BOLETÍN  
DE LA ACADEMIA  
NACIONAL DE HISTORIA  
Volumen XCVIII Nº 201  
Enero-junio 2019  
Quito–Ecuador  
BOLETÍN  
DE LA ACADEMIA  
NACIONAL DE HISTORIA  
Volumen XCVIII  
Nº 201  
Enero–junio 2019  
Quito–Ecuador  
ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA  
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BOLETÍN de la A.N.H.  
Vol XCVIII  
Nº 201  
Enero–junio 2019  
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ꢀ Academia Nacional de Historia del Ecuador  
ISSN Nº 1390-079X  
p-ISSN: 1390-079X  
e-ISSN: 2773-7381  
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BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA  
Vol. XCVIII – Nº. 201  
Enero–junio 2019  
CLASES SOCIALES  
Y PARTIDOS POLÍTICOS DEL ECUADOR1  
Luis Galarza Izquierdo2  
Resumen  
“Los partidos políticos son el reflejo y la nomenclatura de las  
clases sociales. Surgen, se desarrollan, se descomponen, se renuevan,  
en función de las diversas clases, de las capas sociales en lucha; sufren  
desplazamientos de dimensión histórica real; cambian radicalmente  
sus condiciones de existencia y de desarrollo, adquieren una mayor  
y más clara conciencia de sí y de sus intereses vitales”. Por tanto, más  
que ciencia, la política en el Ecuador, es el arte de engañar y manipu-  
lar la conciencia de las mayorías electorales en tiempos de paz, para  
llegar al poder o reproducirse en el nivel del sector o clase social.  
Desde el lado de la izquierda, la lucha legal, es el recurso para hacer  
realidad los eternos sueños de ascenso social, generalmente de la pe-  
queña burguesía que anhela transitar desde los sectores bajos de la  
clase media a sus capas altas, y de ser posible a la burguesía, cuando  
se ha perdido todo escrúpulo político, porque la inteligencia de la iz-  
quierda al servicio de la burguesía, es muy cotizada y premiada como  
ilustran diversos casos de quienes ofician hoy de: periodistas, ideó-  
logos y comentaristas de radio, prensa y televisión.  
Palabras clave: partidocracia, populismo, cultura política, ideología  
de clase  
1
2
Recibido: 21/05/2019 //Aceptado:20/06/2019  
Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Historia, es Licenciado en Ciencias  
Públicas y Sociales; Doctor en Jurisprudencia, Abogado de los Tribunales de la República; Di-  
plomado, Especialista y Maestría en Derechos Humanos. Autor de 40 libros en los campos del  
derecho, filosofía, política, sociología, historia e investigación social. Méritos: Primer premio  
Universidad Central del Ecuador, 2010; Premio José Peralta, Cuenca, 2016; Miembro Honorí-  
fico de la Casa de la Cultura, Núcleo de Manabí. Certificados al Mérito de la UCE, como in-  
vestigador social.  
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Luis Galarza Izquierdo  
Abstract  
Political parties are the reflection and the nomenclature of  
social classes. They arise, develop, decompose, renew themselves,  
depending on the different classes, of the social strata in struggle;  
they suffer displacements of real historical dimension; radically  
change their conditions of existence and development, acquire a  
greater and clearer awareness of themselves and their vital interests.  
Therefore, more than science, politics in Ecuador, is the art of deceiv-  
ing and manipulating the conscience of electoral majorities in times  
of peace, to reach power or reproduce at the level of the sector or so-  
cial class. From the left side, the legal struggle, is the resource to re-  
alize the eternal dreams of social ascent, generally of the petty  
bourgeoisie that yearns to move from the lower sectors of the middle  
class to its upper layers, and if possible to the bourgeoisie, when all  
political scruples have been lost, because the intelligence of the left  
at the service of the bourgeoisie is highly valued and rewarded, as  
illustrated by several cases of those who officiate today: journalists,  
ideologues and radio, press and television commentators.  
Key words: partidocracia, populism, political culture, class ideology  
Antecedentes  
3
En su libro El Indio Ecuatoriano Pío Jaramillo Alvarado, re-  
mitiéndose por un lado a las investigaciones de Woolf, un sabio in-  
glés que recorrió el Ecuador en calidad de investigador observando  
las cordilleras de los Andes; y por otra parte, recorriendo el país del  
Carchi al Macará como lo hicimos nosotros, en la década 1980-1990  
4
para la publicación del texto Estado Policial y Democracia Controlada  
concluyó que por la implicación de las Cordilleras de los Andes, no  
3
4
Pío Jaramillo Alvarado. El Indio ecuatoriano: contribución al estudio de la sociología nacional, la  
Editorial-Quito, 1922  
Luis Galarza, Estado Policial y Democracia Controlada, Gráfica Silva, Quito, 2014.  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
existe mayor posibilidad agrícola en la sierra; y en la costa, hay mu-  
chos terrenos anegados o áridos por falta de lluvias.  
Efectivamente, en nuestros recorridos de trabajo de campo  
por la sierra a partir de Quito, Riobamba y principalmente el Austro  
ecuatoriano, pudimos experimentar que la cordillera y sus ramifica-  
ciones, condenaban a grandes espacios territoriales de la Patria, a las  
inclemencias de la aridez y la erosión, donde el campesino tiene que  
auxiliarse en su economía con las artesanías, cultivando pequeñas  
parcelas para el autoconsumo, lo que determina una composición  
social diferente; y, los asentamientos agrarios de extensiones mayo-  
res, relativas, como serían los de las zonas de: Imbabura, Pichincha,  
5
Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo el Cañar, y Loja, entre otras.  
La investigación realizada hace cuatro décadas, ha mante-  
nido firme el criterio de que el conocimiento nuevo tiene como  
fuente principal, el trabajo de campo o práctica investigativa, de cuya  
experiencia, se recopilan los principales hechos de la naturaleza y  
actos sociales, que luego serán estudiados y analizados en otro ám-  
bito, en otra práctica como: la de la reflexión, el análisis, la deducción,  
la comprobación y más factores del proceso de conocimiento. Esta  
práctica empírica ha significado observaciones de trabajo en parro-  
quias, catones, ciudades de las provincias del país (excepto unas cua-  
tro), entrevistas, documentos, libros, revistas regionales.  
Conciencia de heterogeneidad geográfica y múltiples culturas y et-  
nias  
La conciencia que tuvimos de lo pluricultural, multiétnico y  
la heterogeneidad geográfica de la formación ecuatoriana, nos llevó  
a considerar una variedad de hipótesis siendo la matriz siguiente:  
En el ecuador hay varias clases sociales, por cuanto, al interior de su  
formación social capitalista dependiente de contemplación, perviven  
algunos modos de producción; y existen tantos partidos políticos, por  
cuanto las clases fundamentales representadas por éstos, están dividi-  
5
Teodoro Wolf, Geografía y geología del Ecuador / publicada por Orden del Supremo Gobierno  
de la República por Teodoro Wolf, Leipzig, Tipografía F. A. Brockhaus, 1892. Disponible en:  
http://www.cervantesvirtual.com/obra/geografia-y-geologia-del-ecuador/ (03-06-2019)  
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Luis Galarza Izquierdo  
das en fracciones de clase, cada una de las cuales expresan intereses  
particulares, cuando no están presentes implicaciones familiares, cau-  
6
dillistas y de personalidades regionales o caciques.  
En el trabajo de campo el principio se observó –que las con-  
diciones materiales de existencia de los seres humanos condicionan  
7
su conciencia– reflexionamos: que una cosa es pensar en una hu-  
milde vivienda campesina de las miles que hay en zonas pobres del  
Ecuador, y otra cosa es la conciencia que surge en los centros resi-  
denciales privados de Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato... Uno es  
el pensamiento que emerge en esas condiciones materiales de insa-  
lubridad, pobreza extrema, que amenaza a sus habitantes entrar en  
los límites peligrosos que separa lo racional de las especies irracio-  
8
nales, como sucede en ciertas zonas del Chimborazo, o en otros ni-  
veles de extrema pobreza en los campos azotados por la aridez de  
las Cordilleras de los Andes en el Austro, donde sus pobladores, en  
esfuerzos ingeniosos para la supervivencia, rescatan con ímprobos  
sacrificios pequeñas parcelas de tierra, a las inclementes cordilleras,  
para vivir y morir todos los días, abandonados a su suerte en la po-  
9
breza y en el subdesarrollo biológico más atroz; mientras tanto, en  
las ciudades observadas de Cuenca, Ambato y Quito,… que concen-  
tran el mayor desarrollo en la sierra, dentro del subdesarrollo general  
del Ecuador, en barrios residenciales de élite, habitan alegres ciuda-  
danos en viviendas modernas con todo el confort de la ostentación  
capitalista, que pueden dedicarse a la política en parangón al criterio  
10  
aristotélico “del hombre como animal político”, mientras los margina-  
6
7
Luis Galarza, Partidocracia y descomposición de la clase política ecuatoriana, CONEUP, Quito, 1992,  
p.23.  
