, el que instauró investi-  
gaciones de campo, además de ser el autor de numerosas obras, entre  
las que destacan su célebre Historia General de la República del Ecuador,  
en ocho tomos, envió un mensaje a sus pupilos que se hallaban inte-  
grando la anotada Sociedad. Les dijo, en junio de 1911:  
1
Director de la Academia Nacional de Historia. Tiene Postgrado del Instituto de Altos Estudios  
Nacionales del Ecuador, Universidad Complutense (Madrid) y CLAD (México D.F.). Doctor  
en Ciencias Sociales, Políticas e Internacionales. Doctor Honoris Causa (Literatura) por la Uni-  
versidad Internacional del Ecuador. Presidente de Honor de la Sociedad Bolivariana del Ecua-  
dor. Miembro de la Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos (SELAE), con sede  
en Milán. Autor de más de 120 obras publicadas.  
2
Ley y estatuto de la Academia Nacional de Historia, Quito 29 de Julio de 2016, Ley Constitu-  
tiva, publicada en el Registro Oficial N°23 publicada el 28 de septiembre de 1920, Conside-  
rando, p.6.  
B O L E T Í N A N H N º 2 0 2 • 1 8 3 – 1 9 3  
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Franklin Barriga López  
Jóvenes compatriotas: Cuando comencé mis estudios históricos y mis  
investigaciones arqueológicas, con el propósito de prepararme conve-  
nientemente para escribir algún día la Historia del Ecuador, estaba solo  
y me encontraba aislado; ahora, cuando se aproxima ya el ocaso de mi  
vida, no estoy solo, no me encuentro aislado… Mi palabra ha caído en  
tierra fecunda, mi trabajo no ha sido estéril…Vuestra labor comienza,  
no he hecho más que trazaros el camino.3  
En su mensaje, el pionero añadió: “Trabajad con tesón, con em-  
peño, con constancia: no os desalentéis por las dificultades, arrollad los obs-  
táculos…Como la verdad es el alma de la historia, buscad la verdad,  
4
investigad la verdad; y cuando la encontrareis, narradla con valor”.  
Estas últimas palabras son las que guían la marcha de nues-  
tra Academia que el próximo mes conmemorará los ciento diez años  
de fructífera existencia, en bien del civismo, del sentido de pertenen-  
cia y de los mejores intereses de la Patria.  
Alo largo de una centuria y un lustro, la Academia como ins-  
titución y sus Miembros de manera individual han publicado diez  
mil obras, aproximadamente. Han pertenecido y pertenecen a su nó-  
mina connotadas personalidades de la intelectualidad nacional y ex-  
tranjera. Quienes se han desempeñado como directores de esta  
Institución reflejan un perfil de excelencia y han sido: Federico Gon-  
zález Suárez, Jacinto Jijón y Caamaño, Luis Felipe Borja (hijo), Ce-  
liano Monje Navarrete, Carlos Manuel Larrea, Julio Tobar Donoso,  
Isaac J. Barrera, Jorge Salvador Lara, Plutarco Naranjo Vargas, Ma-  
nuel de Guzmán Polanco, Juan Cordero Iñiguez y Jorge Núñez Sán-  
chez, que me antecedió en el ejercicio de estas honrosas y delicadas  
funciones.  
De acuerdo a sus Estatutos, la Academia Nacional de Histo-  
ria del Ecuador es una entidad oficial y autónoma, de carácter cien-  
tífico, sin ánimo de lucro y con capacidad y atribuciones para crear  
núcleos o capítulos en otras provincias, como efectivamente los tiene.  
Está integrada por Miembros de Número, Correspondientes, Emé-  
3
4
Federico González Suárez, Defensa de mi criterio histórico, Talleres tipográficos Municipales,  
Quito, 1937, p. 7. Ver en: http://repositorio.casadelacultura.gob.ec//handle/34000/95  
(
25-11-2019)  
Ibíd., p.8.  
