BOLETÍN
DE LA ACADEMIA
NACIONAL DE HISTORIA
BOLETÍN
DE LA ACADEMIA
NACIONAL DE HISTORIA
Volumen CI Nº 210
Julio–diciembre 2023
Quito–Ecuador
ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA
Director Dr. Cesar Alarcón Costta
Subdirector Ac. Diego Moscoso Peñaherrera
Secretario Dr. Eduardo Muñoz Borrero, H.C.
Tesorero Dr. Claudio Creamer Guillén
Bibliotecario archivero Lcdo. Carlos Miranda Torres
Jefe de Publicaciones Dr. Blas Garzón Vera, PhD
Relacionador Institucional Dra. América Ibarra Parra
Pro-Secretaria Ac. Ingrid Diaz Patiño
COMITÉ EDITORIAL
Dr. Manuel Espinosa Apolo Universidad Central del Ecuador
Dr. Klever Bravo Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE
Dra. Libertad Regalado Espinoza Universidad Laica Eloy Alfaro-Manabí
Dr. Rogelio de la Mora Valencia Universidad Veracruzana-México
Dra. María Luisa Laviana Cuetos Consejo Superior Investigaciones Científicas-España
Dr. Jorge Ortiz Sotelo Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima-Perú
Dra. Rocío Rosero Jácome Universidad Internacional del Ecuador
EDITOR
Dr. Blas Garzón Vera Universidad Politécnica Salesiana – Ecuador
COMITÉ CIENTÍFICO
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Dr. Silvano Benito Moya Universidad Nacional de Córdoba/CONICET- Argentina
Dra. Elissa Rashkin Universidad Veracruzana-México
Dr. Stefan Rinke Instituto de estudios latinoamericanos/ Freie Universität Berlin-Alemania
Dr. Carlos Riojas Universidad de Guadalajara-México
Dra. Cristina Retta Sivolella Instituto Cervantes, Berlín- Alemania
Dr. Claudio Tapia Figueroa Universidad Técnica Federico Santa María – Chile
Dra. Emmanuelle Sinardet Université Paris Ouest - Francia
Dr. Roberto Pineda Camacho Universidad de los Andes-Colombia
Dra. Maria Letícia Corrêa Universidade do Estado do Rio de Janeiro-Brasil
Dr. Roger Pita Pico Investigador Academia Colombiana de Historia-Colombia
Dr. Justo Cuño Bonito Universidad Pablo de Olavide-España
Dr. Héctor Grenni Montiel Universidad Don Bosco- San Salvador
Dr. Pablo Solórzano Marchant Univesidad Católica Silva Henríquez – Chile
Dr. Tomás Caballero Truyol Universidad del Atlántico – Colombia
Dr. Julio César Fernández Universidad Nacional Pedro R. Gallo – Perú
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Dr. Jairo Bermúdez Castillo Universidad Sergio Arboleda – Colombia
Dr. Renato Ferreira Machado Facultad Salesiana de Porto Alegre – Brasil
Dr. Saúl Uribe Taborda Universidad Politécnica Salesiana – Ecuador
BOLETÍN de la A.N.H.
Vol CI
Nº 210
Julio–diciembre 2023
© Academia Nacional de Historia del Ecuador
ISSN Nº 1390-079X
eISSN Nº 2773-7381
Portada
Retrato de Honorato Vázquez Ochoa. Biblioteca digital (Universidad de Cuenca))
Diseño e impresión
PPL Impresores 2529762
Quito
landazurifredi@gmail.com
febrero 2024
Esta edición es auspiciada por el
Ministerio de Educación
Libro de distribución gratuita
TRANSCULTURACIÓN Y GASTRONOMÍA.
LOS PUEBLOS DE TUMACO, ESMERALDAS
Y NORTE DE MANABÍ A TRAVÉS DE SU MESA
1
Libertad Regalado Espinoza
2
Resumen
El objetivo de esta investigación es determinar la influencia
de la actividad culinaria en los procesos de transculturación. El
campo de estudio comprende pueblos situados entre Ancón de Sar-
dinas y Bahía San Mateo (conocidos hoy como Tumaco y Esmeral-
das) y la zona norte de Manabí. Se realizó una revisión de literatura
relacionada en libros y artículos científicos; entrevistas que permi-
tieron la actualización de recetas y comidas tumaqueñas y de la bio-
rregión de Cojimíes. Para el análisis y valoración del tema se consi-
deraron las siguientes categorías: arqueología, historia, ecosistema,
migraciones, costumbres y tradiciones y presencia de ingredientes
nativos y foráneos en las comidas. La revisión de documentos precisa
que históricamente estas regiones establecieron redes de intercambio
no solo entre ellas, sino con otros pueblos de la costa-pacífica; las evi-
dencias arqueológicas comprueban que estas regiones fueron habi-
tadas por pueblos que desarrollaron las mismas actividades
artesanales, agrícolas, comerciales, debido a que compartieron un
perfil topográfico cargado de zonas ecológicas y ambientales de in-
fluencia marítima. Se concluye que la transculturación se cocinó y
1 Recibido: 02-10-2023 // Aceptado: 15/01/2024
2 Miembro Numerario de la Academia Nacional de Historia del Ecuador, pedagoga, escritora,
investigadora. Tiene diplomados en Lengua y Literatura. Es Magíster en Administración de
Empresas y Doctora en Ciencias Pedagógicas. Ha escrito libros, artículos científicos y trabajos
relacionados con historia, manifestaciones culturales inmateriales de los pueblos de la costa
ecuatoriana. Ha sido docente en la Escuela Superior Politécnica Agropecuaria de Manabí,
Coordinadora de la gestión académica de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ha tra-
bajado en varias consultorías y participado en congresos nacionales e internacionales. En el
2020, la Asamblea Nacional del Ecuador le otorgó la condecoración: Dra. Matilde Hidalgo de
Prócel. Correo: lire2653@gmail.com
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se sigue cocinando en las ollas de barro que las recetas y sus varia-
ciones tienen sus orígenes en las primeras décadas de la colonia
cuando se conforman las cocinas tradicionales mestizas, donde los
saberes y sabores de la comida prehispánica se amalgamaron con los
de la española y con la de los nativos africanos; que las fronteras fí-
sicas, generadas por la geopolítica, son más ilusorias que reales. Es
en la cocina donde el maridaje entre las culturas toma cuerpo.
Palabras clave: Transculturación, gastronomía transcultural, activi-
dad culinaria, geopolítica, cocinas tradicionales.
Abstract
The objective of this research is to determine the influence of
culinary activity on transculturation processes. The field of study in-
cludes villages located between Ancón de Sardinas and Bahía San
Mateo (known today as Tumaco and Esmeraldas) and the northern
area of Manabí. A review of related literature was carried out in books
and articles; for an update on Tumaqueña recipes and meals, he used
the interview; for the analysis and evaluation of the topic, the follow-
ing categories were considered: archaeology, history, ecosystem,
migrations, customs and traditions and presence of native and for-
eign ingredients in meals. The review of documents specifies that his-
torically these regions established exchange networks not only
between them, but with other towns of the pacific-coast, archaeologi-
cal evidence proves that these regions were inhabited by peoples that
developed the same artisanal, agricultural, commercial activities, be-
cause they shared a topographic profile loaded with ecological and
environmental zones of maritime influence. It is concluded that trans-
culturation was cooked and continues to be cooked in pots, because
the recipes and their variations have their origins in the first decades
of the colony when the traditional cuisines are formed, where the
knowledge and flavors of pre-Hispanic food were amalgamated with
those of Spanish and the native Africans; that the physical borders,
generated by geopolitics, are more illusory than real. It is in the cui-
sine where the pairing between cultures takes place.
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Keywords: transculturation, transcultural gastronomy, culinary ac-
tivity, geopolitics, traditional cuisines.
Introducción
El tema de la gastronomía ha venido cobrando importancia
en las últimas décadas, toda vez que constituye una de las activida-
des más significativas en la vida de los seres humanos; esta investi-
gación aborda los procesos de transculturación relacionados con las
actividades culinarias vividos en regiones que comparten historias
de inmigración comunes,
3
en las cuales el proceso de transcultura-
ción estuvo marcado por la llegada de inmigrantes nativos de África
en los inicios de la colonia,
4
cuya contribución en la formación de las
comidas tradicionales fue muy significativa.
5
Dilucidar las características de una gastronomía transcultu-
ral, hecha de sincretismos, simbolismos, conflictos, desarraigos, pro-
vocada por las inmigraciones de españoles conquistadores y
africanos arrancados de sus núcleos sociales originarios, con sus cul-
turas destrozadas
6
y, a más de todas las culturas inmigratorias que
seguramente, en oleadas esporádicas irían llegando, es lo que per-
mite mirar la transculturación como un proceso social, en el cual los
individuos a través, para, con el otro, desarrollan nuevos constructos
identitarios generados como producto de esa convivencia, de los
contactos y fusiones culturales desde el rompimiento de las fronteras
culturales que de forma ilusoria se conciben.