Emma Sobremonte de Mendicuti, Epistemología, teoría y modelos de intervención en trabajo social:  
Reflexiones sobre la construcción disciplinar en España, Deusto, Bilbao, 2012, p.353  
Luis Galarza, Partidocracia…cit., p.228  
…el Dr. Varea sacó numerosas y arriesgadas conclusiones…Su tesis básica es la siguiente: a  
un nivel socio-económico bajo, corresponde un estado que él llama de “subdesarrollo bioló-  
gico” que se expresa en inferior capacidad mental y física, de lo normal…En: Wendalina Ro-  
dríguez Vélez, consultora, Material resultante de la etapa de análisis preparativo para el programa  
de integración de la mujer rural al desarrollo. Bibliografía comentada, Instituto Interamericano de  
ciencias agrícolas, oficina en Ecuador, Quito, 1980, pp.123-128.  
8
9
10 “El ser humano es un ser social por naturaleza, y el insocial por naturaleza y no por azar o  
es mal humano o más que humano (…). La sociedad es por naturaleza anterior al individuo  
(…) el que no puede vivir en sociedad, o no necesita nada para su propia suficiencia, no es  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
dos de la riqueza por sus necesidades primarias de subsistencia, no  
lo hacen, negando el principio aristotélico “el hombre es un animal  
político”. Alrededor de estas evidencias de la pobreza y riqueza, se  
tejen una serie de criterios sobre el ser y conciencia de las clases so-  
ciales, de los comportamientos políticos y antropológicos que defi-  
nen la fracción de clase.11  
Refutación al dogma aristotélico: “El hombre es un animal político”  
Para que un ciudadano, sea un “animal político” en “Grecia o  
Roma”, era menester que los esclavos le liberen, mediante su trabajo,  
de las preocupaciones de los “artículos de primera necesidad”, que  
le resuelvan el problema de alimentación, vivienda y más aspectos  
de la reproducción de la vida .A cambio de esta perspectiva del  
mundo clásico, nuestra tesis de trabajo es: “que el hombre antes que un  
animal político, es un ser de necesidades vitales, y para hacer política, pri-  
mero hay que resolver el problema de la reproducción de la vida”; no al  
revés, como proclama en parangón la burguesía.  
El ser humano como animal político en la forma como está  
concebido dogmáticamente, presupone que la política ha existido  
siempre y siempre existirá, porque el ser lo lleva en los genes; em-  
pero, en contraposición, en la sociedad primitiva no se daba la polí-  
tica porque aún no había clases sociales.  
En los recorridos que hicimos en las provincias del Ecuador,  
entre los años 1980, 1981, 1982 hay zonas tan deprimidas por la po-  
breza y el subdesarrollo, que uno piensa al contemplar esta lacerante  
realidad, en el límite que separa lo racional y lo irracional de sus po-  
12  
bres habitantes.  
miembro de la sociedad, sino una bestia o un dios.” En función de satisfacer las exigencias  
físicas y espirituales, el hombre necesita vivir en sociedad ya que el hombre racional e indi-  
vidual no es autosuficiente y requiere de la ayuda y protección de los demás de su especie,  
formando lo que llamamos comunidades. Cfr. Ever Arrieta, “El hombre es un ser social por  
naturaleza” https://www.culturagenial.com/es/el-hombre-es-un-ser-social-por-natura-  
leza/ (07-06-2019)  
1
1 Clases sociales y lucha de clases, http://www.iuaragon.com/altogallego/2013/08/09/tema-  
4
-clases-sociales-y-lucha-de-clases-respuestas-a-cuestionarios/ (07-06-2019)  
1
2 Rodrigo Fierro Benitez, Capítulos de la biopatología andina: los desórdenes por deficiencia de yodo,  
Universidad Andina Simón Bolívar / Corporación Editora Nacional, Quito, 1993  
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Luis Galarza Izquierdo  
En ciertas zonas del Chimborazo, el indigenado vive en los  
páramos más inhóspitos, encerrado en una choza que, desde la vi-  
sión de la modernidad, resulta un infiernillo. Sus condiciones exis-  
tenciales, no pueden ser tan deplorables porque si se desciende unos  
grados más, se produciría una identidad con los seres irracionales.  
Las condiciones de miseria y pobreza de los indígenas, es también  
impresionante, su habitad es un condicionante real para su desarro-  
llo biológico e intelectual. Licto, Pungalá, Cacha –en la provincia de  
Chimborazo– son botones de muestra, donde se puede apreciar estas  
impactantes condiciones materiales de existencia de un sector del  
13  
hombre ecuatoriano.  
En los anejos de: Pushio, Delegsol, Soransol, Gañansol de la  
parroquia Chordeleg,14 del cantón Gualaceo, provincia del Azuay,  
habita un mestizo blanco, trigueño tipo árabe, en zonas muy abrup-  
tas de la cordillera de los Andes, donde los espacios cultivables son  
15  
mínimos por los accidentes geográficos. Aquí el chazo vive y muere  
todos los días, sus condiciones existenciales son muy precarias: así  
su vivienda destartalada de piso de tierra, cubierto de esteras frías,  
proyecta una visión triste. Su alimentación es rutinaria, no existe  
agua potable y las condiciones higiénicas son deplorables. En el  
Guasmo de Babahoyo, otra zona de excesiva pobreza, los proletarios  
recogedores del arroz, que viven en unas villas miseria, cohabitan  
con depredadores, animales domésticos en un mar de polvo, con  
poca agua entubada, en el rio han improvisado sus viviendas de una  
pobreza infernal. Cosa similar sucede en el Guasmo de Guayaquil,  
sin embargo, que hay sectores modernos, donde la gente se hacina  
en la peor pobreza, en casuchas levantadas en el fango y la insalu-  
bridad. Y este rostro de la pobreza, ilustrado con fotos, alcanza una  
gran masa social que es mayoría en el Ecuador.  
Así pues, luego de esta breve descripción de nuestra realidad  
del subdesarrollo, pensamos que la concepción absolutista “del hom-  
bre como animal político” manejada por la burguesía como trinchera  
1
3 Todo lo cual está evidenciado con fotos y gráficos de esta realidad en el cuerpo extenso de la  
investigación del autor Luis Galarza, Estado Policial y Democracia Controlada, Gráfica Silva,  
Quito, 2014.  
1
1
4 Chordeleg, 1992. Cantón floreciente de la República del Ecuador.  
5 El chazo es el mestizo, generalmente campesino del agro del Austro  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
ideológica, es un dogma y como dice Ludovico Silva: “al fin o al cabo,  
violar un dogma es algo tan común (… ) hay quejas, pero hay placer”  
Refutación a la “amoralidad y perversidad de Maquiavelo”  
Con la interpretación de Maquiavelo, pasa lo que con la Bi-  
blia o con Marx, depende del cristal con que se mire, o de la necesi-  
dad que apremie. Nosotros tenemos el criterio que Maquiavelo se  
trata de la actitud de un patriota, que rechaza la opresión extranjera,  
lo cual es laudable. Que su pensamiento es claro y razonado, y que  
sus tácticas demuestran un espíritu superior, ajeno a los esquemas  
esterilizantes, en busca siempre de la realidad concreta, de la cual  
surgen sus teorías políticas. Muy lejos de criticarle a Maquiavelo  
como pensador sin escrúpulos morales, nos parece que es un hombre  
con mucha inteligencia, que practica una moral sui géneris. De su  
pensamiento hemos escogido alguno de sus razonamientos que han  
trascendido los tiempos y que hoy se utilizan en la política, aunque  
hipócritamente se los encubre, como es el caso de la derecha oligár-  
16, 17  
quica ecuatoriana, en concreto (1984-1988),  
que ha vulgarizado  
su pensamiento, tomando el camino de la perversidad; proclama a  
los cuatro vientos el respeto incondicional al orden constituido, la  
defensa de la Patria, la paz y el orden, y subrepticiamente, en su caso,  
asesina, crea el terror social, viola una y mil veces la constitución,  
creando un estado de caos en todos los campos, es decir, dice una  
cosa y hace lo contrario.18  
Comencemos por transcribir un pensamiento utilizando uni-  
versalmente por los partidos en su práctica política: “Se suele decir  
que las normas de Maquiavelo para la actividad política se aplican -  
más no se dicen; los grandes políticos –se dice– por maldecir a Ma-  
quiavelo, declararse anti maquiavélicos precisamente para poder  
16 Luis Galarza Izquierdo, Estado Policial y Democracia controlada , Artes Gráficas, Quito 2014,  
Universalización del populismo, p.30.  
1
7 León Febres Cordero, ver sus consignas de campaña, como “Juro ante Dios y ante la Patria  
que jamás os traicionaré” y hacer lo contrario, esto es el puro maquiavelismo vulgar, en nues-  
tro libro Estado Policial y Democracia Controlada, en la primera parte, pp. 25- 26 y siguientes  
están las consignas y el canibalismo político.. Ob. Cda.  
18 Ibídem., p.36  
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Luis Galarza Izquierdo  
aplicar las normas santamente. ¿No habrá sido Maquiavelo poco ma-  
quiavélico, uno de aquellos que ‘saben el juego’ y tontamente lo en-  
señan, mientras el maquiavelismo vulgar, enseña a hacer lo con-  
trario? La afirmación de Groce de que, “siendo el maquiavelismo una  
ciencia, sirve tanto a los reaccionarios como a los demócratas, como el arte  
19, 20  
de la esgrima sirve a los señores y a los bandidos...”.  