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Bienvenida a Ángeles Ramos Baquero  
y Alfredo Castillero Calvo  
ritos, Honorarios y Benefactores. Su objetivo principal es la promoción  
de las ciencias históricas, el desarrollo de los estudios históricos ame-  
ricanos y, en particular, de los estudios de la historia ecuatoriana, en  
los distintos ámbitos y especialidades, así como la promoción y el for-  
talecimiento de la enseñanza de la historia. Aquí se valora a la inves-  
tigación como base esencial del quehacer historiográfico, asume un  
cabal compromiso con la ética y la verdad como valores referenciales  
de su actividad institucional y mira a la sociedad como actor principal  
de la historia y destinatario fundamental de la historiografía.  
Esta Academia tiene los siguientes objetivos y fines:  
a. Fortalecer la identidad nacional mediante la enseñanza de la historia y  
el fortalecimiento de los sistemas educativos públicos referidos a la es-  
pecialidad;  
b. Promover la preservación de las diversas identidades existentes en el  
país, dentro de un marco de respeto a la diversidad cultural y étnica,  
para propiciar el fortalecimiento del Estado ecuatoriano;  
c. Propiciar una cultura de paz que contribuya a una amistosa relación  
con los demás pueblos y países, en especial con aquellos próximos;  
d. Estimular el desarrollo de una conciencia ciudadana de responsabilidad  
social y política, que tenga una actitud crítica ante los fenómenos so-  
ciales del pasado y del presente;  
e. Utilizar los ejemplos de la historia para corregir las formas de discrimi-  
nación racial, sexista, etárea y de cualquier otro tipo, con miras a cons-  
truir una actitud de respeto hacia las diferencias y los diferentes; y,  
f. Desarrollar planes y proyectos educativos orientados a fortalecer el co-  
nocimiento de la historia ecuatoriana y latinoamericana, mediante sis-  
temas de reciclaje y capacitación profesional a investigadores y  
profesores de historia.5  
Su sede radica en Quito, en la Casa Alambra, localizada en  
la esquina de la Avda. 6 de Diciembre y c/ Vicente Ramón Roca. Se  
asiente en un edificio patrimonial construido en 1928 y que recuerda  
a la ciudad española de Granada, a sus palacios moriscos, de allí el  
nombre de Casa Alhambra. La I. Municipalidad de Quito, cuando  
Alcalde el Gral. Paco Moncayo Gallegos, entregó en comodato por  
50 años a nuestra Academia, el uso de esta edificación que a la época  
5
Ley y estatuto de la Academia Nacional de Historia, Quito 29 de Julio de 2016, Art.4, p.16  
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Franklin Barriga López  
estuvo presidida por el embajador Manuel de Guzmán Polanco, esta  
emblemática construcción es el lugar donde nuestra entidad cumple  
un amplio trabajo académico-investigativo con una infraestructura  
acorde a su misión e importancia.  
El papel de la Historia en el siglo XXI debe ser entendido en  
su real validez, especialmente en lo que constituye su columna ver-  
tebral: su caudaloso valor de orientación, educativo y formativo, bajo  
el concepto de la Historia Total, lo que significa: todas las partes de  
la vida en el ayer y, de su contribuciones a la humanidad, en ramas  
multidisciplinarias que ayuden a fijar la identidad de los individuos  
y de los pueblos y tender a que disminuyan o desaparezcan injusti-  
cias que prevalecen en los pueblos latinoamericanos y caribeños.  
Japón está dando ejemplo de lo dicho: junto a la espada del samurái  
la computadora, lo que significa el pretérito en función del presente  
y del futuro.  
Ciertamente, la Historia no se contrapone con la globaliza-  
ción: el adelanto tecnológico y cultural de los pueblos no se puede  
detener, tampoco olvidar lo que aconteció, en función de progreso.  
A este respecto, vuelve a presentarse el anotado ejemplo japonés: ese  
país, uno de los que va a la vanguardia del mundo, es lo que es y or-  
gulloso, por haber superado sus calamidades y, debido a su pasado  
a la fuerza que le da su historia en ella, tiene los incentivos para sus  
triunfos.  
En el influyente diario El Clarín, de Buenos Aires, se publicó  
una entrevista que hizo Mario Schiffino a Eric J. Hobsbawm, Miem-  
bro de la Academia Británica, historiador universal de los más im-  
portantes, profesor visitante de universidades de la talla de Stanford.  