Ortiz,
7
quien acuña este vocablo teórico en 1940, asume la
transculturación como una síntesis del desajuste y reajuste, del in-
3 German Patino Ossa, Fogon de negros
4 Bella Goyes Huilca, La huella del pasado colonial en la alimentación actual de los afro -
ecuatorianos del Territorio Ancestral Imbabura-Carchi (2007-2017), Tesis de Doctorado, Uni -
versidad de Oviedo, Oviedo, 2020, pp.2 87-289. Ver en: https://libroschorcha.files.word press
.com/2018/04/contrapunteo-cubano-del-tabaco-y-el-azucar-fernando-ortiz.pdf (21-09-2023)
5 Ibídem.
6 Ibídem.
7 Fernando Ortiz,1978, Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar, https://libroschorcha.files.
wordpress.com/2018/04/contrapunteo-cubano-del-ta baco-y-el-azucar-fernando-ortiz.pdf
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
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tercambio en los dos sentidos, ya que “expresa mejor las diferentes fases
del proceso transitivo de una cultura a otra (…) sino que el proceso implica
también necesariamente la pérdida o desarraigo de una cultura precedente”;
8
genera simultáneamente otras palabras implícitas: desculturación o
exculturacio�n para la destr
ucción colonialista, el vocablo incultura -
cio�n como sustituto de aculturación para el fenómeno de sumisión
a la cultura de conquista. Este texto resume parte de este proceso en
el Caribe:
No hubo factores humanos más trascendentes para la cubanidad que
esas continuas, radicales y contrastantes transmigraciones geográficas,
económicas y sociales de los pobladores, que esa perenne transitorie-
dad de los propósitos y que esa vida siempre en desarraigo de la tierra
habitada, siem pre en desajuste con la sociedad sustentadora. Hombres,
economías, culturales y anhelos todo aquí se sintió foráneo, provisio-
nal, cambiadizo, “aves de paso” sobre el país, a su costa, a su contra, a
su mal grado
.
9
La transculturalidad permite pensar el mundo más allá del
Occidente moderno y posmoderno y, es clave para reflexionar sobre
las diferencias culturales y no como un conjunto de reglas estableci-
das ni códigos consensuales, sino como la habilitación de terceros
que nos invitan a reconocer la cultura como experiencia caótica, im-
previsible y rizomática
10
De esa “lógica del tercero incluido” y del
“de tercero excluido” (a la barbarie de la exclusión del tercero responde
la inteligencia de la inclusión)
11
como los denominó Nicolescus; o esos
terceros espacios (…) de la alteridad, de mayor productividad heurística
del prefijo “trans” frente al “inter”. Lugar de entrecruzamientos: “en”,
“a través”, “para”, “con”, “el otro”; donde ocurren los “agenciamientos”
siempre, con relación a los demás, donde se marca el sentido de la dirección
de las interacciones en las que participan desde el infinito juego de “ir
(19-09-2023)
8 Ibíd., p. 96
9 Ibíd., p. 95
10 Víctor Silva y Rodrigo Browne, Escrituras híbridas y rizomáticas. Paisajes intersticiales,
pensamiento del entre, cultura y comunicación, 2004, p.54. Citado por Vidal Rafael. 2005
11 Basarab Nicolescu, La transdisciplinariedad, Manifiesto, Ediciones Du Rocher, pdf, s/f, pags.
pp. 24, 26
Libertad Regalado Espinoza
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siendo” desde la “alteridad”.
12
La otredad (el otro) es esa otra mirada
que conecta los elementos culturales, étnicos y sociales. Mismidad,
otredad, alteridad, miradas necesarias para entender los procesos de
transculturación operados en regiones donde dos o más culturas por
agentes endógenos se ven obligadas a compartir espacios de convi-
vencia.
13
La transculturación es una puerta a un mundo donde la in-
tegración, la asimilación de los préstamos culturales y la aceptación
de elementos exógenos a lo conocido son más frecuentes de lo que
imaginamos, debido a que los contactos culturales entre individuos
de culturas diferentes tienen un carácter multidireccional, que se re-
vela con mayor claridad en las cocinas, en la preparación de alimen-
tos, espacio donde confluyen diversas identidades y culturas en esa
interacción dinámica cuando se comparten saberes ancestrales cada
vez que otro llega, forzado o por sus propios intereses debido a ese
desplazamiento continuo del ser humano a través de la geografía
planetaria.
14
Zebadúa (2011)
15
al referirse a la construcción de identidades,
manifiesta que: “los universos étnicos indígenas han asumido una serie
de cambios en función de diversos y complejos factores externos a las cul-
turas originales de los pueblos indios como consecuencia de los actuales con-
textos globales que sobresalen en el mundo”.
16
Las repercusiones en torno
12 Rafael Vidal Jiménez, Hermenéutica y Transculturalidad, propuesta conceptual para una
desconstrucción del multiculturalismo como ideología, Nómadas, revista Crítica de Ciencias
Sociales y Jurídicas, Publicación electrónica de la Universidad Complutense, Madrid-España,
12, 2005, 2.
13 La otredad es una postura epistemológica que explora discursivamente la imagen de las cul-
turas que hicieron su espacio en la periferia u otros espacios culturales intermedios. Establece
un saber geocultural, histórico, arqueológico, sociológico y etnológico sobre el otro, una me-
tafísica donde las heterogeneidades y las diferencias se encuentran subsumidas en un len-
guaje homogéneo integrados en categorías sustanciales como “pueblo”, “clase” y “nación”.
En: Elizabeth Sosa, “La otredad: una visión del pensamiento latinoamericano contemporá-
neo”, Letras, Vol. 51, N º 80, p. 349. Ver en: http://ve.scielo.org/pdf/l/v51n80/art12.pdf (21-
09-2023)
14 Héctor Pérez-Brignoli, “Aculturación, transculturación, mestizaje: metáforas y espejos en la
historiografía latinoamericana”, Cuadernos de literatura, Vol. XXI, N.º41, Enero-junio, 2017,
pp.98-99. Ver en: https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/cualit/article/view/19395
(21-09-2023)
15 Juan Pablo Zebadúa Carbonell Cultura, Identidades y Transculturalidad. Apuntes sobre la cons-
trucción identitaria de las juventudes indígenas, LiminaR vol.9 no.1 San Cristóbal de las
Casasjun.2011
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
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a los condicionamientos sociales de las regiones autóctonas son cada
vez más notorias a partir de los cambios suscitados en la actualidad
por los préstamos de elementos culturales aparentemente ajenos,
creando nuevos modelos identitarios. En este aspecto refiere Grof
(2008) que:
las fronteras físicas son más ilusorias que reales (…) hay situaciones en
que el ser humano experimenta bajo ciertas circunstancias, una expan-
sión de sus fronteras cotidianas, en esos momentos nuestra noción de
separatividad se desdibuja y termina desvaneciéndose como los rayos
del sol al anochecer. Entonces por un instante fugaz nos sentimos fun-
didos con los demás y nos identificamos con su modo de experimentar
el mundo.
17
Ese lugar sin fronteras en la que sentimos y pensamos en glo-
bal, sería en la cocina, cuando preparamos una comida: arroz venido
de China, el plátano de Asia y África;
18
el tamarindo, el gandul o fre-
jol de palo, café de Etiopia, el trigo de la cuenca del Tigris y Éufra-
tes,
19
la cúrcuma de la India,
20
la pimienta, el ajo y muchas de las
especies de Oriente, el aceite de oliva de Grecia; las papas, maíz,
yuca, maní, tomate, ají, zapallo de América,
21
por citar unos pocos; y
es precisamente en este espacio donde las fronteras dejan de tener
sentido.
En la costa sur de Colombia y norte de Esmeradas se desa-
rrolló la cultura conocida como Tumaco-Tolita, con un área influencia
que se extiende desde el río Esmeraldas al sur, hasta la Bahía de
Buena Ventura, 350 kilómetros al norte” El mismo autor refiere que
16 Ibíd., p.37
17 Stanislav Grof, La mente holotrópica. Los niveles de la conciencia humana, Editorial Kairos,
Barcelona, 2008, p. 136, 137,
18 “Importancia de los plátanos de cocinar en África: Oportunidades para las zonas
subtropicales”, INFOMUSA, Vol. 9, N ° 1, p.25. Ver en: https://www.musalit.org/viewPdf.
php?file=IN000077_spa.pdf&id=14043 (21-09-2023)
19 Rafael Cartay, Historia de la Alimentacion del Nuevo Mundo, Tomo II, Edicion auspiciada
por la Fundacion Polar y la Universidad de los Andes, Primera Edicion, 1991, p. 263.
20 Paula Saiz de Cos, “Cúrcuma I (Curcuma longa L.)”, Reduca (Biología), Serie Botánica, Núm.7,
Vol. 2, pp. 84-99, 2014, p.84
21 Jorge Salvador Lara, Breve ensayo sobre paleobotánica ecuatoriana, pp.88-104. Ver en:
https://revistasdivulgacion.uce.edu.ec/index.php/HUMANITAS/article/download/104/
98/95 (21-09-2023)
Libertad Regalado Espinoza
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estos grupos humanos combinaban los recursos agrícolas con una
gran actividad pesquera, tanto en el mar como en los esteros y los
ríos.
22
Por las informaciones dadas por el cronista, al llegar a las
costas ecuatorianas los españoles diferenciaron a los habitantes de
la costa pacífica, los que habitaban la región de los Jama Coaque y
de pueblos de Esmeraldas y los que poblaban la costa del sur de Co-
lombia eran bravos, a diferencia de los que vivían a partir del estua-
rio del Rio Chone, actual bahía de Caráquez, que no solo tenían
facciones diferentes, sino que además se labraban el rostro.