La investigación de campo consideró que la moral siempre  
es de clase, y en el caso de la realidad ecuatoriana, hay una moral de  
los sectores conservadores que se ha manifestado desde los orígenes  
de la República hasta nuestros tiempos, como una constante de re-  
acción: en nombre de la religión quemaron a Alfaro, símbolo del Li-  
beralismo. Al respecto Maquiavelo dice que la política es una ciencia  
autónoma – con sus principios y leyes, diferentes de los pertenecien-  
tes a la moral y a la religión... que la religión cristiana premia más  
bien las virtudes humildes y contemplativas que las virtudes activas.  
Pone la felicidad suprema en la humildad, en el desprecio de las  
cosas humanas, en tanto que la religión pagana hacía consistir el su-  
premo bien en la grandeza del alma, las fuerzas del cuerpo y todas  
las cualidades que hacen posibles a los hombres. Parangonando a  
Maquiavelo, si la religión cristiana exige alguna fuerza de alma, es  
más bien la que hace soportar los males, que la que conduce a las ac-  
ciones grande.  
Y Maquiavelo deduce estos principios, “que al hacer a los hom-  
21  
bres más débiles, los ha preparado a ser más fácilmente presa de los malos”.  
Su clara inteligencia se expresa en muchos pasajes de sus libros que  
demuestran la objetividad de sus análisis, con los primeros atisbos  
de la política como ciencia. Maquiavelo observó las prácticas de los  
1
9 Juan Carlos Portantiero. Gramsci, lector de Maquiavelo. En: Fortuna y Virtud en al República  
Democrática. Ensayos sobre Maquiavelo Tomás Várnagy CLACSO, Consejo Latinoamericano de  
Ciencias Sociales, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. 2000.  
Antonio Gramsci, El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce, Ediciones Nueva Vi-  
sión, Buenos Aires, 1971  
2
0 Juan Carlos Portantiero. Gramsci, lector de Maquiavelo. En: Fortuna y Virtud en la República  
Democrática. Ensayos sobre Maquiavelo Tomás Várnagy CLACSO, Consejo Latinoamericano de  
Ciencias Sociales, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. 2000. Disponible en:  
www.catedras.fsoc.uba.ar/boron/Libros/vyf/capitulo7.doc (10-06-2019).  
1 Nicolás Maquiavelo, Discursos sobre la primera década de Tito Livio, Libro II, cap. 2, “Con qué  
pueblos combatieron los romanos, y que obstinadamente defendieron ellos su libertad”, trad.  
Roberto Raschekka Lozada, Buenos Aires, Argentina, 2003, pp. 216-217.  
2
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130  
Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
hombres de su época y sencillamente las redujo a teoría. Aquí está  
todo el secreto de esta obra tan discutida El Príncipe. No sacó de las  
negras profundidades de su alma las execrables máximas de su libro,  
sino del variado espectáculo de la vida diaria de sus contemporá-  
neos. En los párrafos que transcribimos está la objetividad y genia-  
lidad de su pensamiento, que llevan a considerar la política como  
ciencia:  
Los pintores que van a dibujar un paisaje deben estar en las montañas,  
para que los valles se descubran a sus miradas de un modo claro, dis-  
tinto, completo y perfecto. Pero también ocurre que únicamente desde  
el fondo de los valles pueden ver las montañas bien y en toda su ex-  
tensión. En la política sucede algo semejante. Si para conocer la natu-  
raleza de las naciones se requiere un Príncipe, para conocer la de los  
22  
Principados conviene vivir entre el pueblo.  
Así expuesta esta refutación consideramos a Maquiavelo uno  
de los pioneros de la ciencia política, con una gran inteligencia y ob-  
jetividad de análisis.  
Posición de la investigación sobre Política  
Consideramos que la política es teoría y praxis, por tanto,  
ciencia y arte de llegar al poder del Estado en una sociedad dividida  
en clases por intereses contrapuestos. En esta actividad por repro-  
ducir o tomar el poder, se involucran una serie de factores sociales  
como: ciencia y técnica, Economía, Sociología, Antropología Social,  
Derecho, Psicología, Matemáticas, Marketing...; se conjugan: la ca-  
pacidad de maniobra de las clases, la táctica y estrategia, la persua-  
sión, la alienación social o ideología como “falsa conciencia”, la fuerza,  
las técnicas militares; en fin, todo el poder creado por el ser humano  
en su proceso histórico de trabajo. En sociedades subdesarrolladas  
y dependientes como la ecuatoriana, la política prioriza el arte, su-  
23  
peditando la ciencia a los niveles más primarios.  
2
2
2 Nicolás Maquiavelo, El príncipe, Paradigme Soluciones S.L, Madrid, 2015, p. 8.  
3 Luis Galarza, Partidocracia…cit., p. 237.  
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131  
Luis Galarza Izquierdo  
Hipótesis de Trabajo comprobada  
Observando el comportamiento de líderes, figuras políticas,  
caudillos populares, caciques, dirigentes de los partidos de Iz-  
quierda, Derecha, Centro y populismo, en la década de procesos elec-  
torales-1980,1990- arribamos a la siguiente hipótesis de trabajo, que  
fue desarrollada argumentada, discutida y aprobada, con datos del  
trabajo de campo, esta es: “ En el Ecuador, más que ciencia, la política es  
el arte de engañar y manipular la conciencia popular mayoritaria, con el  
objetivo estratégico de reproducir el poder o llegar a él por parte de las clases  
24  
dominantes y dominados, empeñados en defender sus intereses concreto.  
Factores de evidencia para desarrollar y probar las Hipótesis  
En la investigación que denominamos: La democracia res-  
tringida y posible de la seguridad nacional en las elecciones de 1979 y  
25  
1
984 –Ecuador–, llegamos a la conclusión respecto al debilitamiento  
de la forma republicana de Gobierno, por aquello de la concentración  
del poder en el ejecutivo fuerte, para precautelar la seguridad in-  
terna, rompiendo el principio de igualdad de poderes, con un Estado  
que controle la política para evitar los desbordes de la subversión  
Socialista. Sobre la democracia formal sosteníamos el desarrollo del  
26 27  
canibalismo político y la “campaña sucia” como factores muy arrai-  
28  
gados en la cultura política ecuatoriana; y dando continuidad al  
análisis decíamos a 1988: que las técnicas de alienación colectivas  
para arrancar el voto popular, es una característica que informa la  
práctica política de todos los partidos de la burguesía, lo que tras-  
ciende también en algunos casos, a los partidos del proletariado,  
2
4 En la propuesta de investigación presentada al Consejo Nacional de Educación Superior,  
consta entre otras esta hipótesis que quedó en pie, luego de la investigación  
25 En la investigación citada se explica y analiza “El Plan Cóndor en el Ecuador y A.L.”, lo que dio  
lugar a la publicación del libro Estado Policial y Democracia Controlada, Gráfica Silva, Quito,  
2
014. 623 páginas.  
2
2
6 Oswaldo Hurtado, Ecuador: un problema de gobernabilidad, CORDES/PNUD, Quito, 1996.  
7 Luis Galarza Izquierdo, El gran salto militar al gobierno civil: el realismo mágico ecuatoriano 1986-  
2004, Ediciones Gallo Rojo, Quito, 2004, p.24, p.75  
28 Luis Galarza, Partidocracia…cit., p. 237.  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
cuando éstos intervienen en la “lucha llega” para hacer votos y llegar  
al Congreso y más dignidades de elección popular.  
En las elecciones de 1988 y las de 1990, este tipo de práctica  
política se ha consolidado, donde la lucha ideológica ha sido real-  
mente abandonada por los partidos políticos del Ecuador, inscritos  
en el registro del Tribunal Supremo Electoral. “El hombre de los pan-  
29  
30  
talones de acero”, “el foco ladrón”, las presentaciones de obras reali-  
zadas por el régimen y difundidas en momentos de gran expectativa  
social del Mundial de Fútbol “Italia 90”, y otras peroratas y bravatas  
del populismo que crece arrollador en todo el espectro político del  
Ecuador, han sido los factores de alienación en las conocidas empre-  
sas electorales y mini empresas que luchan por impactar y controlar  
a los grandes sectores electorales, que siguen debatiéndose en los ni-  
veles más primarios de la conciencia política, lo que determina la re-  
producción indefinida del populismo como recurso para llegar al  
poder, y a su vez acusan el parasitismo político-burocrático de los  
que están obligados a sembrar la ideología socialista de transforma-  
ción social.  