Ante una incisiva pregunta del periodista, en torno al aparente dis-  
tanciamiento entre la Historia y la actualidad y el futuro, Hobsbawm  
respondió:  
Existe una demanda entre los lectores de Historia. Esta demanda es  
particularmente grande hoy día porque la sociedad contemporánea  
tiende a ser histórica, no anti-histórica. Nuestra tecnología trata de re-  
solver problemas aquí y ahora, no importa el pasado. Nuestra sociedad  
de consumo trata con demandas y deseos actuales, sin tener en cuenta  
el pasado, salvo quizás como fuente de inspiración para la moda, pero  
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y Alfredo Castillero Calvo  
no como importante en sí mismo. Y esta va en contra de la sensación  
profunda e inherente a la experiencia humana de que estamos enrai-  
zados en el pasado, ya sea en el pasado de nuestras familias, ya sea en  
el pasado nacional: no existimos solo ahora. Uno no puede entender  
6
quién es a menos que entienda de dónde viene.  
La Historia no es estática, tiene el mismo movimiento de los  
conglomerados humanos, por lo tanto: marcha al ritmo de los tiem-  
pos.  
La teoría contemporánea de la Historia no es ajena a nuestra  
Academia cuyo rol, ha contribuido –y lo sigue haciendo con de-  
nuedo– a la valía y perdurabilidad de la humanidad, sin olvidar lo  
que, hace más de veinte siglos ya lo dijo Marco Tulio Cicerón, en la  
Roma clásica, en el sentido de que la Historia es la maestra de la vida  
y la luz de la verdad.  
Una vez que he trazado el perfil de la centenaria entidad que  
represento, tengo a bien recordar algo que es imprescindible hacerlo  
y que se refiere a la conferencia que precisamente en esta cosmopo-  
lita y hermosa ciudad sustenté en la mañana de hoy: hubo vínculos  
entre escritores panameños y ecuatorianos con nuestra institución:  
es emblemático el caso de Juan Antonio Susto y Ernesto J. Castillero  
Reyes, reconocidos historiadores panameños que fueron incorpora-  
dos a nuestra Academia como Miembros Correspondientes. Con  
fecha 31 de mayo de 1939, ambos personajes enviaron una comuni-  
cación en la que, luego de agradecer el honor dispensado por la cor-  
poración científica ecuatoriana, resaltaron los estrechos nexos que, a  
lo largo de la Historia, han tenido las ciudades de Quito y Panamá,  
puntualizando sucesos y personajes, desde cuando, en el siglo XVI,  
salieron del Istmo varios conquistadores que fundaron Quito, la de  
esencia española.  
Con estos antecedentes y en esta hora memorable, otros dos  
conspicuos historiadores panameños, con sobra de méritos, van a  
ser incorporados a la Academia Nacional de Historia del Ecuador,  
también en calidad de Miembros Correspondientes Extranjeros: me  
6
Ignacio Muñoz Delaunoy, Testigo del siglo XXI. Eric. J. Hobsbawm. Ver en: http://elnarrati  
vista.blogspot.com/2007/04/ (25-11-2019)  
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Franklin Barriga López  
refiero a los doctores Alfredo Castillero Calvo y a su digna cónyuge  
Ángeles Ramos Baquero.  
Ambos, unidos por el amor y la cultura, se conocieron en un  
evento de la Universidad Interamericana; el flechazo de Cupido fue  
certero, por cuanto a los seis meses de ello, hace treinta años, con-  
trajeron matrimonio, lo que hizo que esta dama abandone su natal  
Puerto Rico, cuyas raíces no olvida, y se radique en Panamá, como  
una panameña de corazón y de contribución eficiente a la valoración  
y nombradía de este hermoso y hospitalario país.  
En una entrevista de prensa, en donde se le definió como  
firme defensora de la sabiduría y del compromiso y los acontecimientos  
7
que nos dieron Patria”, aseveró:  
La cultura no puede ser un tema de entretenimiento para los ricos.  