23
Tumaco, Esmeraldas y el norte de Manabí, es un espacio geo-
gráfico donde se fueron consolidando creencias, costumbres, prefe-
rencias alimentarias, hasta llegar a ser parte del entramado simbólico
de este mestizaje cultural, siendo la gastronomía un patrimonio in-
tangible que los identifica y define por las comidas y ritualidades
que comparten.
Pujadas
14
refiere que, en la cocina, las comidas han sido cons-
truidas a partir de la difusión y préstamo de técnicas, materiales,
gustos y conocimientos, como una constante a lo largo de la historia,
que en los últimos siglos se ha acelerado esa difusión de manera pro-
gresiva e insospechada; haciendo alusión al mestizaje culinario o a
una hibridación culinaria.
25
En cada región existen platos emblemáticos, que los habitan-
tes los reconocen como únicos, especiales; son parte de su pasado,
ellos guardan una memoria un tanto afectiva en relación con la prác-
tica simbólica de esa comida que los particulariza. Estas comidas em-
blemáticas, propias del mestizaje cultural, que conservan a más de
su nombre, elementos ancestrales relacionados con productos de mar
y tierra, generados en los contextos regionales, conforman las comi-
das nacionales, regionales, provinciales y locales; cuyo tejido nos
22 Andrés Gutiérrez Usillos, Dioses, símbolos y alimentación en los andes. Interrelación hom-
bre-fauna en el Ecuador prehispánico, Ediciones Abya-Yala, 2002, pp. 82, 83
23 Jean-Francois Bouchard, Japotó: sitio manteño residencial de la costa central de Manabí, en
Pueblos y culturas del Ecuador prehispánico, Bulletin de l’Institut Francais d’Etudes
Andines, Tome 39, N 3, 2010, p. 483.
24 Joan Pujadas, “Dieta y etiqueta. El papel de la gastronomía en la construcción de identidades
culturales” en Estudios del Hombre, 7, 1998. pp. 82
25 Ibídem.
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
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lleva a identificar las representaciones simbólicas transculturales
compartidas cotidianamente por los miembros de un grupo y que
ante los otros lo consideran como propio.
Valorar los saberes ancestrales, las mixturas y hábitos alimen-
tarios de poblaciones con gran incidencia afrodescendiente e indí-
gena de esta región manabita, ayuda a construir espacios no solo de
reflexión, sino de reconocimiento del aporte de estos sectores tradi-
cionalmente marginados en la conformación de las identidades lo-
cales, regionales y nacionales; y ante todo a la generación de una
gastronomía transcultural, riquísima por los aportes de varios con-
tinentes y que convive entre estas dos naciones el mundo negro y el
mundo indio.
En esta investigación se determina la influencia de la activi-
dad culinaria en los procesos de transculturación de los pueblos de
Tumaco, Esmeraldas y norte de Manabí, habitados por estos pueblos
en diferentes épocas de su devenir histórico y cómo la construcción
de una comida tradicional, a partir de los saberes ancestrales de los
nativos y de los préstamos de quienes llegaron en son de conquista
y, de quienes fueron traídos a la fuerza en calidad de esclavos, con-
tribuyeron a la conformación de una comida tradicional transcultu-
ral que se diferencia por: la variante lingüística del nombre a la hora
de nominar productos y platos, usos de utensilios, tiempos de coc-
ción, combinación de elementos esto es, nativos con foráneos; adap-
tación a nuevos elementos y formas de convivir con el medio; a la
vez se ratifica la importancia de crear un producto patrimonial inte-
gral desde la gastronomía, como un medio de contribuir al desarrollo
económico de estas poblaciones de la costa ecuatoriana herederas de
una biodiversidad, historia, geografía, tradiciones ancestrales, que
las han mantenido como un preciado legado.
Libertad Regalado Espinoza
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BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
Desarrollo
Aspectos arqueológicos e históricos
Gutiérrez
26
precisa que para el período formativo hay una
mayor complejidad sociocultural, manifestada por la revolución neo-
lítica que significo desarrollo agrícola, invención de la cerámica, crea-
ción de centros ceremoniales para manifestaciones de rituales y
posibles contactos con el otro lado del Pacifico o con el oriente ama-
zónico.
Estos contactos deben haber significado un impacto en el uso
de otros ingredientes, tal vez formas de condimentación, usos de
otras técnicas de preparación, lo que daría paso a procesos de hibri-
dación culinaria.
La arqueología nos ayuda a reconstruir el pasado de estas re-
giones del estudio. Sabemos de las relaciones entre Tumaco y la To-
lita dentro de la prehistoria andina ecuatorial al final del periodo
Formativo Tardío;
27
El material arqueológico analizado evidenció un
paralelismo entre Chorreroide de la cantera de Esmeraldas con la
fase Iguapí de Tumaco y ambos, al parecer, coinciden en bastantes
rasgos con el Pre-Tolita del yacimiento de La Tolita.
28
Los análisis de muestras cerámicas hablan de un intercambio
de diversos productos, desde el Formativo Tardío (500 a.C50 d.C.)
29
desarrollado activamente por la red fluvial que comunicaba pueblos
cercanos a la sierra con Esmeraldas; y también la vinculación era ma-
rítima entre los pueblos de la costa pacífica, con mayor incidencia de
la red de mercaderes de Manabí.
30
Para el período de Desarrollo Re-
gional (500 a. C500 d. C)
31
se intensifica la relación con localidades
26 Andres Gutierrez Usillos, Dioses, simbolos y alimnetacion en los andes. Interrelacion hombre-
fauna en el Ecuador Prehispanico, Ediciones Abya-Yala, 2002, p. 43
27 J.F. Bouchard, Tumaco la Tolita. Un litoral de Intercambio en el Periodo prehispánico, en El
área septentrional Andina . Arqueología y etnohistoria, Abya-Yala, IFEA, 1998, p. 29,30
28 José Alsina Franch, Alicia Alonso Sagaceta, Jean Francois Bouchard, Mercedes Guinea Bueno.
et al, “Navegación precolombina: el caso del litoral pacífico ecuatorial: evidencias e hipóte-
sis”, Revista Española de Antropología Americana, n.º XVII. Ed. Universidad Complutense, Ma-
drid, 1987. pdf, p. 56
29 Ibíd., p. 62
30 Ibíd., p. 49
31 Eduardo Kingman Garcés, Las ciudades en la Historia, 1989, p. 140. Ver en: https://biblio.flac-
soandes.edu.ec/libros/digital/46708.pdf (21-09-2023)
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
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costeras situadas más al norte como la Tolita,
32
y en el Período de In-
tegración la red incluye costas del Perú, a través de la Península de
Santa Elena y Manta.
33
Es muy probable además que se diera una ac-
tividad comercial entre los puertos precolombinos de: “Atacames, Es-
meraldas (o Tachina), La Tolita-Pampa de Oro-, posiblemente La Tolita de
los Ruanos, en la orilla del brazo norte del delta del Santiago, al norte del
puerto actual de Limones-Valdez; Tumaco, en la isla del Morro”.
34
Las evidencias de pesca encontrados en los yacimientos ar-
queológicos llevan a deducir que, en su alimentación estos grupos
humanos combinaban los recursos agrícolas con un gran variedad
de peces y moluscos extraídos tanto del mar como de los esteros, ríos
y crustáceos de los manglares como la concha prieta y una variedad
de fauna animal.
35
Por lo que no hay duda de que el mayor de los
contactos de estas poblaciones costeras fuera con el mar, del cual ex-
traían sus proteínas.
36
La observación de Alcina certifica que las formas de contacto
entre pueblos prehispánicos se establecieron con fines de intercam-
bio y estuvieron relacionadas con las especialidades de cada contexto
regional; existiendo a más de esto, otras “formas típicas del contacto
entre culturas profusamente estudiadas por los historiadores (…) como los
procesos de conquista, dominación y colonización, particularmente referidos
al Nuevo Mundo.
37
En este sentido, con las relaciones de los cronistas
y de los religiosos mercedarios, sobre la presencia de esclavos negros
en este territorio, Norte costero del actual Ecuador se va constitu-
yendo un corpus que nos ayuda a observar cómo eran esos pueblos
y de qué manera los contactos van cambiando costumbres.
32 J.F. Bouchard, Tumaco la tolita. Un litoral de Intercambio en el Periodo prehispánico, en El
área septentrional Andina. Arqueología y etnohistoria, Abya-Yala, IFEA, 1998.
33 Alsina (el al), Navegación…, cit., 62
34 Alsina (el al), Navegación…, cit., 70
35 Andrés Gutiérrez Usillos, Dioses, símbolos y alimentación en los andes. Interrelación hom-
bre-fauna en el Ecuador prehispánico, Ediciones Abya-Yala, 2002, p. 83, 84.
36 Jean-Francois Bouchard, Japotó: sitio manteño residencial de la costa central de Manabí, en
Pueblos y culturas del Ecuador prehispánico, Bulletin de l’Institut Francais d’Etudes
Andines, Tome 39, N 3, 2010, p. 499.
37 Héctor Pérez-Brignoli, “Aculturación, transculturación, mestizaje: metáforas y espejos en la
historiografía latinoamericana”. Cuadernos de Literatura, Vol.21, Núm. 41, 2017, pp. 96-113.