Sobre estos factores de alienación, la investigación citada  
hace una detallada exposición; aquí tomamos una muestra bastante  
limitada de los resultados del trabajo de campo que sirve como factor  
de prueba para el desarrollo de la hipótesis, como también para ar-  
gumentar y discutir el criterio que, en el Ecuador la política es el arte  
de engañar como base de su cultura política. Así tenemos algunos Facto-  
31  
res de la alienación electoral que comprenden 83 tipos, unos pocos  
a saber: mensajes anticomunistas, utilización del deporte, utilización  
de los símbolos patrios, serruchadas políticas, ridiculización de los  
candidatos, utilización de las necesidades populares, utilización de  
las figuras políticas fallecidas, cambios de camiseta, motivación de  
la pobreza del suburbio y barrios populares en la propaganda elec-  
toral, regalitos de fundas de arroz, azúcar, camisetas, anticomunismo  
2
3
9 s/a. Cfr. Jaime Nebot. En: s/a, Revista Kipu, Vol.13-14, Abya-Yala, Quito, 1989, p.89.  
0 María Teresa Martínez. Cfr. Ricardo Patiño Aroca. En: “Patiño, del socialismo al grupo de in-  
condicionales del mandatario”, El Universo, 12-01-2017. Ver en: https://www.eluniverso  
.
com/2007/01/12/0001/1220/A6371E27D6C541A49D4433A513721D8A.html (22-07-2019)  
3
1 Luis Galarza Izquierdo, Estado Policial y Democracia Controlada, 1ra parte, Universalización  
del Populismo en el Espectro Político Ecuatoriano. p. 25 en adelante.  
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Luis Galarza Izquierdo  
compra de votos con dinero, sacadas de cueros al sol…Además están  
las - Traiciones, pugnas políticas y otros, que han sido tomadas del  
convivir político diario, en una investigación documental de revistas  
y periódicos de circulación nacional, detallados en las páginas de los  
seis tomos de la investigación Clases Sociales y Partidos Políticos del  
Ecuador –CSPPE–. Escándalos políticos principales, ocurridos en el Con-  
greso, en la sociedad y en los Partidos Políticos.  
Violencia política en varios casos a partir de 1979 a 1990.Uti-  
lización de la cultura religiosa a todo nivel. Todos los factores de la  
alienación político electoral lo evidenciamos con gráficos extraídos  
de la prensa nacional, como instrumentos de prueba de lo que ase-  
veramos.3  
2
Estudio de caso, sobre la práctica y conducta política  
Se trabajó en los cantones del Azuay: Chordeleg –a la sazón  
parroquia, luego gestionamos la cantonización-, Gualaceo, Paute,  
Santa Isabel, Sígsig, Girón, Nabón y otros pueblos entrevistando a  
personalidades, autoridades y sectores populares, con cuyas mues-  
tras perfilamos un criterio que se expone en síntesis a continuación:  
El fenómeno político en Gualaceo y Chordeleg, en concreto  
y en los cantones del Azuay en general, no responden a causas ideo-  
lógicas, sino a motivaciones de orden familiar, caudillismos de per-  
sonalidades destacadas por aportes al cantón, de parentesco y otros  
compromisos como la membrecía institucional, etc.  
La conciencia política, la militancia partidista, la lucha ideo-  
lógica es extraña en la práctica política. Se hace “política” por coyun-  
turas electorales, donde los simpatizantes y candidatos transitan  
libremente de un partido a otro. No hay ninguna correspondencia  
entre sector social y partido político, pues, en un gremio, organiza-  
ción social, club deportivo se dan una variedad de posiciones políti-  
cas de acuerdo a la simpatía con uno o varios amigos candidatos, sin  
que ello sea motivo de definiciones de la institución o de divisiones  
profundas. Dicho de otra manera, las organizaciones sociales no tie-  
nen tendencia que aglutine a sus miembros con uno o más partidos.  
32 En la obra citada se puede observar en detalle, ilustrado con fotos y gráficos. pp. 243-407.  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
En el gremio de choferes, que es el más fuerte en el cantón  
Gualaceo, pueden existir posiciones a favor de la Izquierda, Derecha,  
Centro o populismo indistintamente; pero puede suceder que el pre-  
sidente del sindicato de choferes esté simpatizando con León Febres  
Cordero por ejemplo, entonces, por la amistad de los socios con el  
presidente del sindicato todos son “leonesas”; pero en 1988 este  
mismo ciudadano que apoya a Abdalá Bucaram, puede comprome-  
ter por su amistad gran parte de los miembros y a veces en su tota-  
lidad para que sigan esta línea de conducta, siendo ésta, una práctica  
bastante generalizada, común y corriente, con débiles excepciones  
de los partidos de Izquierda, que también migran de unas posiciones  
a otras en los procesos electorales. Esta práctica política es universal  
en el Ecuador como lo evidenciamos en los recorridos del trabajo de  
campo en las provincias.  
Muestreo de consignas electorales  
Se hizo un estudio, realmente minucioso y exhaustivo a par-  
tir de las elecciones de 1979 a 1990 en todos los partidos políticos ac-  
tuantes en los cuatro procesos electorales. Como botón de muestra  
tenemos las siguientes: “El hombre que trabaja”–Sixto D.–, “La  
fuerza del cambio avanza” –Abdalá B.–, “Raúl Clemente es patria”,  
Romper la dominación imperialista”–FADI–, “Justicia social con li-  
bertad”–R. Borja– ... (1979) ... “El Ecuador es mi partido”, “Pan, Techo  
y Empleo” –León F C–, “Socialismo Comunitario” –J. C. Trujillo–,  
Decisión Celestial” –CFP–, “Ni Derecha dura ni Izquierda inma-  
dura –CFP–, “El pueblo busca la estrella y en el 9 encontrarás”  
CFP–, “Basta de oligarquías, al poder las mayorías” –Socialismo–,  
Ahora le toca al pueblo –ID– “Ecuador, vota por tu gente”–Socia-  
lismo–, “El poder de la experiencia” –León F C.– “La fuerzas de los  
pobres” –A. Bucaram–, “Emmanuel el mejor”, “Jaime Hurtado com-  
pañero presidente”. (1988 entre cientos de consignas registradas en  
la investigación 1980–1990?).  
Para cada uno de los partidos que intervinieron en las elec-  
ciones en esta última década, hay un análisis de interpretación de  
las consignas para definir sus variaciones en el tiempo, de cuyo es-  
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Luis Galarza Izquierdo  
tudio llegamos a la evidencia del abandono de la ideología, en la me-  
dida en que toma fuerza en el espectro político, la competencia de  
las empresas electorales. A continuación se presenta una visión muy  
sintética de algunas conclusiones del estudio Estado Policial y Demo-  
cracia Controlada que corresponden a las consignas de investigación  
expuestas entre las páginas 205-215y son las siguientes:  
-
Tanto en los partidos de la burguesía como en los de la iz-  
quierda legalista, la conformación de los frentes políticos se hace con  
membretes, alrededor de una matriz política, llámese estas: Social  
Cristianos, Liberales, Comunistas, etc., produciéndose estas alianzas  
generalmente por intereses personales de las figuras electorales de:  
Sixto Durán, León Febres Cordero, René Mauge...  
La evolución de las consignas en la derecha toma niveles im-  
portantes en el proceso que va de 1979 a 1988. En 1979 tenemos “El  
33  
hombre que trabaja”, “Orden, pan, progreso y libertad” y una gran di-  
versidad de formas con este estilo, donde se promete miles de cosas;  
esto es, el cliché, la consigna vacía es lo determinante porque la bur-  
guesía conoce a fondo el de la base electoral. Por tanto, la ideología  
no juega ningún papel electoral.  
En 1984 donde la derecha toma el nombre de “Frente de Re-  
construcción Nacional” hay una proliferación de consignas vacías,  
sin contenido ideológico nunca antes conocida: “Decisión Nacional...  
La esperanza está de pie... León sabe lo que necesita el pueblo... El  
Ecuador es mi partido... León hace lo que dice y cumple lo que  
ofrece... Ni Derecha ni Izquierda... Social Cristiano, el partido de  
LFC... Si se puede... Lo que León no hace es mentir ni engañar al pue-  
blo... Por la Patria... Juro por mi vida, ante Dios y la Patria que jamás  
los traicionaré... entre otras de una montaña de consignas, que defi-  
nen principalmente la personalidad empresarial del caudillo de ul-  
traderecha: en ellas aparece el hombre ejecutivo, la figura del patrón,  
el macho que cumple lo que ofrece, el poderoso que lo puede todo,  
adornado además de su espíritu religioso, anticomunista, patriota,  
sincero, honrado; es decir se trata de una de las empresas de mayor  
capacidad de alienación electoral que tiene el Ecuador a partir de  
33 René Báez. Cfr. Sixto Durán-Ballén. En: Dialéctica de la economía ecuatoriana, Editorial Alberto  
Crespo Encalada, Quito, 1982, p.122.  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
1
979, con Sixto Durán Ballén, 1984 con León Febres Cordero y 1988  
nuevamente con Sixto Durán Ballén. En las elecciones presidenciales  
de 1988 y en las de Diputados de 1990, las consignas mantienen esa  
misma lógica de ser vacías, sencillas, para impactar al electorado.  