Tampoco puede ser el pariente pobre del país. La cultura hay que to-  
marla con la seriedad que reclama y que necesita para hacer personas  
y ciudadanos completos: una persona que puede aportar a la comuni-  
dad. Tú no puedes hacer eso sin una relación con tu cultura. La cultura  
es universal. No es solo lo nuestro. No podemos ser istmo rodeado de  
espejos por todas partes. Tenemos que mirar hacia adentro y hacia  
afuera, tener referentes internacionales. El mundo pasa por el Canal y  
no podemos estar a espaldas de ese mundo. Es relevante que los visi-  
tantes vean que no somos invento de potencias extranjeras y que no  
empezamos solo con el Canal de Panamá, es importante que nuestra  
gente sepa de la historia del país.8  
Quien se expresó de esa manera ama profundamente a Pa-  
namá y le sobran razones para ello, si aquí se radicó, hizo su hogar  
y se siente entrañablemente identificada con esta Patria llena de cor-  
dialidades, emprendimientos ejemplares y mirada universal.  
Ángeles Ramos Baquero (Puerto Rico, 1959), que dirige por  
más de cinco lustros y, con reconocida eficacia y eficiencia, el impo-  
nente Museo del Canal Interoceánico de Panamá, Académica Corres-  
pondiente de la Real Academia de la Historia de España y  
Académica Correspondiente de la Real Academia Sevillana de Bue-  
7
8
Ivette Leonardi, La Estrella de Panamá, Panamá, 01-01-2019. Ver en: https://www.laestrella.com.  
pa/cafe-estrella/cultura/190101/cultura-humanos-ingrediente (25-11-2019)  
Ibídem.  
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y Alfredo Castillero Calvo  
nas Letras, es doctora en Historia del Arte, por la Universidad de Se-  
villa, España. Su tesis doctoral, fue presentada el año 1996 y, fue sus-  
tentada en el Departamento de Bellas Artes, de la Facultad de  
Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla, con el título La pla-  
tería virreinal en Panamá, Siglos XVI al XVIII; obtuvo la calificación  
Apto Cum Laude por unanimidad y, en tal distinción, propuesta para  
el Premio Extraordinario.  
Se resalta el hecho de que cuando se incorporó como Miem-  
bro a la Real Academia de Sevilla de las Buenas Letras, fue la tercera  
mujer en ser parte de esta exigente y selecta institución fundada en  
1
751, sorprendió por la calidad de su discurso que fue aplaudido lar-  
gamente y de pie por los asistentes.  
De 1985-87, en la Universidad de Valladolid, España y en el  
Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y El Caribe, en San  
Juan de Puerto Rico, realizó cursos conducentes al grado de Doctora  
en Filosofía y Letras. En 1984, obtuvo su Maestría en Arte, especiali-  
dad Historia del Arte, por la Universidad de Navarra, en Pamplona,  
España, la disertación de su tesis fue Imaginería Popular en Puerto Rico;  
la calificación de tesis: Summa Cum Laude. Su bachillerato en Artes  
data de 1982, con la tesis Concentración en Historia del Arte, Magna  
Cum Laude, por la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Pie-  
dras.  
Sus actualizaciones académicas han sido permanentes e in-  
numerables, mediante cursos y seminarios efectuados en el Instituto  
de la Cultura y las Artes de Sevilla, en el Comité Español del Consejo  
Internacional de Museos (ICOM-y Museo del Prado, España), en la  
Universidad George Washington (EE.UU.), entre otros centros cul-  
turales de alta jerarquía. Durante dos años, de noviembre de 1994 a  
abril de 1996, llevó a cabo investigaciones en el Archivo General de  
Indias y en distintas bibliotecas de Sevilla, sobre el arte colonial de  
Panamá, con énfasis en la platería virreinal. De 1991 a 1994, realizó  
investigaciones de campo en la República de Panamá en museos,  
iglesias y colecciones privadas, para el estudio del Arte Colonial. En  
este rango, puede hacerse un detalle sumamente amplio; lo expuesto  
es a manera de muestreo, únicamente.  