Ver en: https://doi.org/10.11144/Javeriana.cl21-41.atmm (19-09-2023)
Libertad Regalado Espinoza
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Antón Sánchez
38
expresa que sobre el tema de la presencia
de los esclavizados en el Ecuador, varios historiadores han desarro-
llado importantes esfuerzos para estudiarlos y que muchos de ellos
coinciden, en que la presencia africana en Ecuador está relacionada
al descubrimiento de las costas de Esmeraldas en 1526 y más preci-
samente en el primer momento de asentamiento afro en el Ecuador,
el cual va desde 1553 a 1796.
39
Y algo muy importante el proceso de
libertad que los esclavizados y cimarrones logran con la corona,
siembran así territorios de libertad y autonomía, en toda América
conocidos como Palenques o Kilombos, siendo uno de ellos la Re-
pública de los Zambos en Esmeraldas.
40
Para finales del siglo XVIII, se da paso a la explotación inten-
siva del oro, tagua, caucho o cascarilla en el sector norte de Esmeral-
das, la cual propició que familias esclavistas de Popayán estable-
cieran minas en los ríos Santiago, Uimbí y Cachaví, con ellos vinieron
esclavos provenientes de Barbacoas y Tumaco.
41
Es posible que este
proceso de migración haya también coincidido con la abolición de
la esclavización que comenzó con la ley de Vientres (1814: libertad de
partos)
42
decretada en 1821 por el segundo congreso de la Gran Co-
38 John Antón Sanch John Antón Sánchez, Apuntes sobre la historia de los afrodescendientes en el
Ecuador z, Apuntes sobre la historia de los afrodescendientes en el Ecuador, Cooperación Técnica
BID ATN/SF-7759-EC s/f, s/n.
39 Ibídem.
40 Ibídem.
41 John Antón S. “Apuntes sobre…, cit., s/n.
42 En cuanto a las medidas, esta ley otorga la libertad a los hijos de los esclavos nacidos a partir
del día de su sanción mandando inscribir sus nombres como libres en los registros cívicos
de las municipalidades. Se encarga entonces a la autoridad civil municipal (y no a la
eclesiástica) en mantener un registro y estadística de esta naciente población libre.
Igualmente, se le exigía a los propietarios una matrícula jurada anual con el número, edad
y sexo de los esclavos que poseía, para evitar fraudes mediante el ocultamiento de esclavos.
Los nacidos libres tendrían la obligación ''[...] en recompensa, deberán indemnizar de los
gastos impendidos en su crianza, prestando a aquellos [a los dueños de sus madres] sus
obras y servicios hasta la edad de diez y seis años cumplidos''. Pero para obtener la libertad
y entrar ''en el goce de los derechos de ciudadano'' no bastaba con cumplir la edad requerida
ni haber nacido después de sancionada la ley. Era indispensable tener un 'oficio' con el cual
se garantizaría la subsistencia y ser así 'útiles a la Republica'. Igualmente, quedarían por
fuera de tal derecho aquellos considerados 'inmorales y viciosos'. Más información en:
Eduardo Restrepo, “Medidas abolicionistas en la Nueva Granada, 1814–1851”, Estudios sobre
Historia y Cultura, Núm. 9, 2012, p.241. Ver en: https://www.icesi.edu.co/revistas/index
.php/revista_cs/article/view/1221/1673 (21-09-2023)
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
163
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
lombia.
43
De esa oleada migratoria proceden muchos apellidos afri-
canos como Congo, Congolino, Matamba, Kanga, Mairongo, Quen-
dambu, Cambindo.
44
Sin embargo, de la riqueza de esta zona, la
forma de administración de los poderes centrales la mantuvo aislada
por centurias, pero este aislamiento es lo que ha permitido que se
fuera gestando su “propia dinámica socio económica donde la recolección,
la pesca y la caza constituyeron la base de la economía local y la libertad, su
más preciado tesoro”.
45
Antón, en relación con los orígenes étnicos de los afrodes-
cendientes, cita a Kapenda,
46
quien señala que el verdadero origen
de Alonso Illescas sería de la región del Congo y no de cabo Verde;
por lo que el grupo de negros que llegaron en 1553 en el barco que
naufragó en las costas de Esmeraldas, al mando de Alonso de Illescas
sería provenientes de “esclavos de reinos e imperios del Katanga y del
reino Kongo, en lo que hoy es la región del Congo Angola (actuales repú-
blicas africanas de: Angola, Congo- Brazzaville y República Democrática
del Congo)”.
47
En esta zona de Esmeraldas convergen comidas que traspa-
san las fronteras administrativas cuya correspondencia inicia en las
culturas que se desarrollaron en el Formativo Tardío, que, más tarde,
durante la colonia estaban comprendidas en el territorio de la Real
Audiencia de Quito, tal como reza la Real Cédula de agosto de 1563:
por la Costa, ázia Panamá, hasta el Puerto de la Buenaventura, inclusive:
y la tierra adentro á Pasto, Popayan, Cali, Buga, Chapanchica y Guarchi-
cona: porque los demás lugares de la Governacion de Popayan, son de la
Audiencia del Nuevo Reyno de Granada”.
48
Al finalizar el periodo lla-
43 Ley del 21 de julio de 1821. Para 1821 se sanciona la Ley del 21 de julio ''Sobre libertad de
partos, manumisión y abolición de tráfico de esclavos''. Esta es la ley que presentaba al
Congreso de Cúcuta José Félix de Restrepo. En términos generales, reproducía con leves
modificaciones la promulgada por el Estado de Antioquia en 1814. Sin embargo, sus
consideraciones iniciales varían del preámbulo del decreto del 22 de enero de 1820. Las
consideraciones recuerdan más algunas de las líneas de argumentación de Restrepo y, en
particular, su proposición de la inconsistencia de la esclavitud con un gobierno republicano
y a la necesidad de abolirla de forma gradual para no comprometer la tranquilidad publica
ni vulnerar los derechos de los propietarios. En: Eduardo Restrepo, Medidas… op. cit., p.244
44 John Antón S. “Apuntes sobre…, cit., s/n.
45 John Antón S. “Apuntes sobre…, cit., s/n
46 John Antón S. “Apuntes sobre…, cit., s/n
47 John Antón S. “Apuntes sobre…, cit., s/n.
Libertad Regalado Espinoza
164
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
mado la Gran Colombia con la anexión del departamento del Sur,
Ecuador entra a formar parte de la Gran Colombia en 1822, con el
nombre de Distrito del Sur. En la Ley del 25 de junio de 1824, se es-
tablece una nueva división territorial,
49
en la que de acuerdo con el
Art 21
50
al crearse la provincia de Manabí, está ocupa la parte del te-
rritorio de Esmeraldas, que por la costa se extiende desde Coloche
hasta Atacames inclusive.
Ecosistema y gastronomía
El ecosistema de una región determina su despensa. Los pro-
ductos alimenticios que llegan de otros sectores o pisos climáticos y
los productos agrícolas básicos que están disponibles en los merca-
dos locales son usados en las cocinas. Se da una estrecha relación
entre la comida cotidiana y la gama de productos disponibles en
cada lugar, los que están determinados por el espacio geográfico que
ocupan.
Juan Luis Arsuaga
51
sostiene que la gastronomía tiene que
ver con el ecosistema evolutivo o entorno en el que viven los huma-
nos se relaciona al medio ecológico, el lugar que cada especie ocupa
en la naturaleza, por lo que la alimentación ofrece “información im-
portante” sobre los grupos sociales y evolutivos. Andoni Aduriz y
Chema Dacosta, coinciden en vincular la gastronomía con el ecosis-
tema evolutivo.
52
48 Recopilación de Leyes de Indias de 1680, en Ley X (Audiencia y Chancilleria Real de San
Francisco del Quito) del Título XV (De las Audiencias y Chancillerias Reales de las Indias)
del Libro II, recoge los límites y los funcionarios de esta Audiencia, provenientes de la Real
Cédula de 1563
49 Cfr. Julio Estupiñán Tello, Recopilación de leyes, decretos y ordenanzas..., pp. 4-5 en: Gobierno
seccional autónomo parroquial Concepción, Plan de desarrollo y ordenamiento territorial
2020 – 2023, p.57. Ver en: http://www.edicioneslegales-informacionadicional.com/webmas-
ter/directorio/EE249_2022.pdf (26-09-2023)
50 Ley de Division Territorial de 25 de Junio de 1824.
51 Cfr. Juan Luis Arsuaga en: Paleontólogos y cocineros vinculan la gastronomía con el
ecosistema evolutivo. Natural. Ver en: https://naturalrevista.com/paleontologos-y-cocine
ros-vinculan-la-gastronomia-con-el-ecosistema-evolutivo/ (19-09-2023)
52 La información, Paleontólogos y cocineros vinculan la gastronomía con el ecosistema
evolutivo. Ver en: https://www.lainformacion.com/tecnologia/paleontologos-y-cocineros-
vinculan-la-gastronomia-con-el-ecosistema-evolutivo_LgziU6u8CoMcgLkfqX9Vl3/ (26-09-
2023)
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
165
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
Bien lo sostiene Julio Pazos
53
que las cocinas regionales son
“la configuración de factores de diversa índole. Depende de las especies y
animales comestibles que ofrece el medio (…) y las influencias foráneas an-
tiguas y modernas”. En la cocina se da una interrelación constante
entre el medio ambiente natural y el cultural.
Cada cultura establece las formas de cómo alimentarse, “co-
memos lo que comen otros, comemos con otros, en una determinada época
y contexto. La cultura condiciona que alimentos consumimos y cuáles des-
cartamos”.