Lo importante de este análisis es que la derecha ecuatoriana  
con este estilo de las consignas simples e impactantes, más la pode-  
rosa propaganda sienta pautas que luego seguirán, sin exagerar,  
todos los partidos que aspiran a captar el voto popular y alcanzar  
cuotas de poder, dándose por este lado lo que reiteradamente de-  
nunciamos en la investigación, el abandono de la ideología en todo  
el espectro político ecuatoriano, en la medida que transcurren los  
procesos electorales para dar paso al populismo generalizado  
¿Qué lección sacamos de todo esto? Que el clisé sensiblero,  
el ofrecimiento fácil, la consigna que tope la Patria, la religión, las  
necesidades económicas populares, la cultura nacional… tienen  
mucho más fuerza que la consigna ideológica, por el bajo nivel de  
conocimiento político de las grandes mayorías electorales, razón por  
la cual, al advertir el fenómeno electoral de 1990, todos los partidos  
se dirigen a la consigna fácil manipuladora de sentimiento e intereses  
populares, sin ser extraño a este método de captación de votos, la Iz-  
quierda legal electorera.  
Entrevistas  
Las sentrevistas se realizaron en el centro y norte de la Re-  
pública y en Manabí, sobre dos preguntas: La motivación electoral y  
la participación política de las personas se hacen por relaciones de  
amistad, compromisos de parentesco, relaciones de trabajo, aspectos  
ideológicos, o, ¿a qué otros factores obedecen?  
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Muestra 1 339  
Respuestas  
%
Amistad  
Parentesco  
Trabajo  
Interés personal  
Simpatía personal  
Compadrazgo  
31.79%  
19.37%  
14.50%  
10.10%  
5.34%  
1.16%  
Otros  
17.74%  
A la pregunta: ¿La actividad política de los partidos, es ocasional por  
las elecciones, o es permanente durante el año, y qué características  
tiene?  
Muestra 1 339  
Respuestas  
%
Permanente  
Ocasional  
13.83%  
80.32%  
Otros  
5.85%  
Reflexiones del trabajo de campo  
La exposición precedente sobre lo que se ha denominado fac-  
tores de investigación, y las experiencias observadas en el trabajo de  
campo, nos lleva a reflexionar sobre los siguientes aspectos: a) La  
lucha ideológica es verdaderamente marginal; quizá en la década  
del 60 y 70 las expresiones políticas de Izquierda con su discurso –  
denuncia- toparon el problema ideológico, lo difundieron con entu-  
siasmo sobre todo en las Universidades porque se ha creído que en  
el Ecuador. b) “La lucha por la transformación social revolucionaria”,  
es un fenómeno que motiva principalmente a los sectores medios, y  
de éstos ,a los grupos de intelectuales y de estudiantes, que se radi-  
calizaron desde las trincheras de la Universidad; c) luego algunas  
fracciones de la Izquierda, desplazaron sus “huestes políticas de la  
Universidad al movimiento obrero” donde se proyectó una concien-  
tización política de cuadros, que se reprodujeron en fábricas, luego  
se vio que esto era bueno y se pasó al movimiento de masas, a los  
sectores campesinos, todo lo cual trajo consigo un resultado, la mo-  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
tivación ideológica de los trabajadores, de las Centrales Sindicales,  
organizaciones campesinas, de indígenas y organizaciones popula-  
res, donde la ideología y la conciencia política va tomando perfiles  
34  
sobre todo en las cúpulas de dirección.  
La práctica política se va imponiendo paulatinamente como  
competencia de mercado electoral, donde quien invierte mayor can-  
tidad de dinero en promocionar sus figuras, tiene grandes posibili-  
dades de control del poder. En un inicio, el conjunto de la  
“Izquierda” justificó su participación en el Retorno al Orden Cons-  
titucional 1979, alegando que el aislacionismo de los procesos elec-  
torales era un suicidio político, que por el contrario su incursión en  
la lógica política burguesa institucional, podía ser un buen factor  
para el desarrollo de la conciencia social en las masas, y por tanto,  
de una acumulación de fuerzas, donde se sembraría ideología y po-  
dría discutir aspectos de táctica y estrategia de la transformación so-  
cial, de la lucha revolucionaria; donde el proletariado y sus aliados  
podían ensayar mecanismos de lucha y adquirir experiencia; en fin,  
la lucha legal era necesaria como una de las formas posibles de llegar  
al poder, aunque quedaba expedita y viable la otra forma, aquella  
que se había preparado teóricamente en las décadas del 60 y 70, la  
lucha revolucionaria por las vías de la fuerza.  
Transcurrido el primer proceso electoral de 1979, donde efec-  
tivamente los líderes políticos de la Izquierda que terciaron como  
candidatos a las principales dignidades de elección popular, se preo-  
cuparon por sembrar la ideología y motivar a las masas con un pen-  
samiento típico de la Izquierda, esto es, con aquellas abstracciones  
teóricas difíciles de caracterización de la sociedad ecuatoriana, de la  
táctica y estrategia que surge de esta visión y algunos otros aspectos  
del discurso que con tanta profusión se difundió en las Universida-  
des, no tuvo un mayor eco en esa gran población electoral marginada  
del conocimiento político y motivada por otros factores que no son  
el ideológico. Esta primera experiencia electoral dio un resultado  
muy negativo para las huestes políticas de la “Izquierda”, las mismas  
que quedaron en entredicho de legitimidad porque al no cumplir re-  
quisitos de legalidad, al no rebasar el cinco por ciento de los votos  
34 Procesos electorales de 1979, 1984 y 1988  
BOLETÍN ANH Nº 201 • 123–155  
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válidos de la elección general, estaban en grave riesgo de ser elimi-  
nados del registro de partidos del T.S.E, porque la disposición de la  
Ley de Elecciones de 1979 decía así: Art. 37. - Puede declararse la ex-  
tinción de un partido político y cancelarse su inscripción:…c) Por no obte-  
ner al menos el 5% de los votos emitidos en cada una de dos elecciones  
pluripersonales sucesivas a nivel nacional.35  
Inicialmente en la Comisión de Partidos de la dictadura 1978,  
la inteligencia demócrata-popular de Osvaldo Hurtado, un partido  
antimarxista, consideró que con esta trampa se podría marginar de  
la legalidad a los partidos de Izquierda Marxista, elevando el índice  
electoral a un 10% a fin de lograr el bipartidismo entre derecha oli-  
gárquica y centro-burguesa, es decir, entre la vieja derecha y la nueva  
derecha.3  
6
La derrota electoral de 1979 hizo pensar a la Izquierda que  
los procesos electorales, más que lucha ideológica en el Ecuador eran  
una competencia entre empresas electorales de las que la burguesía  
tiene las mejores oportunidades por su capacidad económica y por  
jugar en su propia cancha: la inversión en la TV, radio y prensa, im-  
pactarán en el electorado, en vista de que las grandes movilizaciones  
de antaño en plazas públicas, o aquello de “dadme un balcón para lle-  
37  
gar al poder había sido superado por la técnica de las comunicacio-  
nes. Ahora la lógica electoral es “dadme una televisión para llegar  
al poder”, con todos los factores de alienación que quedan señalados  
en este estudio.  
Sin embargo, en las elecciones de 1984, la izquierda sigue di-  
fundiendo el discurso teórico-ideológico de difícil asimilación para  
las masas, a través de la dirección de clase proletaria, mientras por  
3
3
3
5 Art. 37 de la ley de elecciones de 1979. En: Francisco Jácome Robalino, Ley de partidos políticos  
y sus consecuencias positivas y negativas, IAEN, Quito, 1984-1985, p.56. Ver en: http://reposi-  
torio.iaen.edu.ec/bitstream/24000/4199/1/J%C3%A1come%20Robalino%20Francisco.pdf  
(23-07-2019)  
6 Por los fracasos electorales de 1979,1984 t 1988 la “izquierda electorera” fue citada por el Tri-  
bunal Electoral con su disolución, pero por la habilidad de un miembro en el Tribunal, se re-  
cuperó el Frente Amplio de Izquierda, para involucrase entonces en la lógica de la  
democracia burguesa.  
7 Javier Gomezjurado Zevallos, editor, “Velasco Ibarra: pensamiento y acción política”, Velasco  
Ibarra. Textos políticos, Secretaría Nacional de Gestión de la Política, Tecnoprint, Quito, 2014,  
p.11.  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
el otro lado del antagonismo social en la burguesía, hay un desate  
de los factores de alienación que llevan a pensar en la regulación de  
la propaganda electoral, porque desde los sectores del populismo de  
Derecha o de Centro, se había rebasado los límites de la alienación  
con el desate de pasiones, “desprestigiando”, o mejor dicho, llevando  
a los niveles peligrosos del “canibalismo político”. El Reglamento de  
Propaganda Electoral de iniciativa del régimen de Osvaldo Hurtado,  
fue declarado por la Corte Suprema de Justicia, como inconstitucio-  
nal por las presiones que ejercieron los medios de difusión colectiva  
y las empresas electorales que hacían grandes negocios por este mo-  
tivo.3  
8
En las lecciones de 1988, la Izquierda Ecuatoriana da un giro  
en las tácticas electorales, asimilando la realidad de la lógica electoral  
impuesto por las empresas electorales, pues, considera que el men-  
saje impactante como “pan, techo y empleo” es mucho más impor-  
tante que la abstracción teórico-ideológica de la caracterización de  
la Sociedad Ecuatoriana, de las vías de transformación social, de la  
táctica y estrategia de la revolución social, entre otros aspectos del  
discurso intelectual que se viene manejando durante algún tiempo,  
a partir de las universidades y su trascendencia en la sociedad.  