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Franklin Barriga López  
Por estas razones, en nombre de la Academia Nacional de  
Historia del Ecuador me es placentero brindarle la más afectuosa  
bienvenida en calidad de Miembro Correspondiente Extranjera y,  
como testimonio de lo manifestado, entregarle el respectivo diploma,  
imponerle la medalla y el escudo institucional.  
Alfredo Castillero Calvo (Aguadulce, provincia de Coclé,  
937) es Doctor en Filosofía y Letras, por la sección Historia de Amé-  
1
rica de la Universidad de Madrid (1967). Fue profesor de la Univer-  
sidad de Panamá por cuarenta años, hasta que se jubiló. Ha sido  
profesor visitante en universidades de alto calibre, como la de Stan-  
ford o Yale, y dictado seminarios doctorales y de postgrado en Costa  
Rica, Colombia y España. Ha sustentado incontables conferencias en  
urbes de la talla de: Tokio, Washington, París, Madrid, Sevilla, Gra-  
nada, La Rábida, Quito, Buenos Aires, Bogotá, Medellín, Caracas,  
San Juan de Puerto Rico, Cartagena de Indias.  
El Dr. Castillero Miembro Correspondiente de la Real Aca-  
demia Sevillana de Buenas Letras y de la Real Academia de Historia  
de España, Miembro Honorario de la Academia Panameña de Gas-  
tronomía, Investigador Emérito del Sistema Nacional de investiga-  
ción de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación,  
Presidente del Colegio de Historiadores de Panamá. En el año 2018,  
fue nominado al Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales.  
Ha recibido numerosos premios, honores y distinciones,  
entre los que destacan, el Premio Nacional de Ensayo Ricardo Miró  
por su libro Conquista, Evangelización y Resistencia (1994). El Comité  
Nacional Panameño del Consejo Internacional de Monumentos y Si-  
tios (ICOMOS) le entregó la Placa “Panamá la Vieja”, “en reconoci-  
miento por su extraordinaria labor en la conservación y protección  
de nuestro patrimonio cultural”. En 1999, la Universidad de Panamá  
le confirió el Premio Universidad 1999 en Ciencia y Tecnología, “por  
una vida dedicada a los mejores intereses de la patria, al desarrollo  
y fortalecimiento de la cultura, para orgullo de su compatriotas y  
ejemplo de las nuevas generaciones”. Fue Miembro del Comité Cien-  
tífico Internacional de UNESCO para la Historia General de América  
Latina, y director del volumen III (2001). En el 2008, la Comisión Na-  
cional Pro Valores Cívicos y Morales de Panamá le declaró Ciuda-  
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y Alfredo Castillero Calvo  
dano Notable. En 2009, el Centro Latino del reputado Instituto  
Smithsoniano de Washington le confirió honroso reconocimiento  
“por su contribución a las Humanidades y su impacto en la cultura  
de los Estados Unidos de América a través de su trabajo y visión”.  
En noviembre de ese mismo año, en Panamá, fue declarado Pana-  
meño Ilustre y se le dedicó una exhibición museográfica en su nom-  
bre. Es Miembro del Consejo Consultivo del Centro internacional  
para el Desarrollo para el Desarrollo Sostenible (CIDES) de la Ciudad  
del Saber. Ha sido Investigador Distinguido del Sistema Nacional de  
Investigación (SIN), de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología  
e Innovación (SENACYT, 2011-2016). El 17 de abril de 2018, la Uni-  
versidad de Panamá, en su Paraninfo, le homenajeó “por su excelen-  
cia académica y dedicación a la historia de Panamá”.  
Su concepción de la historia –que compartimos– se resume  
en estos conceptos suyos: “Pero esa acumulación de experiencias colec-  
tivas a lo largo de los siglos solo adquiere significado y trascendencia cuando  
se convierte en memoria escrita, ya que es así como la memoria se hace per-  
manente y duradera9  
El Dr. Castillero Calvo ha publicado, además, numerosos ar-  
tículos y libros sobre la historia de Panamá y América, del período  
hispánico y el siglo XIX, cubriendo los más diversos aspectos, como  
la economía atlántica, la historia política, la cultura alimentaria, la  
cultura material, el urbanismo, la arquitectura, la conquista, la evan-  
gelización, la guerra, las fortificaciones, la independencia de 1821,  
las economías locales y regionales, y la historia global.  