54
Los comportamientos en la dieta son producto de los
cambios evolutivos, culturales, sociales y del espacio físico donde
interactúan. Tumaco, Esmeraldas y el norte de Manabí comparten
una zona biogeográfica, enclavada en la Latitud “0”, gozan de un
clima, flora y fauna parecidas, a lo que se denomina “bioma, cono-
cido también como paisaje bioclimático o áreas bióticas:
un conjunto de ecosistemas característicos de una zona biogeográfica
que está definido a partir de su vegetación y de las especies animales
que predominan. Es la expresión de las condiciones ecológicas del
lugar en el plano regional o continental: el clima y el suelo determina-
rán las condiciones ecológicas a las que responderán las comunidades
de plantas y animales del bioma en cuestión.
55
De aquí también podemos desprender nuestros gustos hacia
un producto determinado y a veces nuestra negación a un nuevo in-
grediente. En nuestro ecosistema está nuestra despensa madre.
Migración y transculturación
En la cocina hay una suerte de matrimonio entre la realidad
y el mito, es el lugar donde se produce un sincretismo cultural, allí
se guarda la memoria de los pueblos, una memoria de lo que fuimos,
de lo que somos y de lo que se comparte.
53 Julio Pazos Barrera, Elogio de las cocinas tradiconales del Ecuador, Centro de Publicaciones
de la Pontificia Universidad Catolica del Ecuador, 2017, pp. 26, 27.
54 Laura Gabriela Diaz et. al., Alimentos: historia, presente y futuro, Primera edicion, Ciudad
Autonoma de Buenos Aires, 2014, p .20.
55 Universidad Autónoma de Nuevo León, Biomas. Ver en: http://ded.uanl.mx/project/
vivamus-nulla-sem-dolor/ (19-09-2023)
Libertad Regalado Espinoza
166
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
La migración siempre supone una serie de cambios, muchos
de ellos profundos, en especial, cuando estos han sido provocados
por la esclavitud. La historia de migraciones de esclavos negros a
nuestros pueblos está documentada a partir de la presencia española
en nuestras costas. Para Jean Suret-Canale
56
las migraciones de los
negros africanos se dan a finales del siglo XVI, una vez que España
entra en un proceso de colonización mercantil, emprendida a conse-
cuencia de los grandes descubrimientos geográficos de fines del siglo
XV, esta mano de servicio era bien vista por los colonizadores espa-
ñoles, ellos tenían hábitos de trabajo y la práctica de los métodos con-
venientes para la agricultura tropical de la que carecían los indios de
América y los inmigrantes europeos. Senegal, Benín, Congo, Angola,
Costa de Oro fueron los grandes abastecedores de la mercadería hu-
mana al nuevo mundo.
En 1527 Bartolomé Ruiz descubre en la desembocadura del
río Esmeraldas una bahía a la cual la bautizó como Bahía de San
Mateo, sitio en el cual se creara el primer núcleo de lo que sería más
tarde la Republica de los mulatos de Esmeraldas.
57
Cabello Balboa,
58
refiere que un barco que venía de Centro
América zozobró en Portete, al sur de la provincia de Esmeraldas; el
contingente de esclavos negros que traía huyó y se internaron hasta
llegar a un pueblo de los Pides. Batallaron con los indios de Campaz.
Los negros estaban liderados por un negro llamado Antón y que a
la muerte de este asume el liderazgo Alonso Illescas.
59
Años más
tarde desembarcó en San Mateo Andrés Mangache, junto con una
india de Nicaragua, con la cual procrea dos hijos. De aquí se des-
prende la afirmación de Alcina Franch, de que “los grupos negroides
que se asentaron en la costa de Esmeraldas (…) lo hicieron en territorio que
primitivamente estaba ocupado por Niguas y Campaces.
60
56 Jean Suret-Canale, África Negra, Editora Política, La Habana, Cuba, 1963, págs. 130,131, 137
57 Jean Pierre Tardiu, El negro en Real Audiencia de Quito (Ecuador) Travaux de I’FEA, 2006
p. 3. Ver en https://books.openedition.org/ifea/4623?lang=es,
58 Cabello Balboa, Miguel, Descripción de la provincia Esmeraldas, Edición, introducción de
José Alcina Franch, Colección Tierra Nueva e Cielo Nuevo, Nº 43,
59 Jose Alcina Franch, “Miguel Cabello Balboa, Descripcion de la Provincia de Esmeraldas”,
Consejo Superior de Investigaciones científicas, Madrid, 2001.
60 Cabello Balboa, Miguel, “Descripción…, cit., p. 17
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
167
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
En 1620 el presidente Morga realiza una descripción de los
zambos, descendientes del naufragio de 1555, en la provincia de Es-
meraldas (sitio de zambos), quienes consiguieron; zambos que te-
nían a su servicio surgideros en los ríos para salir con sus
embarcaciones a sustentarse de las pesquerías, de sementeras con
maíz, aves, frutas de la tierra y además oro y esmeraldas conseguido
una vez pudieron “dominar a los indios e instaurar una economía que
les fuera propia a partir de su conocimiento del entorno ecológico”.
61
Cabe
anotar que estas tierras estaban pobladas por varias poblaciones,
entre las cuales González
62
cita: Niguas, Lachis, Campaces, Malabas
y Cayapas con idiomas propios.
En 1640 llegan esclavos negros huyendo de las minas de Bar-
bacoas, contingente que procedía de: Mandingas venidos del Valle
de Gambia, Los Congo, de habla bantú, también del Congo cerca de
la zona sur de África y los Angolas del suroeste.
63
Por la documentación es de entender que en esos tiempos no
existían fronteras entre estos territorios. Los dueños de las minas re-
sidían en Quito y en Popayán y existían asentamientos mineros en
las márgenes del Santiago, Bogota, Cachavi, Guembi y Zapallo, con
cuadrillas de negros esclavos que oscilaban entre 19 y 55, a más de
Cayapas, tal como se desprende en carta enviada por el cacique Ge-
rónimo Udapa al protector general, denunciando los malos tratos
que reciben negros y mulatos por parte de los españoles.
64
Para el siglo XVIII, varios comerciantes pastusos y quiteños
visitaban los tres pueblos que para entonces conformaban la gober-
nación de Esmeraldas: San Mateo de Esmeraldas, San Pedro de Ate-
nas de Cayapas y el pueblecito de Lanchas.
65
Vicente Maldonado en
61 Jean Pierre Tardiu, El negro en … cit. p. 137.
62 Cfr. Juan J. Arroyo C, Orígenes de los primeros contingentes negros en la zona del Pailón,
2018. S/n. Ver en https://libroscom.online/2018/02/23/origenes-de-los-primeros-contin-
gentes-negros-en-la-zona-del-pailon/
63 Mina González Arturo José, Camino Carrera José, “La invisibilización de la población negra
por parte del estado ecuatoriano”, Instituto de Altos Estudios Nacionales, Tesis para el grado
de magister, 2005.
64 Juan J. Arroyo C, Orígenes de los primeros contingentes…Cit, s/n.
65 Cfr. Tobar, 1950, p.87 en: Fernando Aguirre, Investigación de la Gastronomía de la ciudad de
Esmeraldas, Quito, 2015, p. xvii. Ver en: https://repositorio.ute.edu.ec/bitstream/12345
6789/16048/1/60648_1.pdf (26-09-2023)
Libertad Regalado Espinoza
168
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
su visita a Esmeraldas entre los años 1738 y 1740, funda La Tola
donde había a más de 120 indios, sesenta mulatos y sesenta negros,
no tenían cura y eran atendidos por un coadjutor de Tumaco.
66
Ayala precisa que para el siglo XVII, en la Real Audiencia de
Quito se habían asentado varios grupos de esclavos negros impor-
tados para realizar trabajos en la Costa y en ciertos valles cálidos de
la Sierra. La situación de esclavitud colocó a los negros en el último
lugar de la vida colonial. Pero en Esmeraldas surgió una sociedad
de negros libres y mulatos o zambos que mantuvo cierta autonomía
frente a las autoridades coloniales.
67
Aguilar manifiesta que los miembros de muchas familias ha-
bitan en uno y otro lado de Esmeraldas, en el Ecuador, y alrededor
de Tumaco, en Colombia, por la invisible frontera política que las se-
para. Esto deviene en un intercambio de comercio y cultura, de bie-
nes materiales e intangibles que han ido configurando al habitante
de la zona.
68
Los procesos de transculturación que se dieron entre los pueblos
indígenas de la costa pacífica (…) unificaron rasgos, devinieron en nuevas
formas de hacer y producir artefactos, modificaron a su vez las manifesta-
ciones de sus identidades”.
69
Cada individuo o grupo de desplazados trata de morigerar
los estragos de la migración, a veces salen con las manos vacías, sin
tiempo para llevar algo de sus pertenencias, en el nuevo espacio bus-
can algo que les permita una mejor apropiación del nuevo espacio y
lo prioritario es mirar alimentos parecidos a los de su lugar de origen
con los cuales hacer una comida que les recuerde los aromas y sabo-
res de la suya; sus formas de hacer, de preparar son lo que les man-
tendrá unidos a su tierra.
66 Mina González, “La invisibilización…, cit., p.
67 Enrique Ayala Mora, Resumen de la Historia del Ecuador, tercera edición actualizada,
Corporación Editora Nacional, ISBN: 978-9978-84-477-9, Quito 2008.