Por su parte, el recurso populista de manipulación de la con-  
ciencia electoral en sus versiones Derecha y Bucaramismo, va des-  
bastando con su ofrecimiento demagógico, la voluntad de las  
grandes mayorías populares que se concentran en el suburbio, en los  
sectores marginales, donde las necesidades más elementales, el men-  
saje religioso y otros factores de la alienación, son estudiados por sus  
estrategias, para elevarlos a consignas políticas de reivindicación so-  
cial. Es decir, el populismo entiende que por los bajos niveles de con-  
ciencia social de los sectores subproletarios -muy numerosos- que se  
hacinan en el suburbio y barrios marginales, el discurso ideológico  
a nivel de abstracción teórica que no pega o impacta en la conciencia  
de los marginados, sino aquello que aparece como salvador, como  
redentor, en la perspectiva de solucionar los graves males que aque-  
jan por falta de trabajo, vivienda, alimentación, Será entonces la me-  
todología de la alienación en las múltiples formas estudiadas, las que  
38 R.O. Nro. 583, de 21 de septiembre de 1983.  
BOLETÍN ANH Nº 201 • 123–155  
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Luis Galarza Izquierdo  
sumen votos por millares que a la postre se transforman en poder  
para alcanzar la presidencia, las curules, alcaldías, prefecturas etc.  
Retomando la inserción de la Izquierda en la lógica de las  
empresas electorales, pensamos que ésta estuvo al borde de ser eli-  
minada del Registro Electoral en sus versiones FADI y Socialismo,  
por no cumplir con los índices electorales mínimos determinado en  
la Ley de Elecciones, pero merced a una maniobra genial de un gran  
jurista de izquierda se logró anular la extinción de los partidos en  
mención, cuando la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucio-  
39  
nal el Art. 37 de la Ley de Elecciones. Lo cierto es que esta debacle  
electoral de la Izquierda tiene muchas causas, siendo las principales  
las siguientes: una base electoral con una gran mayoría que se mueve  
profundamente en el sentimentalismo, el paternalismo y en las ne-  
cesidades más apremiantes; estas grandes mayorías electorales han  
sido abandonadas sin que exista un trabajo de organización político-  
ideológico que pueda levantar la lucha independiente de clase, en  
fin, si la izquierda burocrática ecuatoriana, no siembra ideología y,  
sin embargo, quiere cosechar votos sin diferenciarse mayormente de  
las técnicas del impacto emocional.  
En las elecciones de 1990 se produce un hecho político sui  
géneris: ningún partido político difunde ideología, entra de lleno a  
utilizar las más sutiles técnicas de alienación electoral; inclusive, se  
conoce que en el caso de la Izquierda, existen provincias en donde  
se tiene mucho cuidado en no identificar al partido, sino únicamente  
al número, acompañado de una serie de consignas populistas, que  
compitan con las que provienen de las grandes empresas electorales,  
que manejan los candidatos de la burguesía. Entonces lo que se trata  
es de ingeniarse la forma más idónea para penetrar en la conciencia  
del elector y manipular su conciencia, captar el voto, sumar miles de  
votos y así llegar al poder. Esta es la obsesión, aquello que desata  
grandes luchas personales de grupos o amigos, que se revientan tra-  
bajando en la difusión de estas consignas, entre otras, en la pinta de  
paredes, en la exposición de carteles, o en la visita de puerta a puerta.  
Así las cosas, desde la constatación de esta práctica política a partir  
de 1979, donde se retoman las formas populistas con el “populista  
39 Francisco Jácome Robalino, op. cit., pp.58-59.  
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142  
Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
40  
ilustrado”, el canibalismo político de la Derecha (León), las buenas  
intenciones de difusión política de la Izquierda; luego el monopolio  
de las empresas electorales en 1984, que imponen las reglas de juego  
para llegar al poder, donde la Izquierda sufre un bajón que lo con-  
duce a la crisis como partidos legales.  
Después en las elecciones de 1988 con una “democracia” re-  
presentativa totalmente consolidada por el cambio de oligarquía,  
centro burguesa y la experiencia de la izquierda para abandonar la  
lucha ideológica por la “táctica legal” y seguir las reglas de juego  
electoral, llegamos a 1990 donde el centro burgués que anteriormente  
había condenado en el discurso las formas de alienación electoral,  
sufre una derrota a pesar de que sus técnicas y métodos de captar el  
poder entran de lleno en aquello que habían condenado.  
El populismo de derecha y el Bucaramismo en ascenso lo-  
gran grandes réditos políticos consolidando y enriqueciendo sus co-  
nocidas tácticas de alienación, para alcanzar el poder. ¿Si esto es así,  
qué destino tiene la transformación social, “revolucionaria” como  
proyecto político de la Izquierda en el Ecuador? Por lo menos, po-  
demos proyectar nuestra visión para 1992: el populismo consolidado  
e imperante en el espectro político (en cualquiera de sus versiones),  
será el ungido con la conquista del poder. La Izquierda habrá aban-  
donado el discurso ideológico, sin embargo, aún no tendrá opción  
de llegar al poder ni lo tendrá nunca por este sistema legal, por aque-  
41  
llo de la Democracia Restringida y Posible que lo condena a conten-  
tarse con cuotas periféricas de poder.  
(…) por tanto, más que ciencia, la política en el ecuador, es el arte de  
engañar y manipular la conciencia de las mayorías electorales en tiem-  
pos de paz, para llegar al poder o reproducirse en el nivel del sector o  
clase social, y desde el lado de la izquierda, la lucha legal, es el recurso  
4
0 …el gobierno de Jaime Roldós (1979-1981), originado en el populismo tradicional…En: Jaime  
Costales Peñaherrera, “Populismos y democracias en el Ecuador (1996-2012): continuidades  
y diferencias”. Tesis Doctoral, UCM, Madrid, 2016, p.162. Ver en: https://eprints.ucm.es/  
3
8045/1/T37327.pdf (24-07-2019).  
4
1 En la Democracia Restringida y Posible de la Seguridad Nacional, o llamado también “Plan  
Cóndor para América Latina, se reprime a los partidos marxistas inhabilitándoles su parti-  
cipación con prohibiciones en la le Ley de Partidos Políticos, en la Ley de Elecciones, en el  
Código Penal y en la Constitución.  
BOLETÍN ANH Nº 201 • 123–155  
143  
Luis Galarza Izquierdo  
para hacer realidad los eternos sueños de ascenso social, generalmente  
de la pequeña burgesía que anhela transitar desde los sectores bajos de  
la clase media a sus capas altas, y de ser posible a la burguesía, cuando  
se ha perdido todo escrúpulo político, porque la inteligencia de la iz-  
quierda está al servicio de la burguesía, es muy cotizada y premiada  
como ilustran diversos casos de quienes ofician hoy de: periodistas,  
42  
ideólogos y comentaristas de radio, prensa y televisión.  
Nuestra posición sobre la categoría partidos políticos  
Pensamos, respecto a los partidos políticos, como las comu-  
nidades que tienen la finalidad de luchar por la toma del poder, para  
lo cual se incorporan algunos elementos indispensables: doctrina,  
práctica, organización y programa. De estos elementos, el más im-  
portante para el estudio político es el programa. ¿Qué es un pro-  
grama? El programa es la síntesis de planteamientos de política real  
a aplicarse, es decir, qué se va a hacer con la tierra, con la industria,  
con la educación… En el programa vamos a descubrir los intereses  
en juego de la clase o grupo social.  
Un partido político puede estar ligado a una clase social. Es  
extraño encontrar un partido político que no esté ligado a una clase  
o grupo social, por tanto, no existen los partidos por encima de las  
clases sociales. No existen tampoco partidos independientes que se  
pongan al margen de las contradicciones sociales. Todo partido po-  
lítico, representa generalmente el interés de una clase, fracción de  
clase o grupo social.  
Todo partido político que en su programa defiende la per-  
manencia de la propiedad privada de los medios de producción, la  
libre empresa, el libre mercado... son partidos de la burguesía (Con-  
servador, Liberal, Concentración de Fuerzas Populares, Democracia  
Popular, Izquierda Democrática, Social Cristianismo, Partido Cam-  
bio y Democracia, Frente Radical Alfarista y otros registrados en el  
Tribunal Supremo Electoral. Todos los partidos políticos que en la  
teoría y en la práctica niegan la propiedad privada de los medios de  
producción, luchan por romper las estructuras capitalistas de pro-  
42 Luis Galarza Izquierdo, Partidocracia…op. cit., p.249.  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
ducción, rechazan la extracción de plusvalía... en fin, luchan por  
construir una sociedad socialista, son partidos del proletariado: Par-  
tido Comunista del Ecuador; Partido Comunista Marxista Leninista  
del Ecuador, Partido Socialista Revolucionario Ecuatoriano, y otras  
fracciones políticas menores.  