De su prolífica producción intelectual, he aquí los títulos de  
algunos de sus libros más relevantes:  
Arquitectura, urbanismo y sociedad. La vivienda colonial en Pa-  
namá, historia de un sueño, 1994, 392 páginas; Conquista, Evangelización  
y Resistencia, 1995, 494 pp.; La Ciudad Imaginada, el Casco Viejo de Pa-  
namá, 1999, 400 pp.; Historia General de Panamá, en cinco tomos, de la  
que también fue autor de 35 capítulos y fue su director, 2004, más de  
3.500 pp.; Sociedad, economía y cultura material: Historia urbana de Pa-  
9
Humberto Cornejo, “Historia General de Panamá”, artículo publicado en Panamá América, 23-  
9
1
-04. Ver en: https://www.panamaamerica.com.pa/opinion/historia-general-de-panama-  
69359 (25-11-2019)  
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Franklin Barriga López  
namá la Vieja, 2006, 1.100 páginas; Los metales preciosos y la primera  
globalización, 2008, 270 pp.; Cultura alimentaria y globalización, Panamá,  
siglos XVI-XXI, 2010, 400 pp.; El descubrimiento del Pacífico y los oríge-  
nes de la globalización, 2010, 120 pp.; Historia Contemporánea de Panamá,  
de la que fue director, 2014, 730 pp.; Historia de Panamá a través de la  
fotografía, 2014, 275 pp.; Portobelo y el San Lorenzo del Chagres. Perspec-  
tivas imperiales, siglos XVI-XXI, 2016, en dos tomos, 670 pp.; Antología  
Histórica de Alfredo Castillero Calvo, artículos, ensayos, conferencias; Obra  
selecta de Justo Arosemena, en siete tomos, editor y principal respon-  
sable. Actualmente trabaja en la reedición actualizada de la Historia  
General de Panamá y de Arquitectura, urbanismo y sociedad, publicadas  
con ocasión del 500 aniversario de la fundación de la ciudad de Pa-  
namá.  
Cuánto más se puede decir de este valor humano digno ya  
de la biografía y al que se le ubica, merecidamente, como el mejor  
historiador, el Heródoto de Panamá.  
Por esto y mucho, muchísimo más, que configura su obra  
magna, especialmente histórica, por ello, la Academia Nacional de  
Historia del Ecuador le brinda la más calurosa bienvenida a su seno  
como Miembro Correspondiente Extranjero y, en mérito a lo ex-  
puesto, tengo la inmensa satisfacción de entregarle el correspon-  
diente diploma, junto a la Medalla consagratoria y el Botón Insignia.  
Panamá, jueves 20 de junio de 2019  
Bibliografía  
CORNEJO, Humberto, “Historia General de Panamá”, artículo publicado en Pa-  
namá América, 23-9-04. Ver en: https://www.panamaamerica.com.pa/opi  
nion/historia-general-de-panama-169359 (25-11-2019)  
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Bienvenida a Ángeles Ramos Baquero  
y Alfredo Castillero Calvo  
GONZÁLEZ SUÁREZ, Federico, Defensa de mi criterio histórico, Talleres tipográ-  
ficos Municipales, Quito, 1937. Ver en: http://repositorio.casadelacul  
tura.gob.ec//handle/34000/95 (25-11-2019)  
Ley y estatuto de la Academia Nacional de Historia, Quito 29 de julio de  
2
2
016, Ley Constitutiva, publicada en el Registro Oficial N°23 publicada el  
8 de septiembre de 1920.  
LEONARDI, Ivette, La Estrella de Panamá, Panamá, 01-01-2019. Ver en: https://  
www.laestrella.com.pa/cafe-estrella/cultura/190101/cultura-humanos-  
ingrediente (25-11-2019)  
MUÑOZ DELAUNOY, Ignacio, Testigo del siglo XXI. Eric. J. Hobsbawm. Ver  
en: http://elnarrativista.blogspot.com/2007/04/ (25-11-2019)  
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