68 Rodrigo Aguilar Orejuela, Colombia- Ecuador: Un ejemplo de convivencia, Universidad del
Azuay, Serie Ensayos, Cuenca- Ecuador, 2004, pág. 5
69 Libertad Regalado, El poder de la spondylus y el ceviche de los dioses conferencia Academia
Nacional de Historia (2016)
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
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BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
Presencia de ingredientes nativos y foráneos en las comidas más
representativas
El uso intensivo de ciertos productos es un elemento deter-
minante a la hora de crear líneas divisorias. El procesamiento de los
productos marca sabores y texturas en las comidas. Un alimento
común no solo genera una zona de entendimiento, se convierte en
un espacio simbólico; la presencia de utensilios domésticos, marcan
las formas de procesar y conservar los productos.
En la época precolombina la agricultura entre las sociedades
Tumaco-La Tolita fue intensamente desarrollada ello se comprueba
a través del análisis de los restos materiales que en estos contextos,
demuestran que los elementos de subsistencia fueron: el maíz como
uno de los principales alimentos en la dieta de las sociedades coste-
ras, la yuca, la calabaza o ahuyama (representación en formas cerá-
micas) palma tagua, palma chunga, ampliamente usadas en la costa
para estructuras y techos de las viviendas. En el mar abierto y en los
estuarios la pesca y recolección de mariscos fueron actividades im-
portantes para la dieta de estas sociedades. Innumerables pesas de
red líticas son recolectadas en sitios de manglares y ríos interiores.
Igualmente podemos decir de la fauna selvática, algunas de las es-
pecies de aves, reptiles y mamíferos sólo se reconocen a través de la
plástica cerámica Tumaco –La Tolita.
70
Zúñiga Erazo manifiesta que la gastronomía de la costa en
la época precolombina se componía de maíz, yuca, zapallo, ají, cho-
colate, zapote, borojó y posiblemente chillangua; y la vainilla pro-
ducto del comercio con Centroamérica, de donde es originaria. Eran
también recolectores de alimentos. Los arqueólogos que han estu-
diado la región han encontrado sitios precolombinos en los cursos
inferiores de los ríos y cerca de los manglares. Allí se han hallado
gran cantidad de piedras de moler maíz, ralladores de yuca, hachas
de piedra y pesas para hundir redes.
71
70 Diógenes Patiño, Sociedades Complejas en Tumaco: Asentamiento, Subsistencia e Intercam-
bio, El Área Septentrional Andina Arqueología y etnohistoria, Compiladores: Mercedes Gui-
nea, Jorge Marcos y J.F. Bouchard, Coedición, Colección Biblioteca Abya – Yala, 1998, pag.
49, 51.
71 Eduardo Zúñiga Erazo, Gastronomía de Nariño s/f
Libertad Regalado Espinoza
170
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
Se deduce que la actividad culinaria de estos pueblos tuvo
una transformación con la influencia que ejerció la cultura negra
luego de su llegada al nuevo mundo; ellos optaron por tratar de pre-
parar gran parte de sus manjares con los productos nuevos y afines
que encontraron en estas tierras de la latitud 0, con cierta semejanza
a las que dejaron, entre ellas la yuca, la palma, ají, cilantro cimarrón
(chillangua), chirarán, maní, sin olvidar sus formas de condimentar,
de preparar, conservar los alimentos.
En un estudio de la comida africana
72
se refiere que general-
mente sus comidas son bien condimentadas; la base de la comida
son los tubérculos, pastas de cereales y algunas frutas como el plá-
tano. La preparación de dulces con los derivados de la caña de azú-
car. La introducción de la sangre de pollo para la preparación de la
sangrecita, las tripas para el choncholí, los pulmones para la chan-
fainita.En las investigaciones realizadas por la autora de este artículo
se comprueba que la chanfaina es uno de los platos que se conservan
en la comida manabita, cuyos ingredientes principales son la sangre
del ave, sus vísceras y el plátano verde.
Los aceites también son relevantes en los sabores africanos,
“la palma aceitera se convirtió tempranamente en una parte integral
de los sistemas alimentarios, las economías y las culturas locales.
Según la ONG GRAIN, en las canciones tradicionales de numerosos
países de África occidental y central, la palma de aceite es denomi-
nada el árbol de la vida
73
además de suavizar la fortaleza y dureza
de los sabores especiados africanos.Difundieron el uso de aceite de
palma en las preparaciones de ciertos guisos.
En la cocina africana prevalece el uso del aceite en salsas y
guisos; tienen una costumbre de remojar los granos secos de legu-
minosas para luego pelarlos y adicionan a estos: ajo, ajíes, dulces pi-
cantes, hacen con esto una especie de bollo que lo fríen, y está esa
costumbre de freír los plátanos y de realizar mezclas entre legumbres
72 Equipo editorial arecetas, Gastronomía de África, 19 de agosto de 2021. Ver en: https://
www.arecetas.com/gastronomia-africa.html
73 África donde el aceite de palma sigue siendo fuente de vida Boletín nº 218.
http://wrm.org.uy/es/articulos-del-boletin-wrm/seccion1/africa-donde-el-aceite-de-
palma-sigue-siendo-una-fuente-de-vida
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
171
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
y pescados, arroz con frejoles.
74
La palma aceitera remonta sus orí-
genes a África; este aceite, característico de la cocina occidental del
continente, otorga un fuerte sabor y un reluciente tono dorado rojizo
a los platos. Una comida típica con aceite de palma esel arroz Jo-
loff,que se suele acompañar con anillos de cebolla y tomate.
75
De
África trajeron los frutos a que estaban familiarizados: la patilla o
sandia; el gombo, el ñame y, posiblemente, varias especies de pláta-
nos, bien se dice que el plátano fue un viajero que vino de Asia y de
África a engalanar las comidas de la América indígena.
76
Pero no solo alimentos sino ciertos utensilios de cocina como
“piedras de moler para triturar tubérculos y especias y grandes pi-
lones de madera para moler granos (…) cuyo uso es tan extendido
en Nigeria Occidental”.
77
Del plátano deviene la impronta negra, como lo señala Ger-
mán Patiño Ossa
78
el envoltorio de la comida en hojas de plátano, la
cocción lenta en agua hirviente, aunado a esto el uso del plátano en
sus múltiples formas, “toda la marca de la africanidad está en nuestros
bocados que a veces se sirven de entrada y siempre son buenos acompañan-
tes”.
79
Viajeros que recorrieron África como Richard Francis Burton
describe platos comoel fufu (plato que se elabora con harinas de
yuca, plátano, o se puede hervir trozos de verde o yuca, se aplastan
y se forman bolas, algunos lo añaden manteca y chicharrones),
80
de-
nominándolos como la "esencia de la cocina africana", originario de
74 Rafael Cartay, Historia de la Alimentacion del Nuevo Mundo, Tomo II, Edicion auspiciada
por la Fundacion Polar y la Universidad de los Andes, Primera Edicion, 1991, pp. 264, 265.
75 Equipo editorial arecetas, Gastronomía de África, 19 de agosto de 2021. Ver en:
https://www.arecetas.com/gastronomia-africa.html
76 Carlos Castro, Alberto Lleras, Aporte de la estrategia del marketing de destino para el
posicionamiento de Bogotá como destino gastronómico, Universidad EAFIT, Bogotá, 2021,
p.39. Ver en: https://repository.eafit.edu.co/bitstream/handle/10784/26719/JuanCarlos_
CastroLozano_MarioAlberto_LlerasLozano_2021.pdf?sequence=2&isAllowed=y (26-09-
2023)
77 Rafael Cartay, Historia de la Alimentacion del Nuevo Mundo, Tomo II, Edicion auspiciada
por la Fundacion Polar y la Universidad de los Andes, Primera Edicion, 1991, p. 263.
78 Germán Patiño Ossa, Fogón de negros, cocina y cultura de una región latinoamericana, Convenio
Andrés Bello, 2007
79 Germán Patiño Ossa, Fogón…op. cit., p.14
80 Richard Francis Burton, Exploradores de África, Siglo XIX, https://es.scribd.com/docu-
ment/667344111/Richard-Francis-Burton# (26-09-2023)
Libertad Regalado Espinoza
172
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Ghana; este plato se ha extendido por muchos lugares de América;
los dominicanos le llaman Mangú, y los puertorriqueños Mofongo,
en Manabí, aplastado de verde o sopeado de verde, muy usual para
acompañar a estofados de gallina, cerdo, res o pescado; agregado
chicharrón y con una consistencia más dura son los bolones de plá-
tano verde o la bala esmeraldeña o simplemente bala en Tumaco
(plátano cocido y aplastado en piedra).
81
Los orígenes del “refrito”, “sofrito” o “salsa ata” tan usado
en nuestras comidas, son africanos, fueron fácilmente asimilados por
nuestras culturas. En el Caribe, el sofrito es una base para cocinar
otros alimentos como el arroz, la carne y el pescado, en la misma ca-
zuela.
82
En Nigeria, la salsa ata, se vierte sobre preparaciones hechas
con harina de ñame, de yuca y de otros cereales; en la comida mana-
bita, esmeraldeña y tumaqueña, es una preparación base para coci-
nar una cantidad de platos. Los ingredientes son ajo, cebolla, tomate,
ají, cebollines, también se puede usar o bien chillangua, chirarán o
cilantro finamente picados y sofritos o refritos en aceite con
achiote.