A la pregunta ¿Si es único el partido de la burguesía como  
único es el partido del proletariado? Iniciamos el trabajo con esta  
contestación. Que a nivel ideológico y en una perspectiva general,  
la burguesía como clase hegemónica se hace representar por más de  
un partido, y todos ellos, en conjunto, defienden el interés esencial  
de la presencia y reproducción indefinida de todas las instituciones  
que conforman el régimen capitalista. Que la apariencia del juego  
democrático se lo hace a través de la actuación de las fracciones de  
clase que integran la burguesía, alternándose entre una democracia  
formal y un gobierno de facto que es muy típico en nuestra sociedad  
ecuatoriana. Por otra parte, podemos manifestar también que a nivel  
general y desde una posición ideológica, el proletariado ecuatoriano  
al perseguir el objetivo estratégico de la construcción del Socialismo,  
tiene una identificación de clase con aquellos organismos políticos,  
que luchan por la destrucción del régimen capitalista y en esta me-  
dida, pueden hacerse representar por diferentes partidos políticos.  
Veamos estas argumentaciones con más profundidad.  
La pregunta que nos formulamos para profundizar el análi-  
sis fue la siguiente: ¿Por qué existen tantos partidos de la burguesía  
y tantos partidos del proletariado? Se podría resumir diciendo que  
si hay una clase dominante debería haber un solo partido de esta  
clase; cosa similar, si hay una sola clase dominada, debería haber un  
solo partido que represente a esta clase. Al respecto, hay muchos fac-  
tores que imposibilitan que esto sea así revisaremos dos factores: nin-  
gún hombre puede tener la misma visión sobre un problema que  
otro hombre; no es posible una misma identidad sobre el análisis de  
una realidad concreta, porque todo conocimiento es subjetivo-obje-  
tivo. De igual modo, es muy difícil apreciar lo que ocurre en el país,  
respecto a la estructura de clases y el papel de los partidos políticos.  
Si sobre la sociedad hay muchos criterios, existen también  
muchos otros criterios sobre lo que se debe hacer en la sociedad. La  
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Luis Galarza Izquierdo  
burguesía tiene diferentes puntos de vista respecto a la industria, la  
agro exportación, las finanzas, es decir cuál de estas actividades eco-  
nómicas va a producir más beneficios, o respecto a la táctica a seguir  
para acelerar el anhelado cambio, y sobre estas apreciaciones surgen  
las diferentes y hasta contradictorias posiciones.  
Hay un segundo elemento que es de tipo material y se refiere  
a la división de la clase fundamental en fracciones sociales, pues, no  
todas las fracciones pueden tener los mismos intereses; si bien hay  
un interés general de base (en la burguesía o en el proletariado), en  
cambio existen intereses particulares específicos que pueden dife-  
renciar las fracciones.  
Si la clase burguesa o proletaria fuera homogénea, segura-  
mente existiría solamente un partido de la burguesía y un solo par-  
tido del proletariado, pero vemos que al interior de la burguesía no  
solo hay diferencias en los grados de actividad de los comerciantes,  
industriales, banqueros... que incluso hay ciertas diferencias entre  
los burgueses de la costa y de la sierra por los factores de carácter  
subjetivo, valorativo como hemos dicho, cosa igual sucede con el  
proletariado regional.  
Lucha ideológica sobre partidos políticos  
La idea central de este análisis ha girado en torno a la defini-  
ción teórica de la categoría Partido Político como necesidad de la in-  
vestigación. Para el efecto se consultó en varias corrientes del  
pensamiento político doctrinario a partir de: el origen de los partidos  
políticos a nivel universal y en concreto del Ecuador, la visión Mar-  
xista ortodoxa de PP y sus variables (Lenin, Stalin, Luxemburgo), las  
43  
posiciones del Neomarxismo: Eurocomunismo y Perestroika (Ca-  
rrillo, Marchais, Berlinguer... además se hace constar las incidencias  
44  
de la debacle del “Socialismo Real” y de la violenta ruptura del par-  
4
3 Mijaíl Gorbachov, es un abogado y político ruso que fue secretario general del Comité Central  
Partido Comunista de la Unión Soviética desde 1985 hasta 1991 y jefe de Estado de la Unión So-  
viética de 1988 a 1991. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1990 y actualmente es líder de la  
Unión de Socialdemócratas, un partido formado después de la disolución oficial del Partido  
Socialdemócrata de Rusia en 2007.  
44 “Socialismo Real” es la denominación que se dio a los partidos de Europa del Este, que cues-  
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y partidos políticos del Ecuador  
tido único), la visión liberal y sus variables (García Pelayo, Socorrín,  
Menceré), el neoliberalismo con las posiciones Social Demócratas y  
Demócrata Cristianos (Duverger y otros) para finalmente definir la  
posición inicial de la investigación.  
En la correspondencia Clase Social-Partido Político hay va-  
rios exponentes de la Posición Marxista a partir de Lenin que carac-  
teriza al partido como “La vanguardia del proletariado, su destacamento  
organizado y la forma suprema de la organización política. Está llamado a  
contribuir a la autodeterminación de la clase obrera, a la toma de conciencia  
45  
por ella de su misión histórica-universal y al cumplimiento de la misma”.  
Rosa Luxemburgo que corrige a Lenin y a Kautsky, sostiene que el PP  
... debe ser una organización que nace de luchas concretas de clases y es  
sostenida por la espontaneidad de las masas, de tal modo que entre partido  
y clase se da por última, una total identidad semejante a la que provocó fuer-  
46  
tes simpatías y corrientes afectas al humanismo Marxista”. Y Lukács que  
concibe al partido político “como el primer paso hacia el reino de la li-  
bertad... el primer deber del partido comunista en relación a la clase traba-  
jadora consiste en manifestarse en términos claros sobre la unidad del objeto  
47  
económico del proletariado”. Como variable reformista del concepto  
PP aparece Stalin que “sostiene “El partido no sólo es la forma superior  
de unión de clase de los proletarios, sino que es, al mismo tiempo, un au-  
téntico instrumento en manos del proletariado para la conquista de su dic-  
tadura, cuando ésta no ha sido todavía conquistada, y para la consolidación  
48  
y ampliación de la dictadura cuando ya está conquistada.  
Pero lo que más se difundió en el Ecuador en las décadas de  
980–1990 en universidades, partidos políticos de Izquierda y cen-  
1
tros de excelencia doctrinaria–ideológica, fue el pensamiento de  
Gramsci, que escribe entre otras cosas:  
cada partido es la expresión de un grupo social y nada más que de un  
grupo social. Sin embargo, en determinadas condiciones sociales, al-  
tionaban a la URSS y postulaban las posiciones socialdemócratas. Pluralismo ideológico, no  
a la dictadura del proletariado, no al partido único…  
5 Bladimir Lenin, Teoria marxista de las clses sociales, Obra citada, p. 9.  
6 Bujarin, cita a Rosa Luxemburgo en Teoria Marxista de las clases sociales, Ob. Cd. pp. 63  
7 Maurice Duverger “ Los Partidos Políticos”, Fondo de Cultura económica, primera reimpresión  
Colombia 1994 p. 34.  
4
4
4
48 Teoria Marxista de las clases sociales, Ob, Cd., p. 7.  
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gunos partidos representan un solo grupo social en cuanto ejercen una  
función de equilibrio y de arbitraje entre los intereses del propio grupo  
y el de los demás grupos y procuran que el desarrollo del grupo repre-  
sentado se produzca con el consentimiento y con la ayuda de los gru-  
pos aliados y en ciertos casos con el de los grupos adversarios más  
hostiles.  
Los partidos políticos, continúa Gramsci:  
son el reflejo y la nomenclatura de las clases sociales, surgen, se desa-  
rrollan, se descomponen, se renuevan, en función de que las diversas  
clases de las capas sociales en lucha, sufren desplazamientos de dimen-  
sión histórica real, ven cambiadas radicalmente sus condiciones de  
existencia y de desarrollo, adquieren una mayor y más clara conciencia  
de si y de sus intereses vitales.49  
Y en la misma línea de análisis Konstantinov:  
los partidos se diferencian de las clases en lo siguiente: a) Nunca abar-  
can la clase en su conjunto, sino solo un sector o parte de ello...; b) Son  
resultado de la unión consciente de los representantes más activos de  
una clase con miras a alcanzar determinados objetivos políticos de  
clase, en tanto que las clases surgen espontáneamente, como fruto del  
desarrollo económico de la sociedad, de ahí, que el partido aparezca  
después de constituirse la clase. Gracias a los partidos las clases toman  
conciencia de sus intereses vitales....50  
Esta es la concepción Marxista-Leninista de partido político,  
pero además la esencia del patrón ideológico transmitido al conjunto  
de la Izquierda Ecuatoriana, en el cual se han movido los partidos  
para hacer la revolución. La pregunta que hay que formularse es ¿la  
cultura política ecuatoriana y la práctica de sus grupos y clases so-  
ciales, responden a este esquema teórico-político-importado por la  
izquierda marxista ecuatoriana? Nosotros decimos: en absoluto NO,  
en relativo SÍ, con una serie de variables: partidos gremiales, partidos  
49 Antonio Gramsci, Partido y Revolución, ediciones de cultura Popular S. A., México 1974, “el  
Partido y la revolución pp. 37, 43, 65.  