483
Qué se sirven en la actualidad en estas regiones de la costa
nariñense, aparte del pusandao, que une la sierra con la costa,
84
los
encocados, especialmente de pargo, de cangrejo, de concha o camarón de
río; los tamalitos de camarón o salmonetes, el ceviche de piangua y camarón,
el carapacho de cangrejo, la mazamorra tumaqueña, entre otras tantas ex-
quisiteces”.
85
A estos platos se agregan arroz de maíz, sudado de ga-
zapo (camarón de rio), arroz de pilón con corozo, aborrajados de
tollo, sudado de conejo, encocado de cangrejo, zamba de zapallo,
entre otros.
86
A más de estos platos, Rosario Riascos,
87
de origen Tuma-
queño, indica como plato emblemático de esta tierra el encocado de
81 Ibídem.
82 Gastronomía, p.180. Ver en: https://redaprende.colombiaaprende.edu.co/recursos/colec-
ciones/QC6030FGTVI/PYACU2D4LFH/20126 (26-09-2023)
83 Gastronomía, p.180.
84 Ibíd., p.203
85 Eduardo Zúñiga Erazo, Cultura y Gastronomía, Pasto, 2010, pág. 18
86 Enrique Sanchez Gutierrez, Ver, preguntar y cocinar…y cocinar cantando. La cocina tradi-
cional del pacifico colombiano: un patro]imonio cultural en riesgo, p. 191, ver en: https://re-
vistas.udea.edu.co/index.php/boletin/article/view/339277/20794183
87 Riascos, Rosario, informante, nativa de Tumaco de 45 años (entrevista 25 de octubre 2017).
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
173
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
pescado y el sancocho; este se lo prepara con bagre, plátano verde,
yuca, refrito, el sumo de coco (leche de coco) y la chillangua. Ante-
riormente se comía el caldito de sábalo con hierbitas. En Semana
Santa es usual preparar los siete platos: encocado de pescado salado,
seco de lenteja, seco de frejol, encocado de raya ahumada, ensalada
de zapallo (zapallo cocinado y hecho puré, se sirve con refrito y el
sumo del coco), sopa de arroz con camarón, arroz con coco, sopa de
pescado salado; en todos estos preparados se usan el sumo de coco
y el chirarán o chillangua.
88
El sumo de coco, leche de coco, es utili-
zado como adelgazante de la masa, muy usado en varias prepara-
ciones, una de ellas “el guiso de ostras en crema de coco y hogao harán la
diferencia y producirán una de las exquisiteces de la cocina colombiana
89
y agrega que se introduce una variante que cambia la masa de maíz
por la de plátano verde.
Otras comidas muy de descendencia africana son: la maza-
morra (maíz amarillo remojado, molido y se lo hierve con panela,
agua, canela hasta que espese y se coloca el sumo de coco), el casabe
(maíz bien molido, cernido en un lienzo y con zumo de coco, panela
y canela) y el envuelto (maíz molido, leche de coco, queso, sal o
dulce, envuelto en hoja de bijao y cocinado ahora al vapor; antes se
colocaba en la olla agua, tuzas de maíz y encima los envueltos).
90
Una tradición que se ha perdido en esta época era moler caña
y preparar panela normal, panela de coco, rallado y conserva (yuca
con papaya verde, panela y hojas de naranja), y la yuca con panela;
este preparado de hervir la yuca en la panela en la misma molienda
es algo que aún se realiza en las moliendas en Manabí, de igual
forma la conserva de papaya y las menestras de lenteja, y variedad
de fréjoles, la diferencia está en que en Manabí no se usa el sumo de
coco en estos preparados.
Sobre el pusandao, un plato tumaqueño y barbacoano, Alma
Kaiser
91
hija de un alemán que llegó a vivir en Tumaco a principios
88 Seco o menestra que es el genérico de estos preparados con granos
89 Eduardo Zúñiga Erazo, Cultura …cit, p. 47
90 Nicolás Contreras, “Aproximación etnoeducativa a la culinaria y gastronomía toludeña”,
FAIA, Vol. I, N ° IV, Año 2012. Ver en: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/
4181835.pdf (26-09-2023)
91 Alma Kaiser, Mendoza, Historia del Pusandao, texto no publicado.
Libertad Regalado Espinoza
174
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
del siglo XX, que fue amante del pusandao y del currulao (baile), se-
ñala que su padre atribuye el origen del plato a la inexistencia de ca-
minos hacia el interior del país; ya que la mercancía que llegaba por
barcos a Tumaco, para trasladarla al interior, lo hacían por los ríos
Chaguí, Maguí, el Telembí, Tablones hasta Barbacoas y desde allí por
tierra hasta Túquerres, en el viaje de regreso se traía carne de cerdo
salada y nitrada (carne serrana), papas, ingredientes necesarios para
la elaboración de este plato, al cual le agregaban gallina, plátanos,
huevos, chillangua y el chirarán.
La chillangua, una especie de cilantro, conocido en Manabí
como cilantro de poso, o cilantro de monte y en Esmeraldas y Tu-
maco como chillangua o cilantro cimarrón, es una yerba muy usada
en las comidas con carne de aves, muy en especial en los caldos o
secos de gallina.
92
La comida esmeraldeña y tumaqueña finca su secreto del
sabor en el uso del coco en la mayoría de sus platos, de allí deviene
el nombre de “encocao” para referirse a platos que llevan este ingre-
diente, ejemplo el encocao de pescado, camarón, guanta, cangrejo.
93
Riasco cita que otro de los platos típico de los descendientes de afri-
canos era la panda
94
, que consistía en poner el pescado fresco con sal
en una hoja de plátano o bijao y se coloca chillangua finamente pi-
cada, se amarra y se lo pone a cocinar sobre una capa de plátano
verde y se deja cocinando por unos veinte minutos. El “tapao”
95
se lo
cita como otro de sus platos representativos y más populares, es una
comida que no tiene mucho costo, por eso se le denomina la comida
de los pobres. El tapao se prepara con pescado fresco o salpreso, plá-
tano y chillangua. El tapao, viene a ser el caldito de pescado con ras-
padito de verde que se come en Manabí y Esmeraldas; hay varia-
ciones a las que se les da nombres especiales como el “tapao arrecho”
donde intervienen los pescados y mariscos; a más de estos platos
también se prepara el aserrín de toyo.
92 La Hora, La Chillangua, el toque de la gastronomía esmeraldeña, 26 de julio de 2023. Ver en:
https://www.lahora.com.ec/esmeraldas/la-chillangua-el-toque-de-la-gastronomia-esmeral-
dena/ (26-09-2023)
93 Gastronomía. Ver en: https://andreitahemoxhaa.wordpress.com/gastronomia/
94 Pandado en Manabí, Los Ríos; en el Puyo y partes del Oriente ecuatoriano está el “mayto”.
95 Riascos Rosario, informante
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
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La comida esmeraldeña con sus toques ancestrales, según la
Revista Líderes,
96
en la actualidad cuenta con más de 30 platos dis-
tintos, unos más antiguos, otros de reciente creación, citaré unos
cuantos: La bandeja de mariscos, el cangrejo encocado, lambada de
mariscos, el cebiche de concha cuyo principal ingrediente se extrae
de la concha negra del manglar, y el champú preparado con maíz,
aserrín de raya, encocado de pescado y minchilla (elaborado con ca-
marón de río), conservas de banano, cocadas y arroz con leche, el en-
sumaca’o, tapa’o de pescado, balas/bolones de camarón y langostino
reventado, tortilla mompinchera, encoca’o de guaña y la torta de
coco.
Valentina Álvarez manifiesta que, en la zona norte de Ma-
nabí, se ha extendido el uso de la leche de coco en sus comidas, entre
ellas el encocado de camarón, de pescado; a más de estos potajes
también se prepara un envuelto delicioso que es el tamal de concha
negra, cuya preparación comparten el norte de Manabí y Esmeral-
das, se usa coco, maní, plátano verde y conchas; las conchas se reco-
gen en el estuario de Cojimíes. A más están los ceviches de mariscos
o pescado, la tortilla oceánica que tiene una variedad de mariscos;
empanadas de verde, bolones de verde con chicharrón, queso, ca-
marones: y dulces como las cocadas, bebidas como la chucula, la chi-
cha de chontilla o borroque que se prepara con maduro, chontilla y
leche de coco.
97
De lo que se deduce que compartimos comidas cuyos ingre-
dientes principales son los peces, mariscos, plátano, yuca, maní,
coco, carnes de cerdo, res, gallina, animales de caza, el uso de la chi-
llangua, ají, tomate, los sofritos o refritos como parte de la condimen-
tación. Se coincide con la apreciación de Germán Patiño cuando
expresa que “la africanía se sancochó, a fuego lento, con rastros andaluces,
moros, prehispánicos y castellanos”.
98
96 Marcel Bonilla, “La gastronomía esmeraldeña tiene su estrategia”, Líderes, 13 de diciembre
de 2015. Ver en: La gastronomía esmeraldeña tiene su estrategia | Revista Líderes (revista-
lideres.ec) (26-09-2023)
97 Chef de Cojimies (Pedernales) Manabi, Informante clave
98 Germán Patiño Ossa, Fogón…op. cit., p. 52
Libertad Regalado Espinoza
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Costumbres y tradiciones
La rica tradición oral esmeraldeña y tumaqueña tiene sus raí-
ces en los mitos africanos, “La tunda, la gualgura, el duende, el ho-
jarasquín del monte, el bombero y otras visiones y leyendas (…)
revelan una conciencia social sensible a los problemas económicos,
políticos, raciales y culturales en vigencia. En la música, al son de la
marimba, el bombo, el guasá y los tambores se bailan el torbellino,
la agualarga, el andarele, la caderona, la fuga, el fabriciano, la cum-
bia, el berejú y la bomba, de auténticos sabores africanos,
99
que uni-
dos a otros ritmos, dieron como resultado la música afroamericana.
Hidalgo Alzamora, citada por Aguilar señala el parecido
socio-étnico de ecuatorianos y colombianos del sector, debido a que
los negros que arriban a Esmeraldas, tras el legendario naufragio,
extenderán hasta Tumaco y Buenaventura su heredad e influencia
cultural y que es posible también que, a través de las diferentes mi-
graciones venidas desde Colombia, que se extendieron a Esmeraldas,
llegaran formas y contenidos de la Décima.
100
En la actualidad hay ritmos como el andarele, currulao, arru-
llo, chigualo y el alaba'o que se niegan a morir, muy a pesar de ritmos
como la salsa, se mantienen vivos, el apego a estos ritmos está en la
sangre. Los arrullos son propios en los velorios de sus muertos o de
los santos, que se cantan al son del bombo, del cununo y las maracas.
En San Lorenzo, se trató de rescatar los ritmos a través de escuelas
de baile; en Manabí, se ha dado valor a los chigualos, generándose
festivales en la navidad para promover esta tradición oral:
En Tumaco, las elecciones de las reinas mulatas a bordo de canoas ri-
camente ornamentadas han ido acompañadas no solo por la música de
moda sino también por los populares y ya clásicos temas del folclor
común: la infaltable Caderona, el contagioso Andarele, el simpático y
teatral Fabriciano Carajo, el Caramba, el Sanfanito (apócope de San Jua-
nito), el Bambuco, etc. Por fortuna, los últimos años han visto una sa-
ludable tendencia de los habitantes de estas latitudes a rescatar lo que
consideran propio, mediante investigaciones, festivales y encuentros
de integración binacional afro.
101
99 Mina González Arturo José, Camino Carrera José, obra cit. 2005, p. 54.
100 Rodrigo Aguilar Orejuela, “Un ejemplo…, cit., p. 7.
Transculturación y gastronomía. los pueblos de Tumaco, Esmeraldas
y norte de Manabí a través de su mesa
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En los velorios de los niños o conocidos como chigualos se
canta arrullos al niño toda la noche y a las cinco de la mañana, se
hace el canto de despedida al niño, este es como un ritual alrededor
de una palma a la que le colocan adornos con papeles de colores y
cintas de color, cada persona agarra una cita y dan la vuelta dan-
zando y cantando los arrullos al son del bombo, cununo y maracas.
Tradición que también se la realiza en el velorio de San Antonio.
102
Una tradición muy parecida a “los ángeles somos”
103
cuenta
Valentina Álvarez,
104
que esta celebración de conmemoración mor-
tuoria se da en la biorregión del estuario de Cojimíes, es la del uno
y dos de noviembre; se estila preparar una mesa como especie de
altar de comidas para recibir a las almas de los niños que han
muerto, de esta forma los deudos festejan la muerte mediante cantos,
velaciones y comida en su memoria.
En la tradición oral manabita, las formas de comunicación
oral artística son los amorfinos, chigualos, décimas, se han realizado
algunos estudios para lograr su rescate. Trabajos realizados por Wil-
man Ordóñez, Consuelo Puga, Jean Paúl Demera, Alberto Miranda,
Ángela Zevallos, Yuri Palma, Libertad Regalado, Raymundo Zam-
brano (entre otros), son muy necesarios a la hora de trabajar sobre
este tema.
Wilman Ordóñez
105
señala que “El chigualo es el canto-juego-
baile que con mucha incidencia amatoria y de “acotejamiento” prac-
tican y profesan en Navidad los habitantes montuvios de Manabí”.
El chigualo, es un evento navideño de raíces manabitas, festividad
que se realiza entre el 25 de diciembre, día posterior a la Navidad, y
el 2 de febrero, que se festeja el día de las Candelarias. Consuelo
Puga
106
a más de confirmar que el chigualo es una fiesta navideña,
de herencia hispánica, patrimonio intangible del pueblo montuvio
de Manabí, afirma que este se fusionó con elementos de otras cultu-
ras locales como canciones, juegos, comidas, indumentarias tradicio-
101 Rodrigo Aguilar, Un ejemplo… cit., p.11
102 Riascos Rosario, informante.
103 Libertad Regalado, Manabí y su comida milenaria, colección Pachamama, SASI, Uleam, 2019
104 Chef de Cojimies (Pedernales) Manabi, Informante clave
105 Wilman, Ordóñez, Alza que te han visto, Tomo I, Editorial Mar Abierto, Uleam, 2010.
106 Consuelo Puga, El chigualo manabita, la fiesta navideña montubia, Ecuador, 2013
Libertad Regalado Espinoza
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nales del pueblo montubio y que en la provincia de Esmeraldas se
conoce como chigualo al ritual fúnebre que se realiza cuando el an-
gelito (niño o niña) fallece y se lo despide con cantos acompañados
de cununos y bombos. Para Regalado, Zambrano,
107
los chigualos
son cantos al niño o versos divinos, rondas, coplas que se cantan en
honor al Niño Dios, una fiesta que congrega a las familias y que mo-
tiva una serie de actividades como la apeada del niño, la bajada del
niño, el traslado en procesiones del niño, la misa, los compadres,
priostes, las parejas que concursan en los juegos de rueda en todas
esas noches donde se brindaran dulces y comidas para agasajar a los
invitados.
La fiesta del Chigualo, espacio para los juegos de rueda, fue
escenario propicio para declarar el amor a la mujer amada o una
forma sutil de rechazar al pretendiente, una forma de conocer los se-
cretos que se acunan entre los cafetales, guaduales y cacaotales y de
reírse de los males sociales que aquejan a las poblaciones campesinas
como una forma de sanación.
Sánchez
108
, manifiesta que “el arrullo es una expresión del canto
popular afro, en la que una persona entona una copla y las demás responden
con un estribillo o repitiendo la parte final de la estrofa”, que las mujeres
de Tumaco los cantan con alegría durante las jornadas de trabajo.
De lo manifestado se colige que los chigualos, gualí, arrullos
o cantos de angelito son versos usados para expresar sentimientos
de amor en los velorios de los niños, como es el caso de Esmeraldas,
y algunos pueblos en Colombia y que sus raíces son africanas. En
Manabí, a partir de la subida del niño el 25 de diciembre inicia la
época de “las chigualadas”, que termina con la bajada del niño el 2
de febrero, se canta al niño en una primera fase, para luego pasar a
otra variante con versos de connotación amatoria, conocidos como
amorfinos o versos profanos, que se intercala con rondas, ruedas y
juegos, para lo cual se tapa el rostro de la imagen en bulto del niño
Jesús o se lo esconde en señal de respeto.
107 Libertad Regalado, Raymundo Zambrano, El amorfino, manifestacion cultural de la identidad
del pueblo montuvio, Uleam, 2019.
108 Enrique Sanchez Gutierrez, Ver, preguntar y cocinar…y cocinar cantando. La cocina tradi-
cional del pacifico colombiano: un patro]imonio cultural en riesgo, p.191, ver en: https://
revistas.udea.edu.co/index.php/boletin/article/view/339277/20794183
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y norte de Manabí a través de su mesa
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La actividad culinaria, las costumbres y tradiciones están te-
jidas en el mestizaje cultural, cada pueblo ha contribuido con sus
aportes para formar la masa y la esencia de trashumantes, transcul-
turales. Por eso no es de extrañar que al sonido de la marimba bailen
los cuerpos, que al olor del encocao o de un ceviche se haga “agüita
la boca”, que cuando se come un bolón de verde, no se pueda negar
la presencia de los que llegaron de otras tierras. Por eso lo transcul-
tural, no niega al tercero excluido, en lo trans las fronteras se vuelven
ilusorias.
Conclusiones
1. Las relaciones entre Ecuador y Colombia tienen una larga historia
que arranca desde los tiempos de la América indígena;
2. Las evidencias arqueológicas comprueban que estas regiones fue-
ron habitadas por pueblos que desarrollaron las mismas activida-
des artesanales, agrícolas, comerciales, debido a que compartieron
un perfil topográfico cargado de zonas ecológicas y ambientales
de influencia marítima;
3. La revisión de documentos, precisan que históricamente estas re-
giones establecieron redes de intercambio no solo entre ellas, sino
con otros pueblos de la costa-pacífica;
4. Las fronteras físicas, generadas por la geopolítica, son más iluso-
rias que reales; la transculturación se cocinó y se sigue cocinando
en las ollas;
5. Las recetas y sus variaciones tienen sus orígenes en las primeras
décadas de la colonia cuando se conforman las cocinas tradicio-
nales con la influencia de españoles y de nativos africanos;
6. Tradiciones culturales comunes y contactos permanentes han mar-
cado un especial tipo de relaciones que han enriquecido a los dos
países y han contribuido a estrechar lazos humanos, así como a
constituir vínculos sociales muy característicos.
Libertad Regalado Espinoza
180
BOLETÍN ANH Nº 210 • 153 185
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