50 F. V. Konstantinov, Fundamentos de la filosofía marxista, Ed. Grijalbo , clase y “partidos”, pp.  
449, 452, 459.  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
de clanes familiares y amigos, partidos regionales, partidos institu-  
cionales, partidos poli clasistas-populistas, partidos de personalida-  
des intelectuales, partidos caudillistas..., como es nuestra heteroge-  
neidad geográfica, étnica y social, desde donde emerge la agitada e  
impredecible cultura política, como veremos más adelante en el de-  
sarrollo de la coherencia investigativa.  
Por lo demás, y desde las posiciones del Neo marxismo, hay  
una reacción violenta que llevó a la agitación de 1990, a los países  
51  
del Socialismo Real a decapitar la estatua de Lenin y a negar la teo-  
ría ortodoxa como esta, del partido-clase social o partido único, que  
fue modificada radicalmente, siendo sus pioneros en otro tiempo,  
los eurocomunistas, que impulsaron la lucha ideológica al comienzo  
de la década del 80. Sobre el papel del partido y de la nueva forma-  
ción política, Santiago Carrillo (eurocomunista español) expresa: “El  
papel y la función del partido comunista sigue siendo el partido de vanguar-  
dia, en la medida que encarna verdaderamente en la actitud marxista crea-  
dora. Pero ya no se considera el representante único de la clase obrera, de  
5
2
los trabajadores y de la cultura”. Reconoce que en la teoría y en la  
práctica, que otros partidos de orientación socialista pueden ser tam-  
bién representativos y que unos y otros sectores de la población tra-  
bajadora, aunque sus planteamientos teóricos y filosóficos y sus  
estructuras internas no sean las nuestras.  
En esta misma línea de análisis y refutando al partido único,  
George Marcháis (eurocomunista francés) expresa: “En nuestro país  
los partidos reflejan, en diversos grados y más o menos fielmente, los inte-  
reses y aspiraciones de las diferentes clases y capas sociales. Su existencia y  
53  
su diversidad forman parte de la tradición política francesa...”. Desde la  
vía italiana al socialismo, Enrique Berlinguer (eurocomunista ita-  
liano) expresa: “De esta manera la realidad de la existencia de varias for-  
maciones políticas que se remiten a la clase obrera, que tienen una larga  
vida y que manifiestan una profunda vitalidad, ha contribuido a que no  
5
5
5
1 Datos de prensa El Comercio, Hoy, El Universo con motivo de la caída del Muro de Berlín y la  
Perestroika.  
2 Santiago Carrillo, Eurocomunismo y Estado, impreso en España-Barcelona1977, “sobre la dic-  
tadura del proletariado”, p. 179.  
3 Ibídem p .80.  
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Luis Galarza Izquierdo  
planteamos de la forma nueva que todos conocen ya sea los problemas del  
54  
pluralismo político...”.  
Así pues, (ellos los eurocomunistas) son los gestores contem-  
poráneos del pluripartidismo, del pluralismo ideológico (porque esta  
mercancía es tan antigua como el hombre del capital); la ideología  
burguesa lo ha proclamado “siempre”; y las posiciones reformistas  
de Kerensky y Kautsky lo reivindicaron en su tiempo; es decir to-  
55  
mando esa frase “No hay nada nuevo bajo el sol con reacción y todo,  
el pluripartidismo, no es nada nuevo, existió y existe por el movi-  
miento de la sociedad, lo que ha hecho la Perestroika es echar mano  
del acervo político-ideológico de esta mercancía ideológica, darle fun-  
cionalidad y salir a la palestra política mundial con aquello, como es-  
cudo a sus limitaciones entre las cuales la principal es el burocratismo,  
cáncer que está matando al Socialismo Real de corte estalinista.  
Los perestroikos objetando la categoría PP-CS pregonan a  
favor del multipartidismo (Rumania); la “autodisolución” del par-  
tido comunista (Polonia. Aquí decapitaron la estatua de Lenin); re-  
nuncia al monopolio del partido político y el multipartidismo  
(URSS); multipartidismo (Hungría y Checoslovaquia...) y todos los  
países socialistas de Europa del Este que ahora reniegan del mar-  
xismo, de sus principios básicos.56  
En la visión liberal del PP y sus variables neoliberales: Social  
Demócratas y Social Cristianos, tratamos así mismo, una rica gama  
de posiciones cuya muestra es la siguiente: para Manuel García Pe-  
layo, Edmundo Burke, Adolfo Menceré y Sorokin en el orden de la  
cita, se define un PP “como un núcleo de hombres unidos para promover,  
mediante un esfuerzo conjunto, el interés nacional, por algún principio par-  
ticular en el cual están todos de acuerdos –Buque”. Menceré los define  
como “las asociaciones de personas con las mismas opiniones en cuanto a  
una organización deseable del estado y la sociedad y que tienden a realizar  
estas ideas, para lo cual desean ocupar el poder del estado, o al menos ejercer  
cierta influencia sobre él”. Sorokin finalmente dice que por partido po-  
lítico se entiende:  
5
5
5
4 Ibídem p .85.  
5 Dicho popular.  
6 Información universal por la tv y la prensa por motivo de la caída del muro de Berlín y la de-  
bacle del socialismo de la URSS 1990.  
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Clases sociales  
y partidos políticos del Ecuador  
la agrupación de individuos organizada para logros de una finalidad  
política, que dependen, en cada lugar, de las condiciones en que cada  
agrupación se desenvuelve, pero que, por lo general se relaciona con  
el gobierno del estado, con su personal, con la organización política de  
57  
la población, con una serie de problemas económicos urgentes....  
Desde una posición remozada modernizante se plantea el PP  
sobre las clases sociales y sobre el estado, con un carácter de mirar por  
el interés de todos los asociados. Tomando esta posición de partido  
sobre las clases, encontramos en instrumentos legales (ley de Partidos  
Políticos del Ecuador, Constitución...) definiciones como ésta:  
Art. 38: (Constitución del Ecuador, 1979) “Para que un partido político  
pueda ser reconocido legalmente e intervenir en la vida pública del Es-  
tado, debe cumplir los siguientes requisitos: Sustentar principios doc-  
trinarios que le individualicen y un programa de acción en consonancia  
con el sistema democrático...” (freno a la transformación socialista mar-  
xista).  
Art. 2: (ley de PP.) “Los partidos políticos están sometidos a la consti-  
tución y a las leyes vigentes. Es su obligación acatar las manifestaciones  
de la soberanía popular, respetar el carácter no deliberante de los  
miembros de las FF.AA, y la Policía Nacional en servicio activo, no  
constituir organizaciones paramilitares”.  
Art. 3.: “Los partidos son organizaciones político-doctrinarias integra-  
das por personas que libremente se asocian para participar en la vida  
del estado. Por mandato de la Constitución, constituyen el elemento  
fundamental del sistema democrático: expresaran y orientarán la vo-  
luntad política del pueblo; promoverán la activa participación cívica  
de los ciudadanos, capacitación de sus afiliados, para que intervengan  
en la vida pública y seleccionarán a los mejores hombres para el ejerci-  
cio del gobierno”.58  
Esto significa en buen romance, el respeto irrestricto de los  
PP al régimen vigente, por eso están sometidos a la Constitución que  
57 Rodrigo Borja Cevallos “Derecho Político y Constitucional” Editorial Casa de la Cultura Ecua-  
toriana, Tomo 2, Quito 1971,pp.15, 31, 35.  
58 Cuerpo de leyes: Constitución, Ley de Partidos y ley de elecciones vigentes luego del Retorno  
al orden Constitucional de 1979.  
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Luis Galarza Izquierdo  
es la Ley Suprema que da vida orgánica al Estado, define su carácter  
de clase y delimita el ámbito de los derechos y garantías, entre las  
cuales se prohíbe la revolución para cambiar las estructuras del ca-  
pitalismo. Si la cosa es así: ¿Qué destino tiene la lucha legal de la iz-  
quierda electorera?, ninguno, porque para comenzar se debería  
preguntar si existe o no la izquierda en el Ecuador.  
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La Academia Nacional de Historia es  
una institución intelectual y científica,  
destinada a la investigación de Historia  
en las diversas ramas del conocimiento  
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aspiraciones individuales. La Academia  
Nacional de Historia busca responder a  
ese  
carácter  
científico,  
laico  
y
democrático, por ello, busca una  
creciente profesionalización de la  
entidad, eligiendo como sus miembros  
a
historiadores  
profesionales,  
quienes  
entendiéndose por tales  
a
acrediten estudios de historia y ciencias  
humanas y sociales o que, poseyendo  
otra formación profesional, laboren en  
investigación  
histórica  
y
hayan  
realizado aportes al mejor conocimiento  
de nuestro pasado.  
Forma sugerida de citar este artículo: Galarza Izquierdo, Luis,  
"
Clases sociales y partidos políticos del Ecuador", Boletín de la  
Academia Nacional de Historia, vol. XCVIII, Nº. 201, enero - junio  
019, Academia Nacional de Historia, Quito, 2019, pp.123-155  